El deporte y particularmente el fútbol, fueron los grandes amores de Sergio Livigstone. “Estaba un poco menos enamorado de sus mujeres” recuerda su hijo.
Publicado el 14.09.2014
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Entrar al departamento del Sergio Livingstone nos lleva a recorrer sus 21 temporadas como futbolista profesional, su larga trayectoria como capitán de la Roja y los más de 50 años que estuvo ligado a las comunicaciones. “Siempre decía que le gustaba vivir en Independencia esquina Libertad; estaba enamorado del fútbol, de sus dos hijos, pero un poco menos enamorado de sus mujeres (se casó y se separó dos veces), veía programas deportivos 24 horas al día, no sé si alguien lo hubiese aguantado. Con mi madre tenían una muy mala relación, yo sufrí mucho. Hay relaciones de pareja que terminan bien, y otras que terminan muy mal. Ellos terminaron muy mal. Con su segunda mujer, se separó en 1991. Desde ese año, hasta el día de su muerte, no se relacionó con ninguna otra mujer”, recuerda su hijo a dos años de la muerte de su padre.