Hasta hace un par de años, la región sólo tenía cuatro competencias de este tipo que estaban acreditadas. Tres eran en Brasil y una en Chile (el Ironman 70.3 de Pucón). Hoy Coquimbo se estrena en este tipo de competencias con la participación de destacados triatletas nacionales, como Felipe van de Wyngard y Pamela Tastets.
Publicado el 21.10.2017
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A las cada vez más frecuentes maratones y medias maratones que se corren en distintas ciudades de nuestro país, por estos días se suma una nueva tendencia que no sólo está pegando fuerte en Chile, sino que en toda Latinoamérica. Se trata del boom del triatlón, en sus formatos Ironman y Ironman 70.3 (media carrera), disciplina que combina nado, bicicleta y trote.

Hasta hace un par de años, la región sólo tenía cuatro competencias de este tipo que estaban acreditadas. Tres eran en Brasil y una en Chile (el Ironman 70.3 de Pucón). Pero el panorama cambió. Ahora Latinoamérica alberga 12 campeonatos y Chile sumará hoy una nueva competencia, cuando a las ocho de la mañana se inicie el Skechers Performance Ironman 70.3 en Coquimbo.

La competencia contempla 1,9 kilómetros de nado en las costas de Coquimbo, luego un recorrido de 90 kilómetros en bicicleta y finaliza con 21,1 kilómetros de trote por la costanera de la capital de la cuarta región.

“Las expectativas que tenemos con el Skechers Performance Ironman 70.3 Coquimbo son muy altas. Creemos que en un cortísimo plazo, en no más de dos o tres años, vamos a tener la misma cantidad de deportistas que tenemos compitiendo en el Ironman de Pucón. Es una meta ambiciosa, pero creemos que la cantidad de deportistas que se han incorporado a este deporte ha sido muy dinámica en los últimos años, así que creemos que podemos lograr cifras cercanas a los 1.000 o 1.500 participantes”, cuenta a “El Líbero” el director de la competencia, Guido Cornejo.

Entre los participantes figuran las estrellas Jarrod Shoemaker (EE. UU.) y los brasileros Danilo Melo, Felipe Manante y Frank Silvestrin Souza. Entre los chilenos, en tanto, la principal carta para luchar por los primeros lugares es Felipe van de Wyngard, quien tiene una dilatada trayectoria en este tipo de competiciones y cuenta con una participación en los Juego Olímpicos de Londres en 2012.

En conversación con “El Líbero”, el triatleta que este año salió tercero en el Ironman 70.3 de Lima, relata que en años anteriores estaba enfocado en preparar carreras de distancias olímpicas, pero que desde hace algunos meses decidió poner las fichas en carreras del tipo 70.3.

“Para Coquimbo estoy súper motivado, porque es una nueva fecha que se suma al circuito mundial. Es un circuito bonito, muy amigable, con un entorno maravilloso, pero también super desafiante especialmente en el ciclismo”, cuenta, advirtiendo que tiene expectativas altas.

“Ojalá pueda estar peleando la carrera entre los primeros lugares. El nivel está competitivo como en todas las fechas de este tipo, pero creo que puedo tener un buen resultado. La preparación fue a full, como para todas las fechas de la temporada, pero en esta oportunidad estuvo más enfocada al ciclismo porque, como te comentaba, el circuito de ciclismo es el que presenta las mayores exigencias y es donde se pueden lograr las mayores diferencias en el desarrollo de la carrera” sostiene.

Con respecto al crecimiento que han experimentado las competencias de triatlón en Chile y Latinoamérica señala que “cada vez son más los competidores participando en eventos de este tipo, hay más clubes de triatlón, hay más gente practicando el deporte. Hay más gente saliendo a competir, tanto a nivel profesional como amateur, y que se sume esta nueva fecha en Coquimbo, que es parte del circuito mundial, es una muestra de ello. Creo que el Ironman de Coquimbo tiene para crecer mucho en el futuro. No tengo dudas de que en los próximos años se va a consolidar como una fecha grande e importante dentro de la región, porque las características que tiene la zona son muy aptas para una carrera de este tipo”.

La esposa de Van de Wyngard, Pamela Tastets (en la foto), también es una de las principales referentes del triatlón nacional. Partió haciendo sólo natación y luego decidió incursionar en la bicicleta y el trote, logrando muy buenos resultados en distintos Ironman 70.3 y en sus versiones completas, que contemplan 3,86 kilómetros de nado, 180 kilómetros de ciclismo y 42,4 de carrera a pie.

“Hay un boom de esta disciplina, que se ha ido generando con las corridas y eventos masivos de este tipo, donde la gracia es que los deportistas amateurs compiten al mismo tiempo con los deportistas profesionales”, sostiene la triatleta que diariamente entrena entre cuatro y cinco horas para preparar una carrera de estas características.

“Nos sentimos muy felices de que se realice una competencia de este nivel en esta región. Nos gusta mucho la playa y el mar. Competir acá es un sueño para nosotros”, agrega.