Así de claro. El mejor gimnasta de todos los tiempos se proyecta a futuro liderando las políticas públicas deportivas de nuestro país. Pero antes, sueña con estar nuevamente en una final olímpica para después emprender el camino del retiro: "No me proyecto en otro ciclo luego de Río 2016".
Publicado el 21.09.2014
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Por estos días, mientras todo Chile celebra las Fiestas Patrias, Tomás González ya lleva una semana entrenando en Francia, preparándose para el Mundial de Gimnasia de China, de octubre próximo. De asados y empanadas, nada. El doble finalista olímpico tiene sólo un objetivo, los Juegos Olímpicos de Río 2016. “Pienso que puedo alcanzar nuevamente dos finales olímpicas, o por lo menos una de las dos. Y estando en una final, mi objetivo es optar a lo más alto posible, que obviamente sería una medalla. En Londres 2012, privilegié la ejecución por sobre la dificultad. Ahora me estoy enfocando en hacer ejercicios nuevos en cuanto a la dificultad de mis rutinas, para poder alcanzar un buen resultado. Pero estoy consciente que todos los países quieren medallas y que hay muchas influencias a nivel de Estado”.

– ¿Cómo es eso de las influencias?

A nivel mundial uno sabe cuáles son los países favoritos, los que tienen más historia en este deporte. Pasa lo mismo que en el fútbol. Si Messi comete una falta en una jugada trascendente, el árbitro va a meditar mucho antes de cobrarla, lo que no sucede si el foul es de un jugador desconocido. Lo mismo ocurre en la gimnasia. Aunque claramente a mí ahora me miran distinto, tengo un nombre a nivel internacional y obviamente ya no soy un desconocido. Pero como país, Chile aún no pesa mucho.

– ¿Cómo evalúas tu desempeño de este año?

– Ha sido muy bueno. Acabo de ganar el Panamericano de Gimnasia en suelo, con 15.700 puntos, que es la segunda mejor nota de este año a nivel mundial. Antes participé en la Copa del Mundo en Portugal, donde fui tercero en suelo. Estoy súper conforme porque este año partí ganando la competencia en suelo en los Suramericanos y en salto también tuve una muy buena nota. Con todos estos resultados , puedo pensar en alcanzar una final mundial y olímpica.

El recuerdo de los Juegos Olímpicos de Londres

Pese a que han pasado más de 2 años, los Juegos Olímpicos de Londres 2012 representan un “antes y un después” en la carrera deportiva de Tomás González. “Me tuve que adaptar a ser una figura pública, que no podía salir a ningún lado tranquilo. Pero al mismo tiempo ha sido súper gratificante sentir el cariño de la gente, sobre todo mi llegada con los niños. Es gratificante saber que generé una muy buena imagen en ellos y el interés que causaron las dos finales para practicar este deporte”.

– ¿Estás consciente de tu responsabilidad como figura pública?

Claro que sí. Uno al ser una figura pública, tiene que comportarse como tal. En mi caso, no me cuesta mucho porque no ando portándome mal por la vida.

– ¿Te gusta que se reconozcan tus triunfos?

A todos nos gusta que nos reconozcan, sobre todo cuando uno hace un buen trabajo y hay toda una vida detrás, más de 20 años entrenando. En los Juegos de Londres me sentí muy orgulloso de que le hayan dado difusión mediática a las dos finales olímpicas. Me di cuenta que a los chilenos les interesa conocer y vibrar con otros deportes.

– Luego de Río 2016, ¿estás pensando en el retiro?

– Creo que el peak de mi rendimiento va a ser en los próximos Juegos Olímpicos y claramente  para después estoy pensando en un retiro, aunque no sé si va a ser a corto o mediano plazo.  Difícilmente podría seguir entrenando para otro ciclo olímpico. No me proyecto otro ciclo olímpico luego de Río 2016.

– Y después del retiro, ¿qué piensas hacer?

– Quiero seguir ligado al deporte. Quiero crear una escuela de gimnasia. Me gustaría mucho que los niños tengan una buena base de gimnasia, porque creo que es uno de los deportes más completos. También me gustaría colaborar en la Federación de Gimnasia o en otra organización.

– ¿Te gustaría ser Ministro del Deporte?

– Si. Claramente tendría que capacitarme, pero me gustaría. Con mi experiencia como deportista de alto rendimiento, podría aportar mucho para el mejoramiento del deporte a nivel país. Inevitablemente estaría ligado a la política, pero creo que en mi caso, le daría al cargo un enfoque más profesional.

Tomás González por dentro

Tiene 28 años, estuvo en el colegio San Juan Evangelista, es hijo de gimnastas, vive solo desde hace 2 años, estudia kinesiología y entrena de lunes a sábado. “El poco tiempo libre que tengo, trato de descansar. No soy muy bueno para salir. Me paso la vida entrenando o estudiando”.

– Y dentro de los proyectos a futuro ¿has pensado en tener una familia?

– Me gustaría formar una familia, pero ahora claramente no es mi prioridad. Los entrenamientos, las competencias, me consumen mucho tiempo.

– ¿Estás emparejado, tienes polola?

– No, sólo gimnasia.

– ¿Dónde te sientes libre?

– Es raro decirlo, pero donde más me siento libre es en el gimnasio. Es extraña esa dualidad que siento en el gimnasio, porque por un lado representa un encierro, pero por otro lado ahí crecí, me desarrollé y es el lugar que me ha dado todas las herramientas para desarrollarme como persona.

– Si no hubieses sido gimnasta ¿a qué te hubieses dedicado?

– Me cuesta imaginar mi vida sin la gimnasia, porque desde que tengo conciencia practico este deporte. Mi mamá tiene guardado un cuadro del jardín infantil, donde había que dibujar lo que uno quería ser cuando grande y yo dibujé un gimnasta.

– ¿Cuál es tu gran sueño en la vida?

– Mi sueño era llegar a unos Juegos Olímpicos y estar en una final. Eso ya lo cumplí. Ahora, replantearme un nuevo sueño sería estar en Río 2016 y luego de eso, tener mi propia escuela. Me gustaría traspasar todos mis conocimientos y vivencias a los niños. Sería súper bueno que exista una muy buena escuela de gimnasia en nuestro país.