El astro camerunés Samuel Eto'o fue uno de los últimos impulsores para que la FIFA aumentara de 32 a 48 los cupos de los países clasificados a las copas del mundo. El presidente del organismo, Gianni Infantino, lleva trabajando desde hace mucho tiempo esta propuesta, que finalmente se hará realidad en 2026.
Publicado el 11.01.2017
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“Señor Gianni Infantino, este trofeo es para el mundial de los 48 países, hazlo por nosotros los pobres”, le rogó el ex mundialista camerunés Samuel Eto’o al presidente de la FIFA, en una conferencia del deporte realizada en los Emiratos Árabes Unidos en el mes de diciembre.

etooEn esa oportunidad, el ex delantero del Barcelona explicó que el fútbol africano iba a estar a favor del aumento de los cupos de los mundiales –de 32 a 48 países-, ya que según él elevará la posibilidad de que un continente tan fanático por este deporte, y que clasifica menos del 10% de sus países (de 54 van sólo cinco), tenga mayores representantes en el principal campeonato mundial. “Toda África te va a apoyar porque nos darás la oportunidad de jugar el Mundial”, explicó el ex goleador del Inter de Milán a Gianni Infantino.

A partir de este momento, la propuesta que venía trabajando hace años el actual presidente de la FIFA, se denominó “el Mundial de los pobres”, tomando en cuenta que permitirá aumentar los cupos fundamentalmente a continentes menos desarrollados en la industria del fútbol, como es el continente africano.

Este martes, el Consejo Consultivo de la FIFA dio su visto bueno para ampliar a 48 el número de selecciones que participarán en las copas del mundo, a partir del año 2026. Y la primera intervención del máximo dirigente de la FIFA estuvo enmarcada en el sentido de que la Copa del Mundo debe ser más inclusiva: “El Mundial de fútbol es más que una competición deportiva. Es un evento social”. Agregó que “el fútbol ya no es sólo Europa y Sudamérica. En la Premier League hay jugadores de 69 nacionalidades distintas. En el último Mundial, por ejemplo, Italia e Inglaterra fueron eliminadas por Costa Rica, que es un buen equipo, pero no es la Argentina de Messi o el Brasil de Neymar”.

El presidente de la FIFA ha sido el principal promotor de este cambio, que viene precedido con el aumento de cupos de la última Eurocopa -de 16 a 24 países- cuando Infantino era el secretario general de la UEFA y principal asesor del entonces presidente Michel Platini.

Según publicó la FIFA, el nuevo formato de 48 equipos se ha diseñado de manera tal que no se reduce el número total de jornadas de descanso. Asimismo, la duración del torneo no varía (32 días), con lo cual los clubes no tendrán que ceder antes a sus futbolistas para su incorporación a la concentración con sus selecciones.

Los continentes más beneficiados

Aún no está decidida la distribución de los nuevos 16 cupos, aunque se estima que los grandes beneficiados serán las confederaciones de África y de Asia. Hace un tiempo, en la época de Joseph Blatter, la FIFA presentó una propuesta de reparto de cupos tentativo,  pensando en un mundial de 40 países, que proyectado ahora a 48, dejaría a Europa con 16 representantes (actualmente tiene 13), África con 9 (tiene 5), Asia con 8,5 (tiene 4,5), Sudamérica con 6 (tiene 4,5), Concacaf con 6,5 (tiene 3,5) y Oceanía con 1 (tiene 0,5), además del cupo reservado al país sede. Los que poseen medio cupo, significa que deberán ganarse la clasificación en un partido de desempate con un equipo de otra Confederación, como sucede actualmente con las Confederaciones de Oceanía, Asia, Conmebol y CONCACAF (Norteamérica y Centroamérica).

Fase de grupos, sólo al inicio

Con el nuevo formato se jugará una primera fase de 16 grupos de tres equipos cada uno, de la cual clasificarán una segunda etapa los dos primeros de cada grupo. Serán 32 los clasificados en esta instancia, que disputarán una fase de eliminación directa. Y así sucederá hasta llegar a la final.

De esta forma, el número de partidos del torneo aumentará a 80, de los 64 que se juegan actualmente. Lo cierto es que los eventuales finalistas seguirán disputando siete partidos, tal como ocurrirá hasta el Mundial de Qatar en 2022.

Otro de los cambios, aunque esto debe ser ratificado, será que en las tres primeras eliminatorias -16vos, 8vos y 4tos de final- no habrá tiempo suplementario. Por lo tanto, los empates se resolverán por definición a penales. Las prórrogas ocurrirán en semifinales y en la final.

Además no habrá partidos simultáneos, todos los encuentros se jugarán en horarios exclusivos, lo que beneficiará a la audiencia de los países que están jugando, además de aumentar la exposición de los patrocinadores en un mismo período de tiempo.

Finalmente, se estima que con el nuevo formato la FIFA aumentará sus ingresos a más de US$6.500 millones, lo que representará un incremento de unos US$650 millones.