Este domingo en el Monumental, Colo Colo puede colgar en su vitrina la estrella número 32, pero para que esto suceda tienen que darse tres resultados. Primero, que el equipo de Pablo Guede gane su partido frente a Deportes Curicó; luego que Unión Española, empate con Audax italiano, y tercero que la Universidad de Chile, también empate o pierda ante la Universidad de Concepción. Ahora bien, dicho lo anterior, hay que recordar que a muchos equipos "se le ha quemado el pan en la puerta del horno".
Publicado el 02.12.2017
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El partido del domingo entre Colo Colo y Curicó Unido (17:30 horas en el Estadio Monumental) será de mucho nervio y de gran presión sicológica. Los jugadores del cacique, tendrán fresco en la memoria lo que les pasó en el torneo pasado cuando en la penúltima fecha iban al tope de la tabla, por un punto arriba de la Universidad de Chile. Antofagasta, también en el Monumental, los complicó inesperadamente consiguiendo un empate, lo que en definitiva le costó el título a Colo Colo, pues la “U” derrotó de visita a O’Higgins, lo que le permitió pasar a la punta del torneo por un punto, a una fecha del final. En el último fin de semana, azules y albos ganaron sus respectivos encuentros, lo que significó que la “U” se encontrara con un título que no esperaba. Mientras que los jugadores y los hinchas albos recordaron más que nunca el refrán hípico que dice “caballo alcanzado, es caballo pasado”.

Mañana en el Monumental Colo Colo puede colgar en su vitrina la estrella número 32, pero para que esto suceda tienen que darse tres resultados. Primero, que el equipo de Pablo Guede gane su partido frente a Deportes Curicó; luego que Unión Española, empate con Audax italiano, y tercero que la Universidad de Chile, también empate o pierda ante la Universidad de Concepción. Ahora bien, dicho lo anterior, hay que recordar que a muchos equipos “se le ha quemado el pan en la puerta del horno”.

No siempre el equipo que juega mejor, es el campeón, pero en esta oportunidad y fuera de toda pasión de hincha y siendo objetivo, Colo Colo está por encima de sus inmediatos perseguidores. Lo digo por su contundencia y por la jerarquía que tienen los llamados “Sub 40”, como Jaime Valdés, Jorge Valdivia, Esteban Paredes y el “almirante” Julio Barroso, más un par de “pibes” como Opazo, Villanueva y Provoste, Alguien dijo por ahí, refiriéndose a un equipo que estaba constituido en su gran mayoría por  jugadores sub 20, “que con jóvenes, se ganan partidos, pero con los viejos se ganan campeonatos”. Una vez dicho esto, pienso que Colo Colo tiene el equilibrio casi perfecto y por lo tanto debería ser campeón.

A la misma hora de este domingo (17:30 horas) en la Florida, Audax Italiano recibirá a Unión Española. Ambos equipos con una irregularidad digna de mejor causa, tendrán que dejar todo en la cancha y mostrar que por algo están arriba en la tabla de posiciones. Itálicos e Hispanos tienen la necesidad de ganar, para seguir en carrera, un empate los complica a los dos.

También en el mismo horario, en la región del Biobío, Universidad de Concepción recibirá en el estadio Ester Roa, a la Universidad de Chile, que viaja al sur herido en el ala luego de la goleada que sufrió ante Audax el fin de semana pasado.  Deberán ganar o ganar, porque ellos (al revés de los albos), tienen fresco en su memoria el triunfo de visita ante O’Higgins por 3-0, a esta misma altura del campeonato pasado.

Universidad Católica recibirá el lunes a Palestino en San Carlos de Apoquindo, cerrando la 14° fecha. Lo importante de este penúltimo partido de este “fatal” campeonato para los cruzados, es que comienza la despedida de su técnico Mario Salas, la despedida en su cancha, con su público. No sé si al “comandante” lo echaron o renunció, lo cierto es que le quedaba un año de contrato. A Salas lo conocí cuando fue jugador de Unión Española en los años noventa y la verdad que me impresionó su liderazgo, un liderazgo en buena onda, siempre al lado del que lo necesitaba, dentro y fuera de la cancha. No era de mucho talento en el campo de juego, pero tenía una gran dosis de voluntad y de trabajo. En la UC no tuvo un mal balance, logró un bicampeonato nacional y una Súper Copa el 2016. Lamentablemente en este torneo de transición no se le puede perdonar estar penúltimo en la tabla y jugar tal mal, mejor dicho, no jugar a nada. Debo decir que el comandante Salas es una muy buena persona, muy decente y ojalá hubiese muchas personas como él en nuestro futbol. Pero su voluntarismo y su idea fija de aplicar los códigos del rugby, lamentablemente en el futbol no le sirvieron.

Para terminar, un recado para los equipos que están arriba, para los incumbetes de este torneo de transición: “Los torneos no se merecen y las derrotas no se explican”.

 

*Gonzalo Mingo Ortega, ex dirigente de la ANFP y de Unión Española