Los resultados que obtenga la selección chilena en Rusia frente a Alemania, Australia y al campeón de África, serán cruciales para optar a ser cabeza de serie del próximo Mundial, logicamente si clasifica. Sin embargo, la China Cup de enero próximo, que le reportará a la ANFP millonarios ingresos, podría anular dicho objetivo porque para la FIFA los amistosos tienen un valor deportivo mucho menor.
Publicado el 27.11.2016
Comparte:

El fútbol chileno, o siendo más precisos, la selección chilena, se codea con la élite de este deporte a nivel mundial. Lo acabamos de ver con el sorteo de la Copa Confederaciones, torneo que se realizará en junio próximo en cuatro ciudades de Rusia, en cuatro estadios donde también se va a disputar la Copa Mundial de la FIFA justo un año después.

Chile se va a enfrentar en su primera Copa Confederaciones, ni más ni menos que ante Alemania, que es el actual campeón del mundo, además de Australia y un país africano que gane en febrero próximo el torneo de selecciones de ese continente.

La Copa Confederaciones es un campeonato que se realiza tradicionalmente en el mismo país donde un año después se jugará la Copa del Mundo, y en él participan los campeones de cada continente, además del campeón mundial vigente y el país anfitrión. Este torneo es tan relevante en el marco de las competiciones a nivel mundial, que para efectos del ranking FIFA, los resultados de los partidos que ahí se disputan reciben una mayor valorización que los duelos por las clasificatorias mundialistas.

Para confeccionar el ranking FIFA, hay que considerar la importancia de los partidos, que tienen cuatro ponderaciones distintas: la mayor es 4 para los partidos disputados en los mundiales; 3 para los de la Copa Confederaciones; 2.5 para los encuentros de las clasificatorias mundialistas, y la más baja, ponderación 1, para los partidos amistosos.

Es por eso que para Chile la Copa Confederaciones es tan importante si es que pretende mantenerse en los primeros lugares del ranking FIFA -actualmente ocupa el cuarto puesto-, porque de ese listado finalmente saldrán los ocho países cabezas de serie para el Mundial de Rusia 2018.

Además del aspecto deportivo y lo que significa jugar, por ejemplo, frente al campeón del mundo, sólo por participar en el torneo de Rusia, la Federación de Fútbol de Chile se asegura 2 millones de dólares. Y si resulta campeón, gana 5 millones de dólares más.

Por todos los ángulos, la Copa Confederaciones de Rusia resulta ser un excelente negocio para la selección chilena. Así lo creen los expertos en estadísticas que han estudiado el sistema de puntaje del ranking FIFA. En el Instituto de sistemas complejos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile aseguran que si a Chile le va bien en la Copa Confederaciones, va a terminar como cabeza de serie para el Mundial, luego de una eventual clasificación. Una situación que deportivamente sería inédita en la historia del fútbol chileno y que además significaría, tener más chances de avanzar a rondas superiores en la Copa del Mundo.

Pero este exitoso negocio en lo deportivo, se podría perder si es que Chile comienza a jugar partidos amistosos, como la China Cup, que disputará en enero próximo frente a la selección local, además de Croacia e Islandia. El investigador del Instituto de Sistemas Complejos de la Universidad de Chile, Denis Saure, señala tajantemente que “si nos ponemos a jugar amistosos, todo el privilegio por jugar la Copa Confederaciones, lo perdemos”. Según el ingeniero, la baja ponderación que tienen los amistosos disminuyen drásticamente el puntaje del año, que Chile podría conseguir en torneo oficiales, como las clasificatorias y la Copa Confederaciones. “El problema es que si tú juegas amistosos, le estás metiendo al saco partidos que tienen un ponderador muy bajo. Entonces el efecto relativo de los partidos de clasificatorias o de la Copa Confederaciones, empieza a bajar”, señala.

La selección chilena fue invitada jugar la China Cup por su condición de campeón de la Copa América 2015 y de la Copa Centenario 2016. La ANFP aceptó la propuesta, que también incluye una importante entrada económica. Además, la “Roja” irá a la China Cup con jugadores de la liga local, eventualmente reforzados por Arturo Vidal y Charles Aránguiz, más algunos “europeos” que no han tenido mayor participación en los partidos de las clasificatorias.

Para la ANFP, jugar la China Cup no tiene que ver con un asunto deportivo. Ya sabemos que no le reportará nada y que incluso podría ser perjudicial en su posición en el ranking FIFA. Lo que sí importa es el aspecto comercial, debido a que el gigante asiático también quiere liderar el negocio del fútbol a nivel mundial. Y este primer torneo de selecciones que se realiza en China, se enmarca en dicha estrategia, considerando que va a participar el bicampeón de América y la revelación de la última Eurocopa, Islanda. Así lo dejó muy claro Arturo Salah cuando fue consultado por la participación de Chile en la China Cup: “Esperamos traer el poder de este deporte, así como el atractivo del fútbol sudamericano a todos los aficionados chinos. Nuestro objetivo es ganar la primera China Cup y mostrar por qué nuestro seleccionado es el campeón de América”.

El boom comercial del fútbol chino

El mercado chino es muy atractivo tanto para los jugadores como para los equipos y las selecciones. En la Superliga china, por ejemplo, donde llegó Manuel Pellegrini con un sueldo de 18 millones de euros netos por temporada, juegan cinco de los diez jugadores mejor pagados del mundo. Uno de ellos es el argentino Ezequiel Lavezzi, 20,8 millones de euros anuales, en el mismo equipo de Pellegrini, el Hebei Fortune.

Además, desde hace mucho tiempo, los principales equipos del mundo -como Real Madrid, Barcelona y Boca Juniors-, realizan giras y pretemporadas en China, para promocionar el fútbol en ese país, pero fundamentalmente para que sus marcas sean aún más reconocidas por los aficionados asiáticos.

Otro mecanismo para entrar con fuerza al mercado chino, es contratando futbolistas de ese país. A modo de ejemplo, el Real Madrid se está preparando para el debut del primer futbolista chino de su historia: cuando Lin Liangming ingrese a la cancha del Santiago Bernabeu con la casaquilla blanca del primer equipo, de seguro las ventas de camisetas y todo el merchandising del equipo español, subirán como espuma en un mercado que augura millones de transacciones.

Todo lo que rodea el fútbol chino trae dividendos económicos. Bien lo sabe la ANFP, pero ojalá que la participación en la China Cup, no signifique un descenso en el ranking del mundo. Eso sólo lo sabremos en diciembre del próximo año cuando se realice el sorteo a la Copa del Mundo, donde esperemos, eso sí, que esté Chile entre los 32 países clasificados.