La goleada en contra por 3-0 frente a Paraguay, fue el peor partido de Chile en las clasificatorias mundialistas. Ahora hay que ganar en Bolivia el martes para recuperar los puntos perdidos. Pero no sólo eso. También hay que recuperar la esencia de este equipo, que desde hace un tiempo está perdida.
Publicado el 01.09.2017
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“Esta derrota es como un naufragio de un barco grande, de un transatlántico, pero donde siempre hay un salvavidas o una tabla para aferrarse y así salir adelante”. Con esta analogía el técnico Juan Antonio Pizzi describió lo que sucedió anoche en el Estadio Monumental y lo que vendrá para los tres partidos que quedan de las clasificatorias mundialistas: frente a Bolivia en La Paz, ante Ecuador en Santiago y con Brasil, en Sao Paulo.

Es verdad, esta selección chilena muchas veces la hemos visto como un barco grande, poderoso, que difícilmente podría naufragar. Sin embargo, anoche Paraguay fue capaz de hundir con facilidad a este transatlántico que navegaba desde hace varios años con mucha tranquilad.

Ahora, la pregunta es si este barco que se está hundiendo tendrá los salvavidas suficientes para salvar a sus pasajeros. Eso sólo lo sabremos recién el próximo 10 de octubre, luego que se dispute el último partido y veamos si Chile finalmente clasificó al Mundial.

Dejando de lado esta analogía, muy pesimista por lo demás, lo claro es que la goleada a domicilio por 3-0 de Paraguay sobre Chile, deja muchas dudas de cara a la recta final del camino a Rusia 2018.

Los jugadores, ¿estaban desenfocados?

A simple vista, así fue. El ejemplo más claro fue Alexis Sánchez que como cualquier persona que está definiendo su futuro laboral, al parecer tuvo su mente puesta durante toda la semana en la eventualidad de de su traspaso desde el Arsenal al Manchester City. Y eso es normal, pero lamentablemente se notó en un partido de tanta trascendencia como el de anoche. El rendimiento de cualquier deportista, no sólo tiene que ver con lo físico y en este caso con lo futbolístico, sino que también con la capacidad mental. Y Alexis se enteró ayer en la tarde que se caía su traspaso al City, que seguiría en el Arsenal contra su voluntad, y eso lógicamente lo desenfocó en su rendimiento en  la Selección.

Arturo Vidal también está desenfocado, o por lo menos lo estuvo durante toda la semana. Prueba de ello fue el tuit que escribió en su cuenta oficial @kingarturo23, una vez terminado el partido de anoche en el Estadio Monumental: “Ahora deben estar felices los mala leche que hay en este país!!! Pero no se preocupen, cada vez me falta menos para irme!!!

¿Qué significan estas palabras? Quieren decir que Vidal todavía está pensando en las repercusiones mediáticas que tuvo la comida con sus amigos durante la noche del lunes en Monticello, que terminó con algunos de ellos causando supuestos destrozos en el casino de juegos. El volante, como tantas veces, en medio de la concentración en Juan Pinto Durán, tuvo que salir a aclarar que él no había protagonizado ningún acto de indisciplina.

Que dos de las máximas figuras de la Roja hayan tenido su mente puesta en situaciones ajenas a la Selección durante los días previos a un partido tan importante, lógicamente influyó en el rendimiento colectivo del equipo.

La Selección, ¿llegó sin ritmo de competencia?

Sí. Varios de los titulares frente a Paraguay prácticamente no han tenido actividad futbolística desde la final de la Copa Confederaciones, que se jugó hace ya casi dos meses. Claudio Bravo no es titular en el City; Gary Medel debutó hace 10 días por el Besiktas de Turquía; Marcelo Díaz recién el viernes pasado jugó su primer partido oficial por los Pumas, mientras que Alexis Sánchez disputó su primer partido por el Arsenal, también el último fin de semana, todos luego de prácticamente 60 días sin actividad competitiva.

Se podrá decir que en el resto de las selecciones sudamericanas debería suceder lo mismo, con jugadores que recién están comenzando la temporada en sus ligas europeas. Es verdad, pero hay que tomar en cuenta que sólo los chilenos disputaron la Copa Confederaciones, en tiempos que sus rivales estuvieron de vacaciones. Por lo tanto, el descanso entre una temporada y otra para los jugadores nacionales fue más corto y también más cercano a esta fecha de las Clasificatorias.

¿Por qué al equipo chileno le cuesta tanto convertir o llegar al arco contrario?

Quizás porque las defensas de las otras selecciones ya conocen de memoria cómo juega Chile, por lo tanto, disponen de las armas suficientes para preparar los partidos frente al equipo de Pizzi. Así quedó demostrado anoche frente a Paraguay. Salvo un remate de Eduardo Vargas en el segundo tiempo que rebotó en un defensa, Chile prácticamente no tuvo ninguna jugada clara de gol. Y no se trata de poner en juego tres o hasta cuatro delanteros, como terminó jugando nuestra Selección con el ingreso de Fabián Orellana en los últimos minutos. El mérito estuvo en los defensas paraguayos, que neutralizaron el juego de los atacantes chilenos.

Chile, ¿es capaz de rearmarse anímicamente luego del papelón del Monumental?

Sí. Jugar en la altura de La Paz y a las cinco de la tarde es complicado, pero la mayoría de los seleccionados chilenos ya ha ganado uno o hasta dos partidos en Bolivia por las Clasificatorias, y en similares condiciones. Mientras que la selección boliviana, ahora ya eliminada del Mundial, ha tenido rendimientos irregulares en su estadio en estas Clasificatorias.

La Selección, ¿depende de sí misma para clasificar al Mundial?

Todavía, aunque sea para ir al repechaje frente al campeón de Oceanía. Tras el cierre de la fecha que culminó anoche con el triunfo de Perú sobre Bolivia por 2-1, Chile se mantiene en el cuarto lugar de la tabla de posiciones, pero ahora con un margen estrecho de un gol de diferencia por sobre Argentina, que tiene los mismos 23 puntos. Ahora, para mantenerse por encima de los trasandinos que empataron anoche 0-0 en Montevideo, necesariamente Chile debe derrotar a Bolivia en La Paz, ya que la selección de Sampaoli juega el martes un partido que en teoría es más fácil: de local frente a una eliminada Venezuela.

Las últimas tres fechas de las clasificatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018, son las más estrechas de los últimos tres procesos. Sólo Brasil, con 36 puntos, ya está en el Mundial. Los otros tres cupos, más el del repechaje, los siguen disputando siete selecciones: Colombia (con 25 puntos), Uruguay (24), Chile (23), Argentina (23), Perú (21), Paraguay (21) y Ecuador (20). Sólo Bolivia y Venezuela, que tienen 10 y 7 puntos, ya están fuera de competencia.

Fecha 16: Martes 5 de septiembre de 2017