Libero
El ex alcalde de Ñuñoa aceptó el desafío de ser entrevistado "desde el aire" por "El Líbero". Habló del cáncer a la tiroides que lo hizo renunciar al municipio, de su futuro político y de las aspiraciones presidenciales de la centro derecha.
Publicado el 10.10.2015
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Pedro Sabat está punto de irse a vivir definitivamente a su parcela de Curacaví. Hace dos semanas renunció a la alcaldía de Ñuñoa donde también vive. “Ahora voy a estar más cerca del Congreso”, señala entre risas. Luego de dejar el cargo que ocupó por casi 20 años consecutivos, los doctores le recomendaron parar por lo menos durante seis meses, para comenzar el tratamiento del cáncer a la tiroide, del cual ya se operó en mayo pasado. Luego de ese período de tiempo, pensará en su futuro inmediato, que se inicia en Curacaví y que podría terminar en Valparaíso, como diputado o senador.

-Renunció por razones médicas, pero si por motivos de salud no puede desempeñarse como alcalde ¿por qué podría hacerlo como parlamentario?

– Lo que pasa es que hoy día no estoy en condiciones, me falta energía, capacidad de concentración, me canso mucho. Todo eso lo regula la tiroides. Decidí dar un paso al costado, porque no quería que Ñuñoa tuviera un alcalde a medio camino, que no pudiera estar al 100%. Quiero recuperarme y después veré lo que haga y si en alguna parte puedo servir, feliz de la vida. Ya sea en el Congreso o en Renovación Nacional.

– Ahora que estamos sobrevolando Santiago, ¿cuánto ha cambiado Ñuñoa en 20 años?

– Bastante. Y esa es la discusión que he tenido con la gente de izquierda de mi comuna. Resulta que ellos viven en edificios, se instalaron en la comuna, y ahora no quieren más edificios. Y yo lo que digo es que no podemos seguir dejando a la gente lejos de los centros urbanos. Este vuelo que estamos haciendo por mi comuna en cinco minutos, cuánto se demora la gente en micro. Tenemos  colegios, iglesias, bancos, hasta el Estadio Nacional. Cómo vamos a ser tan egoístas y dejar que nadie más viva en la comuna.

– ¿Qué cosas pendientes quedaron en la comuna para el próximo período?

– Siempre hay cosas pendientes, pero yo destaco lo que se ha hecho. La movilidad que va a tener Ñuñoa en dos años más será espectacular. Ya tenemos las líneas 4 y 5 del Metro y se está construyendo la 3 y la 6. Vamos a tener un cruce de oriente a poniente sensacional. Y eso le dará un plus muy grande a la comuna.

– ¿Quién es la persona más indicada para liderar la comuna en un próximo período?

– Hay que tener varias condiciones para este cargo. Hay gente que cree que puede hacerlo todo. Periodistas, médicos, ingenieros, que creen que pueden trabajar en lo que quieran. Pero yo creo que no. Yo soy administrador público, yo estudie para esto. Entonces me da risa cuando llega gente a improvisar, como si manejar recursos de los demás fuera un deporte.

Es por eso siempre dije que el más capacitado para reemplazarme era Guido Benavides, un abogado joven, que fue concejal, consejero regional. Pese a que el actual alcalde es Andrés Zarhi, Guido seguirá siendo mi candidato.

– ¿Cómo ve a Andrés Zarhi en su puesto?

– Es una muy buena persona, le tengo mucho cariño. Lo recibí cuando lo echaron de Canal 13, pero lo invité para algo que yo creía que era capaz, ser concejal. Pero pienso que no tiene ni la edad ni la experiencia, ni la preparación para ser alcalde. Dependerá mucho de quienes se rodee, y la verdad es que se ha rodeado de personas que no son de muy buena calidad. Así es que no le veo mucho futuro, pero la comuna va a resistir perfectamente hasta las próximas elecciones.

– En las elecciones municipales pasadas surgió el nombre de Cecilia Pérez, ¿cree que aceptaría una postulación para el 2016?

– Yo le ofrecí en su momento que fuera candidata, pero creo que ella hoy tiene un vuelo distinto. Se destapó en la Intendencia, luego fue ministra. Creo que puede optar a un nivel político un poco más alto. La veo más como senadora.

“Sería difícil que en una Primaria votara por Sebastián Piñera”

Conocidas son las diferencias que tuvo Sabat con la gestión del gobierno de Sebastián Piñera. En una entrevista en la radio Bio Bio en enero de 2014 reconoció que “jamás votaría de nuevo por Piñera, porque su administración no fue buena”. En esa oportunidad señaló que “fue una equivocación pretender gobernar con personas ajenas a los partidos. Hay ministros que nunca se subieron al Transantiago y fueron ministros de transportes dos veces”.

Han pasado los meses y el ex alcalde tiene una visión diferente. “En su momento todos le encontrábamos fallas, pero si uno lo compara con el actual gobierno de Bachelet, lo que hizo Piñera fue extremadamente exitoso”.

-¿Cree entonces que la oposición tiene posibilidades de recuperar el gobierno en la próxima elección presidencial?

– Lo que hay que hacer es buscar liderazgos para que la gente se entusiasme y se re encante. Además, debemos aprovechar las debilidades de la Nueva Mayoría, que ha demostrado en estos 18 meses que son muchas más que sus fortalezas. La verdad es que ellos tienen una sequía de líderes salvaje. No me hablen de Isabel Allende, ni de Lagos Weber. No tienen liderazgos, así de simple.

– En una Primaria interna, ¿votaría por Sebastián Piñera?

– Sería difícil. Una de las cosas que le hace falta a la política es más conocimiento de la realidad de las personas. Es bueno tener políticos pragmáticos como Piñera, que sepa tanto de economía, pero me preocupa que también tengan una sensibilidad distinta. La gente no vota porque le muestran números, no hace análisis del PGB. Vota por lo que escucha, por lo que siente. Más que las cifras, existen los sentimientos. Y para eso, se requiere estar más en la calle. Y en ese sentido, Manuel José Ossandón como ex alcalde, obviamente tiene harta más calle, capta las sensaciones y los sentimientos de la gente más que Piñera y que cualquiera de los otros candidatos que han sonado en la centro derecha.