El técnico del Hebei Fortune de China ha tenido al menos cuatro ofrecimientos para llegar a la banca nacional, pero casi todos llegaron cuando estaba en el peak de su carrera en Europa. Hoy le restan sólo cuatro partidos para terminar el campeonato chino y muchos lo vislumbran como el único capaz de retener a las figuras y devolverle la mística a un equipo golpeado. A eso se suman sus deseos de “devolverle al fútbol chileno” toda su experiencia y la presencia de su mejor amigo en la ANFP.
Publicado el 12.10.2017
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El martes en la noche, cuando sonó el pitazo final del partido entre Perú y Colombia que sepultó las opciones de Chile para llegar al Mundial de Rusia 2018, la renuncia del director técnico de la Roja, Juan Antonio Pizzi, era algo inevitable. Por eso no sorprendió a nadie lo que ocurrió minutos más tarde en la conferencia de prensa que dio en Sao Paulo, cuando el DT argentino puso la lápida a su propio proceso.

De inmediato, sin siquiera procesar el rotundo fracaso de nuestra selección en estas clasificatorias, dirigentes, periodistas e hinchas comenzaron a sugerir nombres para reemplazar a Macanudo, que si bien en su proceso de un año y nueve meses al mando de la Roja dejó como herencia un Copa América y una final de Copa Confederaciones, en los enfrentamientos decisivos para clasificar a Rusia obtuvo un magro 40% de rendimiento, privándonos de asistir a un tercer mundial consecutivo.

¿Por qué este es el momento de Pellegrini?

Hasta hoy, el nombre de Manuel Pellegrini es el que más resuena, tanto entre dirigentes del fútbol como en la hinchada. Es que para muchos el actual DT del Hebei Fortune de China es el sucesor natural de Pizzi y el único capaz de devolverle la mística al equipo y enrielar y retener a la columna vertebral de esta generación dorada de futbolistas que, en una década, cosechó un tercer lugar en un Mundial sub 20, dos clasificaciones a mundiales adultos y obtuvo las únicas dos copas américas que lucen nuestras vitrinas.

Los coqueteos entre la Selección y el mejor técnico chileno que ha dirigido en el extranjero, no son nuevos. El mismo Pellegrini, en una entrevista en diciembre de 2016 a Sábado, reconoció al menos cuatro acercamientos concretos desde la ANFP. El primero fue en la era de Antonio Martínez y luego vendrían conversaciones con Harold Mayne-Nicholls, Sergio Jadue y Arturo Salah, su mejor amigo y actual timonel del fútbol local, quien intentó convencerlo en enero de 2016 de hacerse cargo de la Roja tras la partida de Jorge Sampaoli.

A todos les dijo que no. Aunque siempre dejó abierta la puerta para el futuro. “Espero en algún momento poder devolverle al fútbol chileno toda mi experiencia”, dijo en una entrevista a La Tercera hace sólo un mes. Y es que la mayoría de esos cuatro llamados que recibió para dirigir la Roja le llegaron cuando estaba en el peak de su extensa y exitosa carrera en el extranjero, en la que ha dirigido a clubes como el Real Madrid y el Manchester City, equipo donde se transformó en el primer técnico no europeo en coronarse campeón de la Premier League.

Hoy la situación es diferente. Tras su salida del City en mayo de 2016, Pellegrini salió de la élite mundial europea y arribó al Hebei Fortune de China en agosto de ese año, un club que hoy tiene siete años de vida y un presupuesto astronómico. De hecho, su salario como técnico es uno de los más altos del mundo. El cuadro del ingeniero hoy marcha tercero en la tabla de posiciones y si bien tiene contrato vigente con el club hasta mediados de 2018, sólo le restan cuatro partidos para terminar la temporada, el próximo 4 de noviembre.

Con su actual puesto en el campeonato, está clasificando a la ronda de playoff de la Liga de Campeones de Asia. Pero un mal desempeño en las fechas que quedan, podrían dejarlo sin el principal de los objetivos del club, pues al menos tres equipos le pisan los talones para arrebatarle el cupo.

Lograr la clasificación a la copa continental de clubes asiáticos sería una oportunidad propicia para cerrar de forma exitosa un ciclo con el club chino y luego tomar el desafío de hacerse cargo de la Roja, si es que llega ese quinto ofrecimiento que, desde la ANFP, aseguran que existirá.

La otra opción es que llegue a Chile en algunos meses, pues la Selección recién tendrá que disputar competencias oficiales en 2019, cuando juegue la Copa América en Brasil. Eso le da margen a Pellegrini para no terminar abruptamente su contrato con el Hebei Fortune y Chile podría tener hasta mediados de 2018 un técnico de transición para los partidos amistosos.

Pero si le va mal en las últimas fechas del campeonato chino y no logra clasificar a la Liga de Campeones, todo puede precipitarse. Al referirse a las expectativas que tenía para su carrera en el mediano plazo, en la entrevista con La Tercera de hace un mes, el DT dijo que “esta actividad es muy especial, uno puede creer que está muy bien y de repente se pierden tres o cuatro partidos y se acaba, así que, por el momento vamos, como en todas las actividades, viviendo el presente, vamos a tratar de terminar este campeonato de la mejor manera posible y ya veremos qué nos depara el futuro”.

El mejor amigo y las condiciones que le acomodan

Según su entorno, a Pellegrini le encanta manejar hasta los más pequeños detalles de los clubes a los que llega. El DT Fernando Díaz, que fue su ayudante técnico cuando el ingeniero dirigió en Ecuador, dijo hace unos meses a El Líbero que “estar metido en todas las decisiones del club y no sólo en el primer equipo, siempre ha sido una de las principales motivaciones de Pellegrini en su carrera”. Así ocurre actualmente en su club en China y la fórmula sería perfectamente posible de replicar en la Selección, como ocurrió en la era de Marcelo Bielsa.

Aparte, la ANFP es dirigida actualmente por Arturo Salah, con quien tiene un largo historial de amistad. De hecho, el ex DT de la “U”, Colo Colo, la Selección y un puñado de otros equipos nacionales ha catalogado a Pellegrini como su “hermano”.

Ambos son ingenieros civiles de la Universidad Católica y entre 1975 y 1980 jugaron en la “U”. Ahí trabaron una amistad que no se ha deshecho. Veranearon juntos por muchos años, mantienen hasta hoy un diálogo fluido y desde sus distintas posiciones siempre se han encargado de alabar la carrera del otro. Cuando Salah fue presentado como presidente de la ANFP, Pellegrini sólo tuvo palabras de elogio: “Va a ser muy difícil que tengamos un presidente como lo es Arturo Salah. Él ha pasado por todas las posiciones en el deporte y es la persona indicada para salir de esta crisis”, tras la escandalosa huida de Sergio Jadue. También han sido consejeros. Por ejemplo, cuando Salah llegó a la presidencia de Blanco y Negro, Pellegrini fue el que lo convenció de asumir el desafío.

En el aspecto futbolístico, los dos tienen la misma visión de juego y ambos son discípulos de Fernando Riera -el primer DT chileno que triunfó en Europa y que estuvo en el banco de Chile en el Mundial de 1962-, quien los dirigió en la “U” a fines de los ‘70. Es más. En 2014 Salah confidenció en una entrevista que el lazo que lo unía con Pellegrini era tan grande que tenían la idea de comprar un club en Chile: “Esta idea de comprar un club la tenemos desde hace un tiempo. De hecho, en el año 2000 estuvimos a punto de comprar uno. No le voy a decir qué club era, pero refleja que la intención siempre nos ha dado vuelta”.

Los jugadores de la Roja

El otro gancho que podría atraer a Pellegrini a la banca de Chile es dirigir a jugadores que admira y elogia cada vez que puede. En la entrevista a Sábado en diciembre del año pasado, le preguntaron qué dos jugadores chilenos se llevaría a jugar a su equipo en China. Alexis Sánchez y Arturo Vidal, fue su respuesta, agregando que cuando estaba en el Manchester City trató de comprar a Alexis, pero tuvieron problemas de caja para concretar el traspaso.

También tuvo palabras para Claudio Bravo. “Si él pasó de la Real Sociedad al Barcelona y del Barcelona al Manchester City, es porque es el mejor arquero del mundo”.

En otra entrevista, la de hace un mes en La Tercera, le preguntaron por cómo veía el futuro de la Selección, considerando que muchos de los referentes estaban en una edad madura. “No los retiremos tan rápido. A excepción de Claudio Bravo, el resto está recién empezando los 30 o todavía no han llegado a los 30. Es una gran generación que, seguramente, cuando comenzaron no se sabía que iban a llegar tan arriba”, dijo.

La buena noticia es que a sólo horas de la estrepitosa derrota frente a Brasil, los referentes del equipo no han renunciado a la Selección, como se temía. Arturo Vidal escribió ayer en su cuenta de Instagram que “este es un momento muy difícil, y aquí se ven los fuertes. Chile es un equipo de guerreros. Me siento orgulloso de pertenecer a este grupo. Y no lo voy a abandonar. Vamos juntos hasta el final. Cada vez que me llamen estaré a disposición de mi Selección. Nuestra Selección”. En tanto, el capitán de la Roja, Claudio Bravo, condicionó su permanencia al DT que llegue. “Creo que depende del técnico que venga y la idea que tenga. Me siento capacitado para continuar, pero es tiempo de analizar y ver quien viene”, sostuvo. Gary Medel, pocos minutos después del partido, dijo que seguiría y Alexis, hasta el momento, no se ha pronunciado.