En conversación con el medio Sport de España, el ex técnico de la Roja argumentó por qué su celebración tras ganar la Copa América no fue tan eufórica.
Publicado el 11.04.2016
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Jorge Sampaoli aún no tiene claro su futuro y por lo mismo está muy inquieto en esta decisión. Lo claro está es que no quiere estar al mando de una selección nacional y que desea llegar a Europa.

En conversación con Sport de España, el ex técnico de la Roja argumentó que su celebración tras ganar la Copa América no fue eufórica porque “Yo soy argentino. Me dolió ganar esa final contra mi país”, señaló el casildense.

Al respecto, agregó que “me quedo con el recuerdo del millón de chilenos disfrutando. Pero a mí, mi familia y mis amigos me querían matar, y con razón. Fue raro ganarle una final a la Argentina“, sostuvo el DT.

“Ganar al Barça es una de mis obsesiones”

Sobre su futuro, Sampaoli expresó que quiere estar en Europa para ganarle al mejor equipo del mundo. “Me gustaría dirigir un equipo grande, me gustaría poder medirme con el Barcelona que es el mejor equipo del mundo. Me gustaría ganarle al Barcelona”, señaló.

Lea la entrevista completa en el diario Sport:

– ¿Cómo se logra que una selección tenga una identidad tan definida de juego cuando no puede trabajar todos los días con sus jugadores?

– Porque transmito lo que siento. El sentir es lo que puedo transmitir a mis equipos. Por eso creo que hemos conseguido plasmar una idea . No puedo transmitir lo que no siento. Siempre tuve la idea desde que fui jugador, que todo me iba a costar porque yo no era un virtuoso. Siempre estuve convencido de que debía cambiar la historia, porque si no, iba a durar muy poco. Como jugador primero y como entrenador después. Y me aferré a una ilusión. Y la fui construyendo. Siempre busqué seducir al jugador apelando a que se remonten a momentos donde disfrutaban del juego. Yo trabajo para el jugador, el jugador no trabaja para mí. Yo trabajo para potenciar a mis jugadores.

– El camino lo inició Marcelo Bielsa, pero usted contribuyó a un cambio cultural en el fútbol chileno.

– Sí. El cambio en Chile fue cultural. No con variantes de jugadores, si no con tratar de que ellos la pasen bien, se diviertan dentro de un campo de juego. Se dieron cuenta de que, más allá de que no jueguen en sus equipos, se ponían a jugar y posicionalmente habían encontrado sitio en la selección. Y en tres días preparar un partido para jugarlo y tratar de ganarlo. Cambiaron la mentalidad. Pero hubo una continuidad en un proceso.

– ¿Por qué es tan importante en sus equipos crear sentido de pertenencia?

– Porque sentido de pertenencia se necesita para todo en la vida. No solo para formar un equipo de fútbol. Cuando pierdes sentido de pertenencia, pierdes todo. Me gusta que mis equipos tengan una marca de identidad y que los jugadores se sientan comprometidos, con la idea, con la camiseta, con la bandera si se trata de una selección. El Barcelona tiene sentido de pertenencia. El Atlético de Madrid, los equipos de Guardiola, el Arsenal, etc.

– ¿Por qué no festejó con sus jugadores la obtención de la Copa América?

– Entendí que el festejo era de los jugadores con la gente de su país. Yo soy argentino. Me dolió ganar esa final contra mi país. Me quedo con el recuerdo del millón de chilenos disfrutando. Pero a mí mi familia y mis amigos me querían matar, y con razón. Fue raro ganarle una final a la Argentina.

– ¿Qué es el éxito y el fracaso para usted?

El éxito es incontinuo. No existe. Es una noche de festejo. El fracaso me genera dolor. Porque hoy el fracasado no existe, aunque tenga las mejores intenciones. No por mí, sino porque mi entorno lo sufre más. Sé lo que es un premio. Me gusta que me valoren, no que gane sino por como gane.

– ¿Perdió más de lo que ganó?

– Sí. Por eso me arrepiento de todo. Perdí cosas que nadie me va a devolver: los cumpleaños de mis hijos, estar cerca de ellos, de mis hermanos, de mí mamá. Pero tenía que partir y lo hice. Me di un gusto egoísta pero era lo que sentía. Sentía que salir y transmitir ideas y rodar por el mundo. Por eso llevo tatuado la canción de Callejeros: No escucho y sigo. Porque si hubiera escuchado me hubiese quedado en Casilda trabajando en un banco. A mi me dijeron ¿A dónde vas si no sos nadie? ¿Abandonás tu familia? Y arranqué igual.

– ¿Por qué dice que el fútbol debe volver al amateurismo?

– Porque hoy todo el mundo corre demasiado. No se piensa. No se juega para divertirse. Los que formamos parte del fútbol tenemos que reencantarnos del amateurisimo, volver a los orígenes. Hoy no se disfruta del juego. Se padece. Por eso cada vez hay menos Aimar, Francescolis, Riquelmes, ni hablar de Messi. Lo que le pasa a Brasil. Tenía un equipo para ser campeón del mundo y lo sufrió. Antes, un equipo iba a Brasil y viajaba con la preocupación de con cuántos goles se volvía a casa. Hoy es al revés.

– ¿Qué busca? ¿Hacia dónde va Sampaoli ahora?

– Siempre busco lugares donde puedo generar transformaciones. En especial busco generar grandes sociedades. como en el Barça hoy. Generar esa empatía. Si bien tuve varias ofertas, a mí me gustaría dirigir un equipo grande, me gustaría poder medirme con el Barcelona que es el mejor equipo del mundo. Me gustaría ganarle al Barcelona.

– ¿Cuál es la clave de este Barcelona de Luis Enrique para usted?

– Que cada uno de los tres delanteros sabe cuál es su lugar en el equipo. Que el mejor es Messi. Y al quererse los tres logran naturalmente generar un potencial ofensivo de 183 goles en un año. Una locura. Ganas todo con ellos tres. Si Neymar hubiera competido con Leo, o si Suárez hubiera competido con Neymar y con Leo, los jugadores se hubieran neutralizado, y esos 180 goles se hubieran reducido a los 60 que convierte Leo por temporada. Los procesos no se quiebran, se corrigen. Y el Barcelona corrigió a tiempo. Algo que no sucedió en el Real Madrid.

– ¿Aparte del tridente, qué otra virtud le ves al Barcelona?

– La gran virtud del Barcelona es que sabe hacer convivir sin egoísmo y con felicidad a esos tres fenómenos que juegan arriba. Los hace sentir cómodos, a gusto. Por algo hicieron semejante cantidad de goles entre los tres. Eso es fantástico. Hay un equipo que sabe muy bien dónde tiene su máxima virtud y la explota.

– ¿Si fueras técnico del Barcelona, jugarías del mismo modo que juega Luis Enrique?

Sí, teniendo a tres jugadores tan determinantes arriba, planificaría todo para que ellos puedan desenvolverse como más les gusta, en el mejor clima. Además, con ese mago que es Iniesta clarificando todo desde atrás y tomando siempre las mejores decisiones para alimentarlos como corresponde.

– Hablas con muchísima admiración del Barça. Declaraste varias veces que tu desafío como técnico sería ganarle.

– Sí, claro. El Barcelona que más me gustó a mí fue el de Guardiola, aunque el de hoy tiene una tremenda contundencia. Yo vengo soñando con ganarle al Barcelona desde hace varios años. Te diría que es casi una obsesión que tengo como técnico. Ojalá algún día se me dé la oportunidad de enfrentarlo. Es una espina que tengo y algún día me la quiero sacar. Por eso es que a la hora de elegir un equipo para dirigir de nuevo pretendo que sea de la élite. Es hoy es la mejor forma de enfrentarme con el Barcelona.

– ¿Qué piensa del Real Madrid?

– Que es un gran conglomerado de individualidades, pero no es un equipo. Por eso le cuesta tanto competir con equipos como el Barcelona y el Atlético, que tienen mucho sentido de pertenencia y amor propio.

– ¿Qué piensa de Simeone?

– Simeone es una persona que transmite lo que siente con mucha naturalidad. Y consigue que el jugador le crea y defienda esa idea. Mas allá de pensar distinto el fútbol, es uno de los referentes de la conducción que genera en el jugador tanto entusiasmo en el partido que va a jugar, que termina siendo desbordante. El Atlético de Madrid y el Barcelona pelean en la liga, aunque el Barca le haya sacado ventaja.

– ¿Qué Barcelona le gusta más, el de Guardiola o el de Luis Enrique?

– Son bien diferentes. El de Pep tenía un juego más elaborado. Este es más directo, y el tridente marca una diferencia increíble en un funcionamiento que aunque simple, es muy complejo. Porque es difícil que tres jugadores se complementen tanto. Me cuesta mucho pensar qué otro tridente de delanteros en la historia del fútbol fue tan compatible como ellos tres, y marquen un desnivel tan profundo en cada partido. Pero sin duda el Barcelona de Guardiola fue el mejor equipo de la historia.

– ¿Por qué visitó a Guardiola en Múnich? ¿Qué quería saber de él?

– Porque es el mejor entrenador del mundo. Pep siempre valoriza el arte del juego. Prioriza el ataque. El arte sumado al ataque es lo que más se acerca para mí a la perfección, al fútbol espectáculo. Yo miro mucho fútbol de la escuela holandesa, el fútbol de Cruyff. Y Pep potencia además la imaginación. Es el más valiente, y creativo a la hora de buscar la innovación en su equipos. Va a ser lindo verlo en la Premier dirigiendo al Manchester City, nos va a seguir sorprendiendo. Se pondrá muy interesante la Premier.

– ¿Cuál es el mérito Luis Enrique en el Barcelona?

– Crear el ambiente propicio para que el tridente se conforme y desplieguen juntos su talento, y se complementen. Creo el clima óptimo en el vestuario. Y lo que se generó entre estos tres monstruos fuera de la cancha se transmite dentro del campo de juego. Una empatía natural. Y todo el equipo juega para el tridente. Yo digo que los entrenadores somos gestores de emociones, y hay que saber gestionar los egos de los tres mejores delanteros del mundo y trabajar un equipo para ellos. Ahí está su gran mérito: generarle el mejor clima a los tres.

– Si tuviera un cheque en blanco para fichar un jugador, ¿a quién ficharía?

– A Messi, que es el mejor del mundo. Pero seguro no querría dejar el Barcelona (se ríe). Luego a Iniesta. Es el que mejor entiende el juego. Solo él potencia a los demás. Tiene una capacidad de lectura del juego que no tienen ningún otro jugador en el mundo.

– Cristiano es el goleador de la Liga pero Messi seguramente ganará más títulos esta temporada. ¿Qué piensa usted de esa rivalidad?

– Messi y Cristiano son naturalmente una competencia de dos delanteros espectaculares. Me gusta mucho Cristiano, es muy completo, es extraordinario. Para mi gusto, tuvo la mala suerte de nacer en la misma época de Messi. Es brillante pero lo opaca un jugador que es distinto a todos. La gran realidad es que compiten dos jugadores brillantes, pero solo uno es el mejor de todos.

– ¿Por qué parece que Leo Messi se divierte en el Barcelona y no se divierte en Argentina?

– Justamente le pedí a un amigo de Rosario que me consiguiera partidos de Leo de chiquito. Y los vi todos. Me gustaría que Messi volviera a disfrutar como en el barrio. Verlo disfrutar en la selección, divertirse. Si disfrutó en su momento, ¿por qué no lo disfruta ahora cuando juega en para su país?