Libero
El periodista chileno, ex subdirector y actual columnista del diario “El Mundo”, analizó desde el aire la actualidad política del país. Fue un vuelo sin inconvenientes, no así su proyección de la trayectoria que está siguiendo el Gobierno: “me parece que vamos con piloto automático, derecho contra una montaña”.
Publicado el 29.09.2015
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Después de la intensa lluvia del jueves que dejó el cielo de Santiago un poco menos contaminado por algunas horas, la mañana del viernes despegó el segundo vuelo de la nueva sección de “El Líbero”, “Al Aire Líbero”. En esta oportunidad el nominado para ser entrevistado a bordo del avión deportivo de la empresa Pipistrel Chile, fue el periodista chileno radicado en España, John Müller.

A seis mil pies de altura y sobrevolando los valles de Santiago y del Aconcagua, el columnista y ex sub director del diario “El Mundo” de Madrid, que causó revuelo en las redes sociales con su columna “Bachelet, contra la cuerdas”,  profundizó sobre la difícil situación política que vive la Presidenta, fundamentalmente a partir del Caso Caval. Además, en una segunda columna -un video del centro de estudios online @4minutostv que en dos semanas de ser publicada ya tiene más de 18 mil visitas- Müller realizó un segundo análisis de la situación política del país. En esa ocasión señaló que “nos han querido convencer que estos 25 años de democracia han sido tiempos perdidos. Parece que el mérito y el esfuerzo personal, son el camino a ninguna parte”.

John Müller está radicado desde hace 26 años en España, pero actualmente se encuentra en Chile a cargo de dos cátedras en la Escuela de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez. “Lo que más echaba de menos era la Cordillera de Los Andes. Y qué agrado verla ahora tan de cerca. Creo que los chilenos sentimos que tenemos las espaldas cubiertas con la cordillera, es una relación casi física”.

– Después de haber vivido tanto tiempo en España, ¿en que nos parecemos los chilenos a los españoles?

– Básicamente un chileno en España se siente como en su casa, por la comida, el idioma, las costumbres, la religión. Con defectos y virtudes, venimos de ahí. La parte medular de la sociedad chilena viene de España. Nos parecemos mucho.

– ¿Qué cosas como sociedad debemos aprender de España?  

– Lo que no debemos hacer es copiar el mercado laboral español, que tiene un 22% de desempleo. De ninguna manera debemos copiar la regulación laboral española. Pero desgraciadamente la reforma laboral que se quiere impartir en Chile se asemeja mucho a lo que se hizo en España. Además, no copiaría el modelo educacional español público, que también se parece mucho a lo que queremos hacer aquí en Chile. Eso sí, creo que la reforma procesal penal, que también es copiada a la que se implementó en España, se hizo bien.

– En estos dos meses ya en Chile, ¿cuál es tu visión del rumbo del país?

– Creo que el gobierno de Michelle Bachelet marca el final de una etapa en la que Chile había logrado avanzar construyendo políticas públicas consensuadas. Y hoy está entrando a un modelo ideologizado, que se manifiesta dueño de la verdad y que se afirma sólo en su apoyo electoral.

– ¿Cuánta fe le tienes al Gobierno?

– La actual administración se ha metido en un lío descomunal. Creo que a este gobierno le sobran dos años. No sabe para dónde gobernar y se equivocó en el planteamiento. En su diagnóstico la Presidenta y sus asesores no se dieron cuenta de que estaba cambiando el ciclo mundial de las materias primas, que la situación económica internacional no iba a ser tan favorable y que el boom fiscal no se iba a prolongar en el tiempo. A mí me parece que vamos con el piloto automático, derecho contra una montaña. Yo soy muy poco optimista.

– ¿Cómo crees que debe estar hoy la Presidenta Bachelet tras el Caso Caval?

– Pienso que la presión política sobre ella se va a incrementar en la medida que se acerque la posibilidad de que a su hijo lo formalicen. El caso Caval destruye el discurso de la Nueva Mayoría, que privilegiaba la igualdad por encima de los privilegios. Descubrir que el hijo de la Presidenta es una persona privilegiada, destruye el corazón del programa electoral de Michelle Bachelet. La misma Presidenta que quiere la igualdad social en Chile, es la madre de un señor que en cinco minutos pasó a formar parte de ese 1% más rico de la población, el mismo grupo al que ella criticó durante su campaña presidencial. Esto es un contrasentido. El caso Caval ha dejado sin programa de gobierno a la Nueva Mayoría.

FOTO: EL LÍBERO

VIDEO: EL LÍBERO