Partir defendiéndose bien es una de las claves de los especialistas, pero más allá del aspecto netamente futbolístico, el factor climático también será crucial en el desempeño de la "Roja" este jueves en Colombia.
Publicado el 07.11.2016
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A la hora que se va a jugar el partido entre Colombia y Chile el próximo jueves, en Barranquilla la temperatura podría alcanzar los 34°, la sensación térmica rondará los 38° y la humedad podría llegar a un 75%. La selección chilena saldrá a la cancha del Metropolitano a las 15:30 hora local, 17:30 hora de Chile, prácticamente el mismo horario del último partido en ese mismo estadio, cuando la “Roja” tuvo asegurado el triunfo en el primer tiempo y que luego Colombia logró emparejar en la segunda fracción. Finalizados los primeros 45 minutos, Chile ganaba con un rotundo 3-0, luego de una gran actuación de Vidal, Valdivia y Sánchez. Pero en el segundo tiempo, tras la expulsión de Carlos Carmona, el equipo de Jorge Sampaoli se desplomó y Colombia logró el empate, que le dio la clasificación al Mundial de Brasil, mientras que Chile tuvo que postergar la celebración para el último partido frente a Ecuador.

El factor climático, ¿habrá afectado al rendimiento del equipo chileno?, ¿podrá ocurrir lo mismo el próximo jueves con los dirigidos de Pizzi? Sergio Vargas cree que sí. El ex arquero de Universidad de Chile formó parte del plantel de la “Roja” en la Copa América del año 2001, que precisamente jugó en el Estadio Metropolitano de Barranquilla: “El factor climático es real, el calor que hace en Barranquilla es muy fuerte y afecta. En la cancha se pueden sentir más de 40 grados. Pero a los colombianos también le afecta, porque la mayoría no está adaptado a esas condiciones climáticas, ya que la mayoría del plantel juega en Europa”.

La misma opinión tiene Rodrigo Goldberg, quien también jugó en condiciones climáticas similares: “Afecta mucho. Como deportista de alto rendimiento te adaptas un poco más rápido, pero igual te complican las condiciones ambientales de donde juegas”.

Ahora, independiente al factor climático, el partido del jueves se presenta como crucial para las pretensiones tanto de Chile como de Colombia, de seguir soñando con la clasificación al Mundial de Rusia. En la tabla de posiciones, la realidad es pareja: la selección colombiana comparte junto a Ecuador el tercer lugar con 17 unidades, pero la “Roja” tiene sólo un punto menos. Además, al igual que Chile, a Colombia se le viene una fecha doble muy complicada. Los cafeteros, luego de jugar frente a los chilenos, deberán viajar a Buenos Aires para medirse el martes 15 frente a Argentina.

Según el ex jugador y comentarista Rodrigo Goldberg, “Colombia es un excelente equipo y va a ser uno de los protagonistas de estas clasificatorias. El partido del jueves, va a ser más complicado que Uruguay acá, porque sabemos cómo van a plantear el juego los uruguayos, en cambio, los colombianos siempre salen con una sorpresa”.

Para no cometer los mismos errores que provocaron la estrepitosa derrota frente a Ecuador, Goldberg cree que Chile tiene que mantener una estructura para defenderse bien: “el equipo tiene que partir de ahí”. Además, el ex delantero de la Universidad de Chile cree que la fórmula que está planificando Pizzi en el ataque será esta vez con tres delanteros, “pero no creo que el técnico incluya un centro atacante neto –como Castillo o Paredes- pero sí creo que va a jugar con Vargas al medio, Alexis por el sector izquierdo y Puch o Fuenzaliza por el sector derecho”.

Sergio Vargas, por el contrario, cree que Chile debiera jugar con cuatro volantes y sólo dos delanteros, “con tal de cubrir las bandas, para frenar a los laterales. La selección tiene que estar bien parada para defender y también para cubrir bien todo el ancho de la cancha”.

En sus últimas dos visitas, frente a Paraguay y luego ante Ecuador, a la selección chilena le convirtieron dos goles en los primeros 15 minutos de juego. Eso es justamente lo que no tiene que suceder en Barranquilla, porque con ese clima tan adverso, el resto del partido puede terminar siendo un infierno.