El dirigente fue testigo de lla obtención de la Copa América Centenario. “El mérito de Pizzi fue haber entendido al grupo en su ADN y haber comprendido a cada jugador en su individualidad”, asegura sobre el entrenador de La Roja.
Publicado el 02.07.2016
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Cuando sonaba su nombre como integrante de una de las listas al directorio de la ANFP, Andrés Fazio confesaba a “El Líbero” que ni siquiera sabía cómo llegar a la sede del fútbol de Quilín. Pese a ser director de Magallanes, no tenía mayor injerencia en lo que ocurría en las altas esferas de este deporte. Pero cuando Arturo Salah ganó la elección, de inmediato Fazio se transformó en su brazo derecho. Se puso a cargo de la investigación de las irregularidades de la anterior directiva y fue encomendado para encontrar al reemplazante de Jorge Sampaoli.

FAZIOEl ex presidente de la Federación de Tenis (en la foto), fue el primero en tomar contacto con Juan Antonio Pizzi, en enero de este año. Aunque no lo reconoce públicamente, fue a él a quien se le ocurrió que el ex técnico de la Universidad Católica era el más idóneo para tomar el mando de la selección chilena. “Lo dejo a su imaginación, yo jamás se lo voy a decir”, señala con un tono de complicidad frente a la pregunta de si él fue el primero en llamar al actual adiestrador de la “Roja”.

– ¿Por qué se decidieron por Pizzi?

– Porque era el hombre indicado. Y digo esto porque yo sabía de su capacidad de trabajo, sabía de su responsabilidad. Además, y creo que esto es lo más importante, sentía que Pizzi iba a tener afinidad con este directorio.

– ¿En qué sentido?

– Yo lo conocía de antes, cuando fui director de Cruzados. Tenía mucha afinidad con él en la forma de trabajo, para mí fue muy fácil trabajar con él. Sin entrar en adjetivos, Pizzi es de esos técnicos con los cuales uno se puede sentar a una mesa a conversar con toda naturalidad. En una mesa, donde ser comparten valores y propósitos.

– ¿Algo que no podrían haber hecho con Sampaoli?

– No podría decirle eso porque no tuve mucha relación con el antiguo entrenador. Son ustedes los periodistas lo que deben sacar esas conclusiones. Pero le podría decir que hay cosas que tienen tanta o más relevancia que el mero tema económico. Para nosotros los contratos no son sólo una transacción comercial, sino que tienen muchas más implicancias. Los contratos de Pizzi en la Católica siempre se firmaron conforme a la legislación laboral y tributaria chilena, nunca fueron con formas alambicadas, ni con excepciones raras.

– ¿Cuál es el mérito personal de Pizzi en la obtención de la Copa América Centenario?

Argentina vs Chile– Creo que el mérito del técnico fue haber entendido al grupo de jugadores en su ADN y haber comprendido a cada uno en su individualidad. En otras palabras, haber captado el minuto que estaba viviendo cada jugador y haber realizado junto al cuerpo médico una evaluación de cada uno. Los jugadores venían con un agotamiento físico y mental de sus respectivos equipos, por lo cual estaban muy expuestos a lesiones. Entonces el cuerpo técnico se preocupó de hacer un trabajo muy meticuloso, de administrar esa sobrecarga de fútbol. Y eso yo lo vi en los entrenamientos. Había que administrar una situación en que todos los jugadores venían muy sobrecargados, después de una larga temporada.

– Al comienzo hubo muchas críticas, debido a que se apreciaba que los entrenamientos eran mucho más cortos con respecto a los que desarrollaba Sampaoli. ¿Esto tuvo que ver con la sobrecarga con la que venían los jugadores?

– Claro, y ese sistema fue parte de la planificación, fue un método de trabajo. Además, sabíamos que la Copa América iba a ser muy intensa, con muchos viajes, así es que había que regular las cargas de trabajo.

“Este grupo es como una familia, algo que yo no había visto en ningún equipo de fútbol”

BRAVO Y ALEXISHay una imagen que dejó la Copa América Centenario. Se produce luego de la premiación de Alexis Sánchez como el mejor jugador del torneo. Claudio Bravo lo abraza y le dice al oído “felicidades mijito, lo quiero mucho, pero no se me taime nunca más”, recordándole la discusión que tuvo con Gonzalo Jara en el entretiempo del primer partido con Argentina.

Andrés Fazio estaba al lado de los jugadores en ese momento y señala que este gesto del capitán representa fielmente el espíritu de la Selección y que supo entender el técnico. “Otro de los méritos personales de Juan Antonio Pizzi fue haber comprendido que este equipo juega como grupo, funciona como un colectivo, que es la gran diferencia de lo que vimos en Argentina. Haber entendido esa dinámica, fue un gran mérito del entrenador”.

El vice presidente de la ANFP viajó a todos los partidos de la “Roja” y conoció de cerca cómo se relacionaban los jugadores en los entrenamientos y en los camarines. “La selección chilena tiene muy impregnado su espíritu de equipo, vi una solidaridad permanente entre ellos, realmente son como una familia, algo que no había visto en ningún equipo de fútbol. Yo he conocido muchos planteles, y nunca había visto tanto apoyo entre los jugadores. Pasó con la situación de los lesionados, también cuando se supo de la enfermedad de la mamá de Eduardo Vargas, etc. Si a alguno le pasaba algo, estaban todos preocupados. Además tienen muy claro su objetivo como grupo. Nadie sobresale demasiado por sobre el grupo”.

– Pero ese espíritu no se vio reflejado en los primeros partidos. Luego de perder frente a Argentina y después de haber derrotado a Bolivia jugando muy mal, ¿sintió que hubo una preocupación del cuerpo técnico y de los jugadores?

–  Yo no vi a nadie intranquilo. El técnico estaba súper convencido de que el rendimiento iba a mejorar y nosotros como dirigentes también.

– ¿Convencidos hasta el punto de llegar a disputar la final e incluso ganar la Copa América Centenario?

– Sería presuntuoso decirle que yo sabía que íbamos a ganar la Copa, porque no soy adivino. Sí estaba seguro de dos cosas: primero, que el equipo era muy bueno, por lo tanto tenía amplias posibilidades de disputar las instancias finales del torneo. Y segundo, que el trabajo que se estaba haciendo en algún momento tenía que dar frutos.

Existe otro aspecto poco conocido durante la concentración de Chile en la Copa América Centenario, que tiene que ver con los escándalos recientes del fútbol chileno a nivel dirigencial. “Los jugadores venían con una carga muy fuerte producto de las investigaciones de sobornos e irregularidades que se vio envuelto el fútbol nacional. Para ellos no les era indiferente lo que pasó en la ANFP. Estaban preocupados por este tema”, reconoce Andrés Fazio. “Además, tuvieron que comenzar a conocer gente nueva, nuevos dirigentes, nuevo cuerpo técnico, y eso requirió de un proceso de asimilación, que al comienzo fue muy lento. Pero con el trabajo detallado y detallista de Pizzi y sus colaboradores, finalmente los jugadores establecieron lazos de confianza con nosotros”.

– Que el asunto de los premios de la Copa América no se haya resuelto antes ¿perjudicó el clima al interior del camarín? Usted estuvo a cargo de ese tema.

– La situación de los premios nunca afectó el trabajo, y se lo digo porque nunca tuvimos una discusión polarizada con los jugadores. Lo que sí le puedo asegurar es que ambas partes nos sentamos a conversar y logramos comprender una serie de circunstancias que venían del período anterior. Le insisto, lo más trascendente fue que se tendieron puentes de confianza entre dos estamentos que no se conocían, y eso es muy valioso.

– ¿Se podría decir que existe una relación afiatada entre los jugadores y la nueva directiva de la ANFP?

– Yo le diría que sí. En lo personal, de todas maneras. Es una relación laboral, pero de mucha confianza.