Al igual que Arturo Salah, al nuevo entrenador de la selección chilena le gusta trabajar en procesos largos, como el que le tocará liderar con la Roja hasta el año 2022. En Colombia lo respetan demasiado: “Donde ha ido, ha sido exitoso".
Publicado el 12.01.2018
Comparte:

“No deja escapar el mínimo detalle, tanto del rival como dentro de su equipo. Sabe manejar los momentos y estados de ánimo de los jugadores”. Así definió a Reinaldo Rueda su asistente técnico en Atlético Nacional, el ex futbolista colombiano Bernardo Redín, luego que ganaran la Copa Libertadores de 2016.

El próximo entrenador de la selección chilena también tiene títulos universitarios: es licenciado en Educación Física y posee un posgrado de la Escuela Superior de Deportes de Alemania. “Le gustan los libros de psicología y de motivación”, agrega su hija mayor, Alejandra Rueda, y por lo mismo su preparador físico Carlos Velasco, señala que en su trabajo “prioriza el ser humano y también lo colectivo”.

En Chile se conoce poco a Reinaldo Rueda. En general los técnicos colombianos no resultan ser del interés de la prensa nacional. Pero más allá de su afición por el vallenato y el acordeón –que seguro será tema a consultar en su primera conferencia de prensa- lo que más destacan quienes sí lo conocen es el carácter formativo que ha tenido su larga carrera como entrenador. “A él le interesa todo el proceso de un jugador, incluido el de las selecciones menores y quizás por eso te interesaron en Chile”, señala a “El Líbero” Daniel Garzón, periodista del Canal del Fútbol de Colombia Win Sports. “Le da mucha importancia a potenciar a los jugadores jóvenes. Así ocurrió en su momento con Carlos Sánchez, Abel Aguilar,  David Ospina, Radamel Falcao y Fredy Iguaín”.

La misma opinión tiene uno de esos jugadores, Abel Aguilar, volante de la selección cafetera que logró el tercer puesto en el Mundial Sub-20 de Emiratos Árabes en 2003, bajo el mando de Rueda. Así lo aseguró al diario colombiano “El Telégrafo”, en 2016: “Es un formador (…) Trata de dar confianza al jugador, de ser muy cercano. Y la confianza es recíproca, uno hablaba cualquier tema con él”.

“Rueda es un gran formador de jugadores”, señala desde Bogotá para “El Líbero” Héctor Chávez, panelista de la Radio Caracol: “Por lo mimos, le viene muy bien ir a Chile porque a él le gusta trabajar en procesos largos, como sucedió con las selecciones juveniles, y también en  Honduras y Ecuador”. El periodista del programa Carrusel Deportivo agrega que “para iniciar un proceso y realizar ese cambio generacional que debería tener la selección chilena, Rueda está capacitado, es un buen elemento para eso”.

Los periodistas colombianos también concuerdan que el ex entrenador del Flamengo se siente más cómodo en los equipos de selecciones nacionales que en los clubes. “Tiene más tiempo para trabajar y su bien con Atlético Nacional también tuvo éxito –dos veces campeón de liga, una Copa Libertadores y una Recopa Sudamericana-, ese equipo ya era ganador, aunque Rueda lo hizo aún más ganador”, señala Daniel Garzón.

El reemplazante de Juan Antonio Pizzi en la Roja, es muy bien valorado por la prensa colombiana. “Por sus resultados, sin dudas es el mejor técnico de nuestro país del momento”, afirma el periodista Héctor Chávez. “Donde ha ido, ha tenido buen rendimiento. Es verdad que tuvo malos mundiales, pero las campañas con Honduras y Ecuador fueron muy buenas. Y recordemos que fue técnico de Colombia –para las eliminatorias del 2006-, pero tomó al equipo cuando tenía un sólo punto de 15 posibles y terminó peleando la clasificación, que perdió por diferencia de goles. Y los dirigentes, al sacarlo, fueron muy injustos con él”.

Finalmente hay un aspecto que necesariamente se debe considerar en el momento que llega Reinaldo Rueda a Chile. En Colombia se creía que iba a ser el sucesor natural de José Nestor Pekerman luego del Mundial de Rusia, ya que se da por hecho que el argentino va a dejar el fútbol de ese país luego de siete años al mando de la banca cafetera. Se especula que Rueda estaba esperando alguna “señal” desde su país, la que finalmente no llegó. Y por lo mismo, decidió venirse a Chile, y tomar este largo proceso que esperemos llegue a la meta, que es Qatar 2022.