El valdiviano estará en los Panamericanos de Canadá y espera clasificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016. Dice que en el golf “uno le puede ganar a cualquiera, incluso al número 1 del mundo”.
Publicado el 22.03.2015
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Felipe Aguilar llega al Club de Golf Mapocho, donde se disputa el Torneo Chile Classic, y de inmediato comienza a ponerse al día con sus amigos que no ve desde hace mucho tiempo. Entre los viajes y los torneos del Tour Europeo -donde compite desde 2008-, pasa siete meses fuera de Chile. “Juego entre 28 a 30 semanas al año intensamente y el resto estoy en aquí, recuperando el tiempo perdido con mi familia”.

El mejor golfista chileno del momento viene llegando del Abierto de Pretoria, en Sudáfrica, donde ganó poco más de 10 mil euros tras ubicarse en el puesto 35 entre 155 profesionales. Ha triunfado en dos torneos del tour: el Abierto de Indonesia en 2008 y el de Singapur, en 2014. Un año antes se ubicó ocho veces entre los top ten de un campeonato y terminó en el puesto número 50 de la clasificación general.

Antes de disputar el Chile Classic -donde llega en calidad de invitado porque el torneo no pertenece al Tour Europeo-, aparece en lugar 194 del ranking mundial, la mejor ubicación de un chileno y la sexta de un sudamericano.

– ¿Consideras que actualmente eres el mejor golfista de Chile?

-Sí, te podría decir que sí. Porque soy el chileno mejor ubicando en el ranking y porque estoy jugando, junto con Benjamín Alvarado, en el primer nivel del golf mundial. Pero si me preguntas si soy el mejor jugador de la historia, sólo la historia podría decir una cosa así. Creo que Francisco “Cachulo” Cerda sigue siendo el mejor jugador del golf chileno. A él lo invitó Jack Nicklaus a jugar el Master de Augusta y a mí no me ha llamado Tiger Woods ni Rory McIlroy para jugar contra ellos.

– ¿En qué momento de tu carrera te encuentras?

De acuerdo a mi trayectoria, encuentro que siempre he ido un poco más tarde de lo normal. Mi primer torneo del Tour Europeo lo gané a los 34 años, pero en ese momento sabía que todavía no llegaba a mi peak de rendimiento. Y el segundo fue el año pasado, a punto de cumplir 40 años. Además, el año pasado fue muy bueno, ya que gané los Juegos Suramericanos. Pero si me preguntas cuál es mi peak o en qué lugar me encuentro, creo que todavía me queda espacio para mejorar.

– Y ese espacio para mejorar, ¿tiene que ver con la cantidad de torneos que puedas ganar, algunos torneos en particular o mejorar en el ranking?

– Tiene que ver con mejorar un poco más en el ranking y tener un poco más de consistencia. Porque, si bien he tenido muy buenos resultados, quiero tener logros mucho más consistentes, jugando en un buen nivel. No quiero jugar bien y ganar y después jugar mal un mes y luego de un tiempo aparecer de vuelta. Eso desgasta mucho.

– ¿Por cuánto tiempo te proyectas jugando en el primer nivel internacional?

– Lo más que se pueda. Ya tengo 40 años, y ojalá en de 10 años más, pueda seguir en el circuito seniors.

– ¿Vas a participar en los Panamericanos y en los Juegos Olímpicos?

– En los Panamericanos sí y en los Olímpicos lógicamente, si clasifico.

– ¿Tienes un interés especial por representar a Chile en esos torneos?

– He jugado varios mundiales por Chile, pero no es lo mismo. No sentí lo mismo cuando jugué los Suramericanos el año pasado. El haber desfilado en el Estadio Nacional, ponerme la camiseta de Chile, ganar una medalla, compartir con otros deportistas chilenos, no tiene comparación. Ese tipo de cosas ahora sí que las aprecio. Antes de Santiago 2014, no me daba cuenta, porque no lo había vivido. Por eso, me interesan los Panamericanos y me interesan los Juegos Olímpicos.

– ¿Te gustaría ser abanderado?

– Me encantaría, pero creo que hay otros deportistas que tienen más méritos que yo.

– ¿Existe alguna posibilidad de que el golf chileno le dé una medalla a Chile en los Panamericanos?

– Sí, siempre. En el golf uno le puede ganar a cualquiera. No existe eso de que el número uno del mundo es imbatible. Es cierto, le vas a ganar menos veces, pero no es imbatible.

– O sea, ¿incluso se podría soñar en con una medalla olímpica?

– Sí, claro que se podría. Si uno llega en buena forma, siempre tiene las posibilidades de poder ganar.

– ¿Por qué has dicho que no quieres ser número 1 del mundo?

– Porque para ser número 1 en el golf, hay que hacer muchos sacrificios que no estoy dispuesto. Si yo te digo que paso siete meses fuera de mi casa, seguramente el número 1 del mundo pasa ocho o nueve meses alejado de su familia. Seguramente tendría que ir a comidas que no quiero ir, o a presentaciones que no quiero asistir. Estoy en una etapa de mi vida, a mis 40 años, que quiero disfrutar la vida y no tener que hacer nada que no quiera hacer. Lo más probable es que cuando un deportista tiene en mente ser número uno del mundo, aparecen tantas responsabilidades que no puede dejar de realizar y tiene que ocupar tanto tiempo de su vida, que yo en este minuto no estoy dispuesto a transar. Mi ranking mundial va a depender de lo bien que lo esté pasando, de cuánto quiera llegar más arriba”.

FOTO: AGENCIAUNO

VIDEO: EL LÍBERO