El ex presidente de Cruzados SADP y encargado de la indagación interna a la ANFP se dio un plazo de tres semanas para entregar el primer informe sobre irregularidades. Pero anticipa una primera conclusión: “si existe una mala conducta en el plano internacional, es esperable que también ocurra lo mismo a nivel interno”.
Publicado el 19.11.2015
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Ha sonado como uno de los nombres que podría suceder a Sergio Jadue al mando de la ANFP. El ex presidente del Banco Estado, Jaime Estévez, volvió a hablar de fútbol hace cinco meses, cuando se hizo cargo de las auditorías a la ANFP. Sin embargo aclara que no tiene interés en ser presidente del fútbol chileno: “No, no estoy interesado. Ya estuve en eso, pero ahora no. Lo que sí me interesa es seguir cooperando para establecer un nuevo funcionamiento de esta actividad”.

En junio pasado, y ante el escándalo del caso de corrupción en la FIFA y la Conmebol, que salpicaba a la Federación de Fútbol de Chile, el consejo de presidentes determinó crear una comisión externa para auditar legal y contablemente los contratos de la Copa América. Además está encargada de conocer y colaborar en la investigación que lleva el FBI contra los máximos directivos de la Conmebol y de las diez federaciones de fútbol del continente, y también en auditar las cuentas corrientes privadas de Sergio Jadue.

El ex presidente de Cruzados SADP encabeza dicha investigación, donde también cumplen un rol destacado el ex Contralor General de la República, Ramiro Mendoza, y el ex ministro y ex embajador en EEUU, Felipe Bulnes.

– ¿Cuándo se debiera dar a conocer el primer informe de la comisión?

– Nosotros hemos pedido en los últimos meses un conjunto de información. Ahora, existe una decisión explícita del directorio, de que se nos entregue a la brevedad. Pero eso puede tardar una semana y luego de eso, nos hemos dado un plazo de 15 días para redactar el primer informe sobre la gestión de las platas de la Copa América y de las zonas oscuras que se ven.

– ¿Y qué se puede adelantar de ese informe?

– Lo que hemos visto es que el sistema de control es inadecuado, me refiero, por ejemplo, a cómo se hicieron las licitaciones y quienes participaron. Si el sistema de control es inadecuado, el riesgo de que la gestión también lo sea, es muy alto. El modo de cómo se está trabajando actualmente en la ANFP, se presta para que haya desorden y también irregularidades.

Por otro lado, imagínate que la comisión se constituyó el 8 de junio, originalmente con un plazo de 60 días. Y para contratar a Felipe Bulnes y Ramiro Mendoza, que eran las personas más capacitadas para realizar este trabajo, se demoraron dos meses. Si hablamos de retrasos, este fue el primero. Después Ramiro Mendoza pidió una serie de requerimientos y esa entrega de información ha sido muy lenta. Y aún faltan antecedentes importantes por entregar, como algunos comprobantes de gastos de la organización de la Copa América. Yo espero que desde ahora tengamos esa cooperación que ha sido parcial o inadecuada. Nosotros hemos persistido en que vamos a hacer una investigación seria, o bien no van a haber resultados concretos.

– Usted dijo en septiembre que las cuentas de Jadue estaban en regla ¿ese escenario me imagino que ahora es distinto?

– Las cuentas que nos mostraron en esa época efectivamente no registraban pagos anómalos. Hoy, está claro que había otras cuentas bancarias. Nosotros tuvimos a la vista el material que se nos presentó, pero no podemos –como sí lo puede hacer la fiscalía norteamericana- ordenar a los bancos para que nos informen sobre otras supuestas cuentas de la ANFP o de sus dirigentes. Hay una limitación en la investigación interna que uno pueda hacer.

– Entonces, ¿cuál es el objetivo de la auditoría que usted encabeza?

– Nuestro foco no es sólo revisar si las facturas son correctas, sino que lo más importante es ver cuál es la lógica de funcionamiento al interior de la ANFP, cuál es el sistema de control, cuáles son los vicios de la estructura.

– ¿No le resulta extraño que el mismo directorio no hay tenido conocimiento de manejos irregulares de dinero del presidente de la ANFP?

– Sin lugar a dudas eso es irregular, porque el directorio tiene que estar informado. Son cosas que pueden suceder, pero que no debieran ocurrir. Ahora, cuando el afectado -en este caso el resto del directorio de la ANFP- toma medidas drásticas, uno tendería a creer en lo que ellos están diciendo. Sin dudas que aquí hay culpables, pero hay un tema más de fondo. A partir de la investigación de la justicia norteamericana, caen las diez federaciones sudamericanas de fútbol. Entonces, más allá de las culpabilidades personales de los involucrados, aquí hay un problema global de la industria.

– ¿Usted cree que Jadue actuó solo?

– En los pagos irregulares de la Conmebol, probablemente sólo él está involucrado. Aunque eso lo dirá la investigación de la justicia norteamericana. Lo que sí ocurre es que si existe una mala conducta en el plano internacional, es esperable que también ocurra lo mismo a nivel interno. Y es aquí donde tenemos que actuar como comisión investigadora. Y ya con una luz mucho más sospechosa debemos revisar el modo de proceder local, para ver qué irregularidades puedan existir en el plano interno.

– ¿En ese plano entran las sospechas de préstamos irregulares en que habría incurrido Sergio Jadue a ciertos clubes?

– Eso va a depender del encargo que nos haga el directorio. Pero yo pienso que en estos casos específicos que ya están denunciados, lo más probable es que el propio directorio de inmediato pida todos los antecedentes y entiendo que será analizado en el próximo consejo de presidentes. La tarea nuestra es identificar en esta ausencia de control de gestión, dónde están los puntos débiles que permiten que ocurran estas cosas. Además, debemos propiciar pautas para modificar conductas para el futuro. Junto con la limpieza de lo que ocurre hoy, es también muy importante sanear la industria para el futuro. Crear sistemas de control y de transparencia, que pongan fin a todas estas prácticas que están tan arraigadas en el fútbol. Porque no tiene sentido sacar a una persona, si los vicios se siguen reproduciendo en las nuevas autoridades.