Una vez terminado el alargue frente a Portugal, el capitán les dijo a sus compañeros que taparía dos o tres lanzamientos. Luego, con mucha tranquilidad, él mismo señaló que trabaja mucho la contención de este tipo de remates y que estudia a sus rivales. Frente a Bravo, parece que los penales definitivamente ya no son una lotería.
Publicado el 29.06.2017
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“Claudio siempre estudia a sus rivales, él vive para esto”, señala Julio Rodríguez, el formador que tuvo Claudio Bravo en sus inicios en Colo Colo. “El secreto de esto es trabajo, es constancia”, respondió el arquero en la conferencia de prensa luego del triunfo frente a Portugal.

Bravo y Rodríguez, pese a la distancia, siguen trabajando juntos. El ex entrenador de arqueros del primer equipo de Colo Colo es su hombre de confianza en la escuela deportiva que tiene el capitán de la Roja en Buin y  conoce muy de cerca la preparación que realiza el portero del City para todo tipo de jugadas. “En los penales los arqueros comúnmente hacen un amague simple, como que van a un lado, pero finalmente van hacia el otro”, señalaba Julio Rodríguez  a “El Líbero”, en una entrevista donde destacaba las cualidades de su ex pupilo. “Claudio, por el contrario, realiza un amague doble. Hace como que amaga a su derecha para ir a la izquierda, pero finalmente se devuelve. Y eso puede incidir en el jugador que está ejecutando un penal”.

Al analizar detenidamente el primer penal que Bravo ataja en la definición de ayer frente a Portugal, ocurrió exactamente lo que señalaba Julio Rodríguez (como se puede ver pinchando aquí). El portugués Ricardo Quaresma se ubica frente al capitán de Chile, Bravo levanta sus brazos, amaga levemente hacia su derecha, luego hacia su izquierda, para finalmente lanzarse hacia su derecha y tapar el penal del delantero del Besiktas de Turquía.

“Para mí la tanda de penales no es una ruleta, aquí hay trabajo, hoy en día hay mucha información de por medio y también hay inteligencia de la que pueda uno tener”, repetía Bravo frente a la misma pregunta de cómo había logrado una y otra vez transformarse en la principal figura de los lanzamientos desde el punto penal. Y al parecer Bravo manejaba información sobre los penales de Quaresma. En los cuartos de final de la Eurocopa 2016, el delantero tuvo que definir frente a Polonia. Y en esa oportunidad, también remató, esa vez con éxito, al costado derecho del arquero. Fue el gol que en definitiva le dio la clasificación a su equipo para las semifinales de dicho torneo que finalmente terminaría ganando.

Para muchos los penales son una “lotería”, pero para el capitán de la selección chilena estos lanzamientos forman parte relevante del juego. Así se explica cómo en la Copa América de 2015, una contención suya sobre el remate de Banega abrió el camino al triunfo frente a Argentina y en la Copa Centenario del año pasado, su tapada a Biglia le dio a Chile el título de bicampeón de América.

Según confesó Arturo Vidal, ayer el capitán les dijo a sus compañeros que iba a atajar dos o tres penales. Al final fueron tres, lo que se transformó en un record a nivel mundial. Bravo igualó a Justo Villar como único portero que no le convierten en una definición en un torneo de selecciones clase A. El paraguayo había mantenido esta marca en solitario desde la Copa América de 2011.

El penal que Bravo atajó a Joao Moutinho

Al igual que Quaresma, Joao Moutinho también había sido clave en la definición a penales que le dio a Portugal el paso a las semifinales de le Eurocopa 2016. En esa oportunidad, fue el tercero en rematar y al igual como sucedió ayer en Kazán, lo hizo al costado derecho del arquero Fabianski. Esa vez acertó, pero frente a Bravo no tuvo la misma suerte.

“Hoy existen software donde con facilidad se pueden estudiar los lanzamientos penales de las principales figuras del fútbol”, señala el ex arquero y actual presidente del Colegio de Entrenadores, Fernando Díaz. “Y no me cabe duda que el cuerpo técnico de Chile utiliza este tipo de herramientas para preparar a sus porteros”, agrega. Otro elemento que destaca el ex entrenador de Ñublense y ex ayudante técnico de Manuel Pellegrini, es la confianza con la que se vio ayer a Claudio Bravo y al resto de sus compañeros una vez concluidos los 120 minutos de juego. “Y esa motivación nace de los propios jugadores, nace del propio capitán cuando arenga al resto del equipo momentos antes de los penales. El técnico prácticamente no entra en esa dinámica”. Al analizar los tres penales atajados por Claudio Bravo, Fernando Díaz destaca también que Claudio Bravo tiene la virtud de cubrir muy bien el arco, “incluso sin estirar demasiado los brazos, llega hasta el palo, ocupa mucho espacio”.

El último factor que podría explicar por qué Claudio Bravo sabía que podía atajar tres penales frente a Portugal, es lo que los entrenadores de arqueros llaman “inteligencia bajo los tres palos”. Sucedió ayer en el tercer penal, el que Bravo tapó a Nani, quien curiosamente remató al mismo lado que en la citada definición frente a Polonia en la Eurocopa 2016. Eso, Bravo lo sabía, lo había estudiado, pero puntualmente en ese lanzamiento  apareció un factor adicional: provocar que el jugador lance donde quiere el arquero, y no al revés. “Eso es inteligencia, es una táctica que Claudio emplea y muchas veces le resulta”, decía Julio Rodríguez al analizar el juego del capitán de la Roja.