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1.500 familias continúan en mediaguas, 208 de ellas se encuentran emplazadas en zonas de riesgo de derrumbe o deslizamiento.
Publicado el 08.09.2014
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Las llamas ardieron durante cinco días en 12 cerros de Valparaíso a mediados de abril. El incendio consumió 1.140 hectáreas, 2.799 viviendas y 160 casas quedaron con daños. 5 mil voluntarios acudieron a la emergencia para dar una rápida solución a las familias que perdieron sus techos.

A principios de mayo el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) dio a conocer el informe solicitado por el Comité de Operaciones de Emergencia de Valparaíso. En éste se indica la existencia de cuatro zonas de riesgo con peligro derrumbe o deslizamiento: Ladera El Vergel, Tiro al Blanco, Los Chonos y la Quebrada El Litre – Las Cañas.

El mayor problema de la situación reporteada por la autoridad es que de las 1.500 viviendas de emergencia instaladas, 208 están emplazadas en las localidades identificadas como peligrosas.

“Nosotros en esto fuimos sumamente rigurosos y le señalamos con mucha claridad a la municipalidad que las viviendas de emergencia no debían instalarse en zonas de riesgo. Esto fue producto de que hubo mucha autoconstrucción”, señala a “El Líbero” el delegado presidencial de la reconstrucción en Valparaíso, Andrés Silva.

Si bien el alcalde de la comuna, Jorge Castro, acepta que muchas situaciones se podrían haber hecho de otra manera, para él no es válido criticar cuando la emergencia ya pasó hace meses. “Ninguno de los servicios, ni el delegado incluido, tuvo la responsabilidad que tiene el alcalde. Yo soy quien tiene que poner la firma para dar una solución a los pobladores afectados. Teníamos a mucha gente en carpas y dos condiciones de mal tiempo que se avecinaban”, explica a “El Líbero”.

Tras el informe de Sernageomin, el Gobierno inició una campaña para advertir a aquellos vecinos que viven en zonas de peligro. Ésta contempló la instalación de señaléticas, notificar a las personas de situación, establecer protocolos de evacuación, entre otras medidas.

Sin embargo, existen familias que debido al peligro donde está emplazada su mediagua deben abandonar ésta o bien construir de manera segura. “Le hemos pedido a la municipalidad que sea muy rigurosa en la aplicación de la norma de construcciones. Estas personas no necesariamente tienen que salir de esos lugares. Aquí lo que se requiere es que, primero, regularicen su situación con respecto al dominio de los terrenos. En segundo lugar, que puedan realizar las obras de mitigación necesarias, los muros de contención. En sectores como el Tiro Al Blanco hay personas con muros de contención de neumáticos”, expresa Andrés Silva.

En el caso de que el damnificado no respete la Normativa de Urbanismo de Construcciones, la autoridad explica que sólo la Dirección de Obras Municipales (DOM) tiene la facultad para decretar la demolición de las viviendas. Pero el gran problema es que parte de los damnificados se niega a abandonar el lugar que los ha acogido por décadas.

A juicio de la directora social de TECHO en Chile, Pía Mundaca, urge un plan maestro para reconstruir Valparaíso. “Repensar dónde tienen que vivir las familias es una necesidad. Nosotros creemos que no puede estar ocurriendo esto, porque corren un riesgo. Pero también hay que tener en cuenta que lo habían perdido todo y esas noches tenían que dormir en algún lugar”, indica a “El Líbero”.

VIDEO: EL LÍBERO

FOTO: EL LÍBERO