A sus 78 años, el jugador de la Universidad de Chile con más clásicos en el cuerpo, analiza junto a “El Líbero” las horas previas al partido más importante del fútbol chileno. Confiesa que nunca iría a ver a su equipo al estadio Monumental: “como soy picado, si me provocan voy a reaccionar”.
Publicado el 18.10.2014
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Leonel Sánchez recuerda que fue en un clásico, aunque no está seguro si contra Colo Colo o frente a la Universidad Católica, cuando inmortalizó esa frase que lo ha acompañado toda su vida: Que gane el más mejol. “Estábamos calentando y un periodista me pregunta ¿quién cree que va a ganar el partido? Y como yo estaba con la respiración un poco agitada, me expresé de esa manera y seguí corriendo. Fue lo que me nació en ese momento. En todo caso, no me molesta que me lo recuerden a cada rato. Si lo dicen con respeto y con cariño, no hay problema”.

– Entonces, para este clásico del domingo entre Colo Colo y la Universidad de Chile….

– Que gane el más mejol, pero que ojalá sea la “U”.

– ¿Cómo vislumbra el partido del domingo?

– Si la “U” gana, vamos a estar un poco más tranquilos para lo que resta del campeonato, porque quedaremos a 8 puntos de Colo Colo.

– ¿Le gusta el planteamiento de juego de Martín Lasarte?

– Hasta cierto punto sí. Pero me gustaría que para este clásico entrara desde el primer minuto Gustavo Lorenzetti. Me encanta como juega. Es guapo, toca bien la pelota, va a buscarla, la quita, remata al arco cuando está cerca del área. Es un jugador muy completo.

El clásico de Leonel

Hace exactamente una semana, el arquero Claudio Bravo batió el record que tenía Leonel Sánchez como el jugador con más partidos en la historia de la selección chilena. A esa marca de 85 presencias que hoy tiene el actual capitán de la Roja, Leonel no le da mucha importancia porque dice que cuándo él jugó por la Selección, se disputaban muchos menos partidos internacionales: “no jugábamos tantos amistosos como hoy en día y las posibilidades de jugar frente a rivales clase “A” eran sólo en los campeonatos sudamericanos”.

A Leonel Sánchez lo más lo enorgullece son sus logros en la Universidad de Chile. Formó parte del primer equipo de la “U” entre 1953 y 1969, 17 temporadas en las cuales marcó 166 goles y ganó 6 títulos (los campeonatos de 1959, 1962, 1964, 1965, 1967 y 1969), en un período que es considerado como el más glorioso de la historia del club.

Si bien su compañero de equipo Carlos Campos es el máximo goleador de los azules en los superclásicos, con 16 goles, luego viene Leonel con 13. Y fue un gol frente a Colo Colo, uno de los más importantes de su carrera: “Fue en el campeonato de 1959, ambos equipos terminamos empatados en el primer lugar, con 38 puntos. Entonces se disputó un partido de definición en el Estadio Nacional, donde convertí el primer gol. Fue de tiro libre, casi de mitad de cancha. Fue una emoción muy grande, porque ese título significó el inicio de la época dorada del Ballet Azul. En todo caso, en esa época los partidos contra Colo Colo no eran considerados clásicos.  Para nosotros los clásicos eran los universitarios, contra la Católica”

– Y hoy a 55 años de aquel título, ¿cómo vive los superclásicos?

– Generalmente veo los partidos con Colo Colo en mi casa, con muy pocos amigos. Los veo tranquilo, pero sufro cuando los jugadores hacen mal las cosas o cuando pierden la pelota con mucha facilidad. Y cuando el partido está por concluir y está Colo Colo dominando el juego, lo único que quiero es que termine luego”.

Pega Leonel pega

Se dice que Leonel Sánchez, por ser hijo de boxeador, era bueno para pegar en los partidos. Pero él aclara que en los clásicos nunca le pegó a un rival. Lo que sí recuerda muy bien, fue el gancho de zurda que le pegó al italiano Mario David en el Mundial de 1962: “Si a mí me pegaban, yo siempre iba a responder de vuelta. Yo no era ningún santo. El italiano David me empezó a golpear en las dos piernas, me botó y caí sentado. Me dolió mucho. Ahí me paré y le pegué con la mano izquierda. Pero jugando por la “U”, no recuerdo haberle pegado a algún jugador”.

– Se dice que usted es de los que defiende a su equipo en todo momento…

– Así es. Considero que soy de los que llevo a la “U” más adentro que cualquiera, porque llegué a los 11 años y jugué toda mi vida. Para mí, esta institución es lo más grande. Si la “U” gana un partido y yo voy al camarín, de seguro voy a llorar. Con mi equipo me emociono muy fácilmente. Lo único que quiero es que la “U” no pierda. Pero si gana y salgo contento del estadio, no va a faltar el que me empiece a provocar. Por eso prefiero no ir al Monumental, porque como no me quedo callado y más encima soy picado, sé que voy a reaccionar.

– ¿Se siente el símbolo máximo de la “U”?

– Sin desmerecer a Marcelo Salas, creo ser el mayor símbolo de mi equipo.

– Entonces ¿le gustaría que el futuro estadio tan esperado lleve su nombre?

– Hace un tiempo el padre de Carlos Heller me lo ofreció y pensé que sería muy feliz que llevara mi nombre. Pero si finalmente lo bautizan como “Estadio Universidad de Chile”, me conformo con que una tribuna sea bautizada como “Leonel Sánchez”.  Lo único que quiero es que mi equipo tenga un estadio propio y antes que el caballero de arriba me lleve, quiero ver un partido de la “U” en su estadio. Espero no morirme luego, me gustaría ver un partido e irme.