El gran mérito del DT del equipo de Santa Laura, Martín Palermo, es haber logrado un sistema de juego con un plantel totalmente renovado y con jugadores que llevan muy pocos meses juntos.
Publicado el 11.09.2017
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Abriendo la 6° fecha, en el estadio Santa Laura Unión Española con lo justo venció 1-0 a Universidad de Concepción, ante 3.500 espectadores. El partido fue trabado, donde la acción estuvo en el medio campo, lejos de los arcos. Cabe señalar que Cesar Pinares, la máxima figura del equipo hispano, vio el partido desde las tribunas y se notó su ausencia. El domingo partió a los Emiratos Árabes, donde lo espera un fútbol distinto y sin proyecciones fuera de sus fronteras. Ahora bien, la parte económica sí que tiene proyecciones para el jugador y su familia, lo que finalmente pesó en la balanza para tomar esta decisión y dejar una promisoria carrera en Chile.

Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica -los clubes llamados grandes-, sólo lograron empatar sus partidos, que fueron entretenidos e intensos y con resultados inciertos hasta los 90 minutos de juego. Es increíble cómo la presión por ganar y por encarnarse a la parte alta de la tabla de posiciones, no los deja desarrollar su juego que imagino sus técnicos planean durante el trabajo semanal. Estos resultados traen la inestabilidad lógica de los entrenadores, principalmente de Pablo Guede y Mario Salas, que sólo se mantienen en sus cargos por el costo monetario para sus instituciones si los despidieran. Guillermo Hoyos, el técnico de la “U”, todavía mantiene la línea de crédito con los dirigentes y con la hinchada. Este fin de semana Mauricio Pinilla lo salvó con dos golazos faltando 10 minutos para el término del partido con O’Higgins, que finalmente terminó empatado 2-2.

Una mención especial para la hinchada de la Universidad de Chile: los 25.162 espectadores representan una incondicionalidad que emociona, jamás dejaron de alentar a su equipo, aun perdiendo hasta casi los 80 minutos de juego. Pinilla supo leer el mensaje que bajaba de las galerías y de las tribunas y lo plasmo con dos goles en su estilo, más que con talento. Fueron goles que convirtió con el alma y los hinchas se lo supieron agradecer.

Lo que le debe preocupar a Hoyos es la diferencia de goles, ya que en estas seis fechas ha convertido nueve tantos y le han marcado 11 en contra. Un diferencia de -2,  que yo recuerde nunca había pasado en la tienda azul.

2.130 fue el público asistente al estadio de Cavancha para presenciar el empate 1-1 entre Iquique y Colo Colo. Es preocupante la poca convocatoria en Iquique para apoyar a los “dragones celestes” más aun frente a Colo Colo. Ojo que los partidos que los equipos de provincias juegan con los tres “grandes” son precisamente los que salvan en cuanto a motivación y recaudación, cosa que no ocurrió esta vez en el norte.

2.076 espectadores concurrieron al Bicentenario en La Florida para ver el 2-2 de Audax Italiano y U. Católica, en el que la visita fue levemente superior, pero que no le alcanzó para lograr el triunfo. Y para colmo de fatalidad para los cruzados, Buonanotte desperdició un penal.

Unión Española está en el primer lugar de la tabla, con 16 puntos, con seis goles a favor y cero en contra. Números de goles realmente mezquinos para encabezar el torneo de transición. Sin embargo, hay que resaltar el trabajo de Martín Palermo en materia defensiva, algo impensado en un ex delantero goleador como lo fue en tantos clubes del fútbol argentino. Generalmente los técnicos que han sido jugadores vuelcan su forma de jugar en los planteles que dirigen. En el caso del Titán no es así, pues privilegia en sus equipos que no le hagan goles, más que convertirlos. El gran mérito del entrenador en este torneo es haber logrado un sistema de juego con un plantel totalmente renovado y con jugadores que llevan muy pocos meses juntos.

*Gonzalo Mingo, ex dirigente Unión Española y de la ANFP.