La delegación nacional obtuvo el peor resultado en unos Juegos Olímpicos en 20 años. En la otra vereda deportiva y durante el mismo período, Colombia pasó de no conseguir ninguna medalla hasta lograr sumar 21. Una política especial dedicada al alto rendimiento, parece ser la solución.
Publicado el 23.08.2016
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El mapa que acompaña esta nota grafica el resultado de los 206 países que participaron en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Las naciones que consiguieron por lo menos una medalla de oro están marcadas con color amarillo; las que obtuvieron al menos una medalla de plata, son las de color gris; para los países que no consiguieron ninguna medalla de oro o plata, pero sí al menos una de bronce, aparecen de color café, mientras que las zonas celestes representan a los países que no lograron ningún podio olímpico. (además están marcados en rojo las naciones que no participaron en Río).

Si observamos a Chile, a nivel sudamericano nuestro país integra el grupo “sin medallas” junto a Bolivia, Perú, Ecuador, Paraguay y Uruguay. Mientras que a nivel latinoamericano, el rendimiento de la delegación nacional fue superado por Cuba, Jamaica, Puerto Rico, Haití y Bahamas.

Y si observamos otros continentes, los países sin medallas se encuentran fundamentalmente en África y en un menor nivel, en Asia. Entonces, ¿merece el deporte olímpico chileno estar en esta “zona celeste” junto a países como Chad, Sudán , Pakistán o Laos?

Razones de esta “sequía olímpica” de Chile pueden ser muy variadas. Aquí explicamos tres de ellas:

MAPA DE LOS JJOO DE RIO

 

Se destinan más recursos a la actividad integral que al deporte de alto rendimiento

El 70% del presupuesto del ministerio del Deporte para el año 2015 se orientó a programas de desarrollo de actividades físicas y proyectos de infraestructura. En la misma ley de presupuesto 2015 la ministra Natalia Riffo señalaba que se estaban incorporando “programas orientados al desarrollo de la actividad física desde los más pequeños hasta los adultos mayores”.

Para el año 2015 el ministerio del Deporte destinó $34.335 millones para la construcción de 10 nuevos Centros Deportivos Integrales. Además, se asignaron $7.952 millones a la ejecución de programas y proyectos de fomento deportivo para distintos segmentos de la población. En total, los recursos destinados a la actividad deportiva integral fueron $42.287, muy por encima de los  $6.627 millones que finalmente se ocuparon ese año para la preparación y participación de los deportistas en competencias internacionales. Originalmente el presupuesto para el alto rendimiento era de $4.400 millones, pero fueron los propios deportistas quienes presionaron para que finalmente se inyectaran otros $2.100 millones en una glosa que se llamó “Apoyo Especial a Deportistas”. Esto, a un año de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

El ex abanderado de Chile en Sidney 2000, Sebastián Keitel es crítico de la política deportiva de alto rendimiento: “Es la misma plata de antes, no ha habido aumento en 20 años”

Finalmente, otro aspecto que en su momento molestó a los deportistas del “Team Chile”, fue que el Gobierno destinara $10.156 millones al desarrollo de la Copa América y del Mundial Sub 17, ambos desarrollados en Chile y que son  campeonatos organizados por entidades privadas como la Conmebol y la FIFA.

Los recursos dirigidos al alto rendimiento son muy inferiores comparados con otros países de la región.

El presidente del Comité Olímpico de Chile, Neven Ilic, ha mencionado varias veces el ejemplo de Colombia, que pasó de sumar su primera medalla en los Juegos Olímpicos de Sidney en 2000, a alcanzar ocho en Londres 2012, las mismas que en Río 2016, aunque en Brasil obtuvo tres medallas de oro. Luego de comprobar en terrero el milagro del deporte colombiano de alto rendimiento, Neven Ilic sostuvo a Emol que “si se sumara el presupuesto regional en alto rendimiento con el presupuesto nacional que hay en Colombia, deben ser a lo menos 10 veces el presupuesto nuestro de alto rendimiento”.

El gobierno colombiano de Juan Manuel Santos triplicó el presupuesto para el Comité Olímpico local, al pasar de 150.000 millones de pesos colombianos en 2010 a 450.000 millones en 2016. En plata chilena, el presupuesto de Colombia para el alto rendimiento sólo de este año fue de $104.500 millones, casi 20 veces mayor que los recursos que destina nuestro país.

Repartió esa cuantía principalmente en infraestructura para la actividad física –que pasó de 83.000 millones a 208.000 millones– y en formación, que pasó de 31.000 millones a 64.000 millones.

Necesidad de crear una política deportiva focalizada a potenciales medallistas.

Sebastián Keitel señala que en el Instituto Nacional de Deportes no existe una metodología destinada al alto rendimiento. “No hay un sistema de medición y de captación de deportistas que tengan cierta proyección. En el IND no están capacitados para lograrlo, tampoco existen escuelas deportivas”

El metodólogo del Comité Olímpico de Colombia, Andrés Duque, señaló a Emol que “la clave es la priorización. Los recursos que se obtengan poderlos distribuir a los atletas que tienen una mayor proyección, esto se mide con criterios técnicos y deportivos”. Agrega que “el trabajo que se haga debe ser más enfocado, no abarcar todos los deportes porque no van a tener todos esa misma riqueza, sino que establecer una estrategia mucho más específica. En Chile deben identificar las potencialidades en los deportes y en esos tener una inversión decidida. En infraestructura y organización logística tienen unos grandes avances y podrían avanzar muchos más”.