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El testimonio entregado por José Manuel Peralino coincide con antecedentes que manejaba la Fiscalía y permitió la detención de 10 personas más involucradas en el ataque.
Publicado el 03.04.2016
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Hasta el martes 29 de marzo la única persona declarada culpable por la muerte de Werner Luchsinger y Vivianne Mackay era el machi Celestino Córdova, quien cumple una condena por 18 años de cárcel. Eso hasta que la Policía de Investigaciones conociera el testimonio del comunero José Manuel Peralino Huinca el 23 de octubre del 2015, quien -según las palabras que dijo ese día- “no aguantaba más el peso de la conciencia, por eso lo pensé harto y decidí declarar“.

El brutal crimen, que ocurrió la madrugada del 4 de enero del 2013 en la Granja Lumahue -ubicada en Vilcún, región de La Araucanía– impactó a todo el país. El matrimonio Luchsinger-Mackay murió producto de un ataque incendiario, donde a pesar de haber pedido ayuda a Carabineros y advertir de que esto podía ocurrir, nada lo impidió.

Efectivamente renuncio a todos mis derechos y quiero declarar ante los fiscales. Sólo pido que me protejan porque algo me puede pasar y si voy a terminar condenado, que la condena sea justa por lo que yo hice”, dijo Peralino en su declaración voluntaria. A pesar de lo anterior, cuando el pasado miércoles fue formalizado junto a 10 personas más por el delito de incendio con resultado de muerte con carácter terrorista, el comunero se retractó de su testimonio.

El portal t13.cl publicó in extenso el relato de Peralino, donde entregó detalles que coinciden con la información que se manejaba del caso. “El Líbero” explica los hechos con las imágenes obtenidas con el drone de la “Líberocam” y grafica cómo se desarrolló paso a paso el atentado de aquella fatídica madrugada.

“Yo fui a la reunión donde me invitó la machi Francisca (Linconao), esa fue el 3 de enero de 2013; cuando llegué ya había harta gente en el patio de la casa de la machi”, así comenzó la planificación del ataque según el relato del comunero.

Eran las 22.00 horas y parte de la misión era “recuperar tierras, ir a quemar la casa del campo del ‘gringo'”. Ahí se acordó que entre las 23.00 horas y la 01.00 sería la hora para ejecutar el plan.

Peralino contó que desde la casa de la machi se fueron en tres camionetas, donde iban 10 personas aproximadamente en cada una. Se fueron por el camino hacia General López, llegaron a la esquina del fundo Traipo, doblaron a la derecha por el camino que va hacia los arándanos y antes de cruzar el puente se cubrieron los rostros con pasamontañas y capuchas. “Todos andábamos con ropa oscura y guantes de goma y nos volvimos hacia la granja Lumahue, donde en la curva antes de llegar al portón principal de la casa del ‘gringo’ nos bajamos”, explica.

Luego saltaron el cerco del portón principal y comenzaron a repartirse las armas, se dividieron en dos grupos. En el que él iba se fue por la parte del ventanal de la casa, mientras que el resto por la cocina.

“Al acercarnos a la casa vimos que había luz en el segundo piso, parece que estaban despiertos. Yo escuché ladrar perros de la casa del gringo, eran como dos que estaban en el lugar. Cuando estábamos al lado de la casa, los que estaban por el sector de la cocina comenzaron a disparar contra los ventanales. Ahí fue cuando el ‘gringo’ disparó hacia afuera, primero desde el segundo piso hacia abajo y todo el grupo que estaba al frente de la cocina entró a la casa por el lugar”, relata.

Según los informes de los peritos, Werner Luchsinger se habría enfrentado con los atacantes en el primer piso en el sector de la cocina, de hecho ahí fue cuando él y Celestino Córdova quedaron heridos. En ese momento Vivianne Mackay se encontraba en la pieza matrimonial y llamó primero a su hijo y luego se comunicó con Carabineros.

Peralino dice que: “En ese rato yo estaba afuera y escuché que adentro de la casa disparaban como locos, escuché muchos disparos. Luego estos mismos que ingresaron quemaron la casa con los ‘gringos’ adentro“.

Luego uno de los grupos escapó en camioneta por el camino a Tres Cerros en dirección a la casa de la machi Francisca Linconao, donde quemaron parte de los elementos con los que cometieron el ataque. Mientras que el resto arrancó por los potreros hacia el Cerro Rahue. Ahí iba Celestino Córdova, quien fue encontrado a 1.780 metros del lugar de los hechos.

Si bien los cuerpos de Werner y Vivianne fueron hallados a dos metros de distancia en el subterráneo de la casa, se cree que ambos fallecieron en su pieza. Pero debido a que el segundo piso fue consumido por las llamas, la habitación se derrumbó.

Tras la formalización, José Manuel Peralino Huinca fue el único de los imputados que solicitó medidas cautelares y quedó con arresto domiciliario total, mientras que las 10 personas restantes se encuentran en prisión preventiva. La investigación durará 60 días.