Entre 2015 y 2016 la NBC emitió una ficción policial sobre la Familia Manson, dirigida por el ícono criminal de los  años sesenta. Dos temporadas rebosantes de drama y suspenso. La serie está disponible en Netflix y aquí les dejamos lo bueno, lo malo y lo regular de la producción.
Publicado el 11.05.2017
Comparte:

Un pasado turbulento, talento musical y la voz de un profeta. Correctamente orientadas esas tres cualidades de Charles Manson podrían haberlo convertido en un importante intérprete de su generación, un poeta maldito de los hippies. Mera especulación por supuesto, en la práctica su promesa se desvaneció en una prisión de California donde hoy, con 82 años, todavía es considerado un peligro público. Esa historia intentó contar la cadena NBC en “Aquarius” de John McNamara (“Fastlane”), pero la serie quedó también bajo las expectativas.

La producción está situada en 1967 tras la conformación de la familia Manson, un culto adolescente que admiraba al criminal como si fuera el próximo Jesucristo. Su protagonista es Sam Hodiak (David Duchov), un detective de Los Ángeles que investiga la desaparición de Emma Karn (Emma Dummont), hija de un prominente abogado con quien Manson tiene oscuras conexiones. Un setting indiscutiblemente interesante, pero diluido en un drama policial promedio que no saca provecho a su propio villano.

Esto porque la trama despliega lentamente las maquinaciones de Manson, interpretado por un intimidante Gethin Anthony, pero con una consecuencia lógica: cuesta interesarse en un criminal que todavía no comete ningún delito impactante. Debido a lo anterior, “Aquarius” rellena cada capítulo con un conjunto de subtramas insípidas y crímenes menores que Hodiak debe resolver. No pasa mucho tiempo antes de que el espectador se canse, pues constantemente está forzado a mirar escenas banales que no cristalizan -ni pretenden hacerlo- en la trama principal.

Este problema se replica en la segunda temporada, que termina por ser una verdadera prueba de paciencia. En su favor puede decirse que los personajes evolucionan, cambian de roles y toman parte más activas en la persecución de Manson, quien comienza a mover las piezas de su histórica conspiración. No obstante, para ver eso el televidente debe aguantar otros trece capítulos más, dieciocho meses de historia (¡dieciocho!), y un conjunto de casos criminales simplones que nunca atrapan. Es un ejercicio agotador.

Hodiak tampoco es un personaje especialmente destacable: responde al típico modelo de novela negra norteamericana, un detective agresivo que tiende a ocupar más los puños que el cerebro para solucionar sus problemas. Es también una encarnación fascista, pues hace uso y abuso de su placa policial para cumplir con sus objetivos, incluso si tiene buenas intenciones.

Pero tampoco todo es negativo pues el cast encarna problemas políticos reales para le época. Por ejemplo, el hijo del protagonista es un desertor de Vietnam que pretende revelar crímenes de guerra a la prensa; Brian Shafe (Grey Damon), el aprendiz de Hodiak, está casado con una mujer afroamericana y ambos sufren discriminación por parte de grupos racistas; Ken Karn (Brían F. O’Byrne) es un abogado corrupto cuyas conexiones llegan hasta Nixon. La lista es bastante amplia e interesante.

Pero, puesto en perspectiva, estos elementos también contribuyen a que el guion se diluya y ahogue a sus personajes en un intento por contarlo todo: fascismo, racismo, homofobia, sexismo, drogadicción, infidelidad, delincuencia, contracultura pacifista y más. Uno podría argumentar que “Aquarius” intentaba ser una fotografía de su época, pero su falta de enfoque termina por marear y aburrir a quienes la contemplan.

No sorprende entonces que la NBC haya cancelado la serie en Estados Unidos por escasa audiencia. Cabe mencionar que la serie cierra de manera armónica, justo después de los asesinatos cometidos por la familia Manson, los mismos que convirtieron a Charles en un ícono popular. Quien quiera dejar la serie hasta ahí no sentirá ningún vacío o cabo suelto, aunque que quizás sería mejor que pasaran directamente al documental “Helter Skelter” (1976). Se llevarán una mejor impresión.

Felipe Contreras Reyes, l icenciado en Letras Hispánicas y Magíster en Periodismo Escrito

“Aquarius”

Temporadas: 2

Capítulos: 26

Calificación en IMDb: 7.1

Creador: John McNamara

Dónde verla: Netflix

Tráiler: