La bloguera cubana entrega las impresiones que le dejó su primera visita a Chile y se refiere a los alcances que podrían tener las negociaciones entre Raúl Castro y Estados Unidos.
Publicado el 28.04.2015
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Han transcurrido tres días desde que Yoani Sánchez dejó Chile y reconoce que se fue colmada de “cariño y solidaridad”. En su primer paso por Santiago, la bloguera cubana que se hizo famosa a nivel mundial por combatir desde Generación Y al régimen de los Castro, conversó con “El Líbero” y se refirió a la actualidad política de la isla, al diario electrónico que está formando, al problema de agenda que tuvo Michelle Bachelet para recibirla y al futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. “Si el gobierno está dispuesto a sentarse a conversar con su enemigo del Norte, ¿por qué aún no lo ha hecho con sus disidentes?”, reclama.

– ¿Qué momento personal y profesional vives tú hoy?

– En mayo de 2014 fundé junto a otros colegas el primer diario digital hecho en Cuba, 14ymedio. Se trata que sea el medio de comunicación que acompañe a la transición en Cuba. Es un desafío muy grande pero estamos trabajando para que el periodismo independiente dentro de la isla tenga una plataforma para crecer. Todo esto se está haciendo también en un contexto de muchos cambios dentro de la isla, lo cual implica nuevas oportunidades para el futuro del país.

– En tu opinión, ¿qué momento vive Cuba hoy, y qué etapas proyectas que vendrán en el mediano y largo plazo?

– El 17 de diciembre del año pasado marcó el fin de la Guerra Fría para Cuba. Las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos están generando muchas expectativas entre el pueblo. Hoy en día los cubanos vivimos en una etapa de más esperanza sobre el futuro. Es muy difícil saber lo que vendrá a mediano y a largo plazo pero lo cierto es que ya el castrismo está llegando a su final. La generación histórica se está muriendo.

– ¿Cómo sueñas la transición cubana, en lo institucional, político y económico? 

– La transición cubana será un proceso complejo, con muchas partes y que tomará tiempo. Habrá que lograr el fin al presidio político dentro de la isla, garantizar la libertad de prensa y conseguir que la libre asociación sea posible. También es importante ayudar a que en esa transición existan nuevas oportunidades para que el cubano disfrute de mayores libertades económicas y sea más fácil lograr emprender. La apertura económica ayudará a que el pueblo pueda tener una mejor calidad de vida. Por último, sueño que de esa transición salga una nueva generación de ciudadanos que estén dispuestos a elegir nuevos gobernantes responsables.

– ¿Cómo se puede amplificar la disidencia al régimen de los Castro, ante el miedo y la apatía de la mayoría de los cubanos en temas políticos? 

– El acceso a la información y una mayor oportunidad de difundir las voces de la disidencia dentro de la isla son formas muy puntuales para lograr esa meta. Ciudadanos informados ayudan a crear una nueva generación de personas mucho más preocupadas por el futuro de Cuba. Esa es una de las razones por la cual existe 14ymedio, para lograr formar a ciudadanos que tengan las herramientas de información y difusión para crear una Cuba mejor.

– ¿Crees que una eventual apertura democrática de Cuba llegará con la desaparición de los Castro, o por la vía institucional, tipo plebiscito o cambio constitucional, como ha ocurrido en otros países como Chile?

– La biología tendrá mucho que ver. La generación histórica está muriendo y llegarán nuevas voces al poder. Espero que la apertura se dé a través de un diálogo nacional, donde el pueblo pueda participar del proceso. Si el gobierno está dispuesto a sentarse a conversar con su enemigo del Norte, ¿por qué aún no lo ha hecho con sus disidentes?

– En Chile hay partidos que están en el Gobierno, como el Partido Comunista, que avalan el régimen de La Habana y sostienen que es una democracia diferente. ¿Qué opinas al respecto?

– En las democracias existen la libertad de prensa, la libertad de libre asociación, el pluripartidismo, las elecciones libre, y se permite que la disidencia pacífica participe del discurso nacional. Esas cosas no existen en Cuba.

– ¿Qué le responderías a la diputada Camila Vallejo que califica a Fidel Castro como una “luz para Chile”?

– La “luz para Chile” debe venir de los chilenos. El Chile del futuro será resultado de lo que su pueblo quiera para el país, no de influencias de afuera.

– ¿La disidencia en Cuba se siente apoyada por los gobiernos de América Latina, o crees que éstos han optado por legitimar el régimen?

– Los gobiernos de América Latina podrían solidarizar mucho más con la disidencia dentro de Cuba. Podrían jugar un papel clave en insistirle al gobierno cubano que comience un proceso de diálogo con disidentes, tal y como lo ha hecho con Estados Unidos.

– ¿Qué opinas de la decisión de la Presidenta Bachelet de no haberte recibido?

– Se entiende que por temas de agenda esas cosas ocurran.

– En una mirada histórica, ¿por qué crees que Cuba ha sido incapaz de construir una democracia estable desde su independencia en 1902?

– Entre 1940 – 1952 hubo un breve periodo de democracia en Cuba con las elecciones de Batista, Grau San Martín y Prío Socarrás. Pero antes y después de esas fechas fue muy difícil lograr que la democracia existiera en su plenitud. El papel activo de los militares ha tenido mucho que ver en la falta de democracia. También vale resaltar que en los años del Platt Amendment, Estados Unidos jugaba un papel activo en nuestra política doméstica.

– ¿Cuál es tu balance de tu primera visita a Chile? 

– He tenido la oportunidad de compartir con personas muy interesantes en Chile como estudiantes, académicos, políticos y empresarios. Me han recibido en este país con mucho cariño y solidaridad. Creo que Cuba podría aprender mucho de Chile y espero poder regresar pronto para seguir compartiendo experiencias y colaborando con proyectos. Esta fue la primera pero no será la única visita a Chile.

– ¿Qué opinión te hiciste del país en estos pocos días? ¿Qué viste, qué te llamó la atención?

– Me voy con una impresión muy positiva del país. Santiago es una ciudad donde lo histórico y lo moderno conviven muy bien. También reconozco que el nivel de profesionalismo del chileno es algo digno de admirar. Como en toda sociedad, existen sus problemas económicos, sociales y políticos. Pero el debate que se sostiene sobre políticas públicas en una democracia como la que existe en Chile es importante para mejorar esos problemas.

 

FOTO: AGENCIA UNO