Es imposible, y no sería justo, empezar este breve repaso de la fecha 12°, sin hacer un reconocimiento especial al “joven” de 38 años, Esteban Efraín Paredes Quintanilla, apodado como “el bendito del área”, “el de los goles”, “el tanque” y “viso gol”. Los números de Paredes son verdaderamente notables y ejemplares.
Publicado el 07.05.2018
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Debutó el año 2000 en Santiago Morning y lleva anotados 202 goles en 361 encuentros, con un promedio de 0,56 tantos por partido, en torneos solamente de primera división en Chile. No contabilizamos los tres años jugados en México y los dos en segunda división en nuestro país, ni tampoco los de la Selección. Lo relevante y curioso, al mismo tiempo, es que desde 2014, con 34 años de edad hasta la fecha, ha participado en 123 partidos y convertido 86 tantos, subiendo su promedio a 0,70 goles por pleito.

Aquí podemos aplicar el refrán tan repetido, “como el vino…  cuanto más viejo mejor”.  Esteban Paredes posiblemente llegue a superar los 215 tantos de el gran Francisco “Chamaco” Valdés: está solo a 13 goles y al paso que va y, si Dios quiere, superará esta marca. Felicitaciones Tanque.

Dando un vistazo a la fecha 12°, las universidades Católica, Concepción, y de Chile, continúan 1° 2° 3° y Colo Colo 4°.

El puntero, Universidad Católica (3), doblegó a Huachipato (1) en San Carlos en el mejor partido de los cruzados de la era del técnico español San José. A los 23’ Fuenzalida anotó para la UC y de ahí en más, el pleito se puso “anodino” y “fome”, como siempre ocurre cuando los cruzados se ponen en ventaja, cosa que duró hasta los 33’, cuando los acereros empatan por intermedio de Torres. A partir de ahí., y por fin, U. Católica se viste con el “overol”, deja de lado un poco el pragmatismo, y empieza a jugar de verdad el partido, aflorando la jerarquía que debe tener un puntero, con un plantel bien conformado, con un técnico serio y que va 5 puntos delante de su inmediato perseguidor, que es U. de Concepción.

Universidad de Chile (1) superó a domicilio a O’Higgins (0), rompiendo la mala racha de cinco derrotas seguidas. Partido intenso y de “presión alta” en que los azules, con lo justo, superaron a los rancagüinos. Destaco el buen arbitraje de Franco Arrué quien, a pesar de las infracciones cometidas por ambos equipos y a riesgo de que se le fuera el partido de las manos, no cobró otras faltas dejando, así, seguir el juego, dándole agilidad y vértigo al partido.

En el Monumental, ante 25.000 espectadores, Colo Colo (3) venció a Everton (1) de manera categórica pero sufrida. Se vio una actuación descollante de Valdivia y Paredes, quienes supieron echarse el equipo al hombro, convirtiendo tres goles de gran factura. Everton luchó hasta que pudo: a los 74’, con el tercer gol de los albos, los viñamarinos se derrumbaron. Destaco el juego limpio y leal de albos y ruleteros. Fue un encuentro de pocas infracciones y con solo una tarjeta amarilla. El árbitro Christian Rojas pasó inadvertido.

Los equipos en la parte alta de la tabla, como U. de Concepción (2°), Unión la Calera (5°) y Deportes Antofagasta (6°), tuvieron que “batallar” sobremanera para ganar sus respectivos partidos, que fueron por la mínima diferencia, con tantos anotados en los descuentos. Abriendo la fecha, Unión Española (7°) doblegó fácilmente 4-0 a San Luis de Quillota, en el Santa Laura. Los quillotanos fueron una sombra en comparación con lo que venían rindiendo. Su técnico, Miguel Ramírez, y sus pupilos no supieron resolver el puzzle planteado por Martín Palermo. De la mano (en este caso de sus pies) de su joven conductor Pablo Aránguiz, los rojos poco a poco van mejorando su juego, en volumen y contundencia. Esto se ve reflejado al ser el equipo con más goles a favor en el torneo, con 22 tantos.

Cierro este comentario con una positiva opinión de los técnicos Héctor Tapia de Colo Colo y Esteban Valencia de Universidad de Chile. Son técnicos que se identifican con los colores blanco y azul respectivamente. Tienen historia, trayectoria y pasión por sus equipos. Naturalmente esto no garantiza el éxito, pero, por lo menos, se gana en seriedad y orden. Cuando los técnicos se “farandulizan” y no les va bien, generalmente terminan muy mal y este fue el caso de Pablo Guede y Guillermo Hoyos, que dejaron camarines divididos y jugadores enfrentados.

Señores dirigentes de Colo Colo y de U. de Chile, por favor denles un poco de tiempo a los técnicos Tapia y Valencia… el mismo que les dieron a los que ya no están.