En los primeros 32 partidos disputados del Torneo de Transición, el promedio apenas supera las dos anotaciones por encuentro. Si en el campeonato de Clausura 2017 se habían marcado 111 goles, hoy la cifra sólo alcanza las 65 anotaciones. La razón: basta un campeonato bueno, para que inmediatamente los goleadores partan a jugar a otras ligas.
Publicado el 24.08.2017
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Colo Colo en cuatro fechas del Torneo de Transición ha convertido sólo cinco goles, poco más de un gol por partido. En su plantilla tiene seis delanteros, pero resulta que el jugador que más ha festejado en el presente campeonato es un volante: Jorge Valdivia, que ha marcado dos goles. En cambio, en el último torneo, a igual número de partidos, los albos habían celebrado 11 veces y su máximo artillero era Esteban Paredes, con cinco anotaciones.

En la Universidad de Chile sucede lo mismo. El actual campeón del fútbol chileno ha convertido seis goles en cuatro fechas, pero no han sido los atacantes los que han marcado más veces. Hasta ahora el goleador de la “U” es David Pizarro, que también juega como volante y no está llamado a marcar en el arco contrario. Pero, al igual que Valdivia, ha anotado dos veces.

Los llamados a ser goleadores del fútbol chileno han estado ausentes en el presente campeonato y eso se ha visto reflejado en el promedio por partido. En las primeras cuatro fechas del Torneo de Transición, se han convertido 65 goles en 32 encuentros, con un promedio de sólo 2,03 goles por juego.

Sin mirar muy atrás, transcurridas también cuatro fechas del torneo de Clausura 2017, los mismos equipos habían convertido 111 goles, 46 más que en el actual campeonato, con un promedio 3,46 goles por partido. En conclusión, en esta primera parte del campeonato se han marcado sólo un 58% de los goles que se habían convertido en el torneo anterior.

¿Qué fue lo que cambió en tan poco tiempo?

Si observamos la lista de goleadores a la cuarta fecha del torneo pasado, el máximo artillero era Esteban Paredes, que había marcado cinco veces. Pero detrás del goleador de Colo Colo, aparecían el delantero de Iquique Álvaro Ramos y el atacante de O´Higgins, Cristián Insaurralde, ambos con cuatro anotaciones hasta esta fecha. Resulta que los dos atacantes ya no juegan en el fútbol chileno. Ramos terminó el campeonato con siete anotaciones y eso le bastó para partir al León de México. Mientras que el argentino Insaurralde, que también anotó siete veces en el Clausura 2017, le sirvió para partir a Paraguay y ser contratado por Cerro Porteño. Lo mismo sucedió con su compatriota Diego Churín, que con sólo cinco goles en el torneo pasado, dejó la Unión Española para jugar también en Paraguay.

Hay más casos. Sucedió con el ahora ex atacante de Audax Italiano, el argentino Marcos Riquelme, que también cerró el campeonato pasado con siete anotaciones y partió al Bolivar de La Paz.

Pero el caso que mejor grafica esta situación que está dejando al fútbol chileno sin goleadores, es el del ex atacante de Universidad de Chile Felipe Mora, que  luego de convertirse en el goleador del torneo pasado con 13 anotaciones, emigró rápidamente al Cruz Azul de México, sin haber jugado ni siquiera un año como titular en el equipo universitario. Basta una temporada buena, en este caso seis meses buenos, para que un delantero emigre rápidamente del fútbol chileno.

La escasa renovación de goleadores en el fútbol chileno

Al igual que Felipe Mora, han sido varios los delanteros que los clubes nacionales no pueden retener. Pero qué pasa con sus reemplazantes. La “U” para el Torneo de Transición apostó al poder goleador de Mauricio Pinilla, quien aún no se ha hecho presente en el marcador.

Pero hay otros clubes que aún en seis meses no han podido suplir los goles de quienes han partido. Es el caso de Universidad Católica, que no logra reemplazar a Nicolás Castillo, dos veces goleador durante el año pasado: 24 anotaciones en total.

Hoy el seleccionado nacional sigue convirtiendo con los Pumas de Guadalajara, pero el llamado a ser su reemplazante en la UC, el uruguayo Santiago Silva, lleva más de seis meses en deuda. En el torneo de Clausura 2017 jugó 11 partidos y anotó sólo 2 goles.

El ex delantero de Boca Juniors, que ya tiene 36 años, es conocido en Sudamérica como goleador. En el año 2009 fue campeón con Banfield de Argentina y máximo artillero del torneo con 14 anotaciones. Y también lo fue con Velez una temporada después. Pero de esa época ya han transcurrido ocho años. Actualmente, en el presente Torneo de Transición del fútbol chileno, disputadas cuatro fechas, el “Tanque” Silva aún no dispara.