En la historia reciente de los albos, sólo los colombianos Giovanni Hernández y Macnelly Torres han brillado en ese puesto. En otras latitudes, como en el Real Madrid, revivió esta semana el apelativo del “número maldito”, tras la partida de James Rodríguez que tuvo un discreto rendimiento en el campeón de Europa.
Publicado el 13.07.2017
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La “Noche Alba” de ayer fue el primer gran evento donde el llamado pueblo colocolino pudo ver en acción a Jorge Valdivia. El objetivo de los dirigentes de Blanco y Negro no era sólo llenar el estadio y que el equipo mostrara una mejoría en su nivel de juego, sino que también que un gran número de hinchas estuviera dispuesto a comprar la réplica de la camiseta número 10, con la impresión oficial de Valdivia en su espalda.

Ayer en el Estadio Monumental se pusieron a la venta ocho mil camisetas con el nombre del volante, seis mil de adulto y dos mil de niño, a $39.990 y $34.990 respectivamente, con el gancho adicional de una entrada de regalo para un partido del próximo campeonato nacional y dos boletos para el museo del club.

Si las ventas están al nivel de lo que espera la dirigencia, cada vez que Jorge Valdivia ingrese a la cancha del Monumental o de cualquier estadio de regiones, no sólo tendrá el peso de llevar la camiseta número 10 sobre sus espaldas, sino que habrá miles de colocolinos con la misma indumentaria en las tribunas. Todos, esperando ver en acción al “Mago” o al “Mesías”, como lo llamó un periodista esta semana.

La “10” maldita de los albos

“Estoy ansioso de que llegue luego mañana, poder entrar al estadio y volver a vestir la 10″, señaló el martes Jorge Valdivia en conferencia de prensa. Según las estadísticas del sitio As.com, cuando el volante ocupó este mismo puesto de enganche en Colo Colo entre 2005 y 2006, realizó 23 asistencias sobre un total de 42 partidos oficiales, con un promedio de 0,55 pases gol por partido. Lo mejor que se ha visto en los pastos de Macul en los últimos 25 años.

Es eso lo que espera el técnico Pablo Guede de Valdivia, que en este caso sea un habilitador constante de Esteban Paredes. Esas asistencias, los amagues y el recuerdo de los 16 goles que marcó haca ya más de un década, es lo que también añora el hincha colocolino, que en los últimos años no ha podido deleitarse con la figura de un habilitador tan destacado como Jorge Valdivia.

Desde su partida al Palmeiras, en julio de 2006, 11 jugadores han vestido la camiseta número 10 en Colo Colo y todos, salvo los colombianos Giovanni Hernández y Macnelly Torres, han debido partir sin pena ni gloria. Hernández ganó dos títulos en 2007 y Torres –que estuvo a punto de regresar en vez de Valdivia- pese a jugar por el Cacique durante dos temporadas, no tuvo el rendimiento que se esperaba.

Y del resto de los jugadores que en la última década se han colocado la casaquilla número 10, hubo algunos que prácticamente pasaron desapercibidos, como los argentinos Miguel Caneo, Facundo Coria y Javier Reina, y los chilenos Daniel “Chucky” González y Miguel Ángel González. Otros rindieron pero no al nivel de lo que se espera de este puesto en la cancha, como Cristóbal Jorquera, Marco Medel y los argentinos Emiliano Vecchio y actualmente Ramón Fernández, quien tuvo que cederle el número 10 a Jorge Valdivia.

Pero esta “maldición” del 10 en Colo Colo, que Jorge Valdivia debería romper a partir del próximo fin de semana, se ha manifestado en distintas épocas y en diversas latitudes. La camiseta número 10 es la que recuerda a Pelé, Maradona, Zidane, y ahora a Lionel Messi. Por lo mismo, cada vez que se estampa este número con el nombre de un jugador en un equipo grande del fútbol mundial, el peso que recae sobre él es mayor que la de cualquier otro puesto.

Le sucedió al colombiano James Rodríguez, quien llegó al Real Madrid a mediados de 2014 precedido de una muy buena campaña en el Mundial de Brasil. En el actual campeón de España y de la Champions League, James nunca pudo deslumbrar y esta semana se conoció su préstamo al Bayern Munich de Arturo Vidal.

Al igual como ha sucedido en Colo Colo, en el Real Madrid desde 2005 ningún jugador ha sido capaz de triunfar vistiendo la 10. El portugués Luis Figo fue el último. El resto terminó de mala manera. Así lo recuerda el diario El Español en su edición de este miércoles, en un artículo titulado “Si quiere triunfar en el Real Madrid, no lleve el 10”, donde se recalca que “el número está maldito: todos lo que lo visten acaban mal”.

El diario español recuerda esta “maldición” ya la vivieron el brasileño Robinho, el holandés Wesley Sneijder, al francés Lass Diarra, al Mesut Özil y ahora al colombiano James Rodríguez, por quien el Madrid pagó 80 millones de euros y que en la final de la Liga de Campeones ni siquiera fue convocado por Zidane.