Para algunos analistas es imposible que el oficialismo tenga un plan B “cuando ni siquiera tiene un plan A”. Otros sostienen que en el caso de que el senador abandone la carrera habría que mirar a Carolina Goic. E incluso se plantea la idea de “revivir” al ex Presidente Ricardo Lagos.
Publicado el 25.05.2017
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“Yo creo que no hay plan B, porque ni siquiera hay plan A. Lo que está quedando en evidencia es que no hay diseño”, dice el analista político y académico de la Universidad Adolfo Ibañez, Max Colodro. En tanto, el cientista político Patricio Navia sostiene que “yo creo que los partidos que apoyaron a Guillier, en particular el PS, compraron acciones muy caras y hoy están muy desvalorizadas”. Carlos Correa Bau, ex jefe de comunicaciones de Michelle Bachelet, comenta: “que yo sepa no hay plan B, y en la Nueva Mayoría, por desgracia, las aguas se separan cada vez más”. 

Los juicios de los analistas no son porque sí, sino que tienen que ver con que algunas voces de la centro izquierda han puesto en duda no sólo la continuidad de la candidatura del abanderado del PS, PPD, PR y PC, Alejandro Guillier, sino que además su capacidad de liderazgo.

Uno de los más críticos fue el ex secretario general de Gobierno de Eduardo Frei, José Joaquín Brunner, quien señaló a La Segunda que “Guillier es un hombre realista y que se da cuenta de que efectivamente, él en lo personal y los partidos de izquierda que lo apoyan, están en una gran complicación: están en una especie de espiral de terminación, es decir, están en un proceso descendente” y agregó que “el problema no es de la fotografía, sino de la dinámica. Ha descendido desde 23, 24 puntos que tuvo y está claro que no crece y es muy difícil que vuelva a hacerlo, junte o no las firmas para inscribir su candidatura, pues no proyecta una imagen de conducción que le permita salir adelante”. Por último sostiene que “la reacción de Guillier es tratar de insistir en algo tan contradictorio como que él no es político, con lo cual niega su capacidad de liderazgo por definición y adopta este tono un poco agresivo y fuera de lugar. Es sintomático”.

Brunner no es el primero en hacer esos juicios. El senador PS Carlos Montes cuestionó su capacidad de liderazgo y comentó en Radio Cooperativa que “el liderazgo se va construyendo en el tiempo. No creo que hoy día sea (un líder)”, por su parte el ex presidente de la DC, Gutenberg Martínez, comentó que “no logra alinear a su sector. Será muy buena persona Alejandro, pero liderazgo no tiene”. El martes, el académico Hugo Herrera en su columna en La Segunda titulada “Guillier, candidato inviable” sostenía: “¿Puede alguien pensar que Guillier y los suyos, salvo algún error garrafal de parte de Sánchez y su gente, tienen posibilidades serias de triunfar?”.

Los dichos de Brunner, según Navia, tienen que ver con “aterrizar una percepción y un rumor que son ampliamente compartidos en la élite política y dentro del propio Gobierno, que es que la candidatura de Guillier no está volando y que la expectativa era que iba a poder alcanzar a Piñera, pero da la impresión de que está estancado y que no va a poder ser competitivo”. Para Colodro, el diagnóstico del ex Segegob “se inscribe dentro del contexto del deterioro que está viviendo la Nueva Mayoría y de la crisis dentro del oficialismo en general. Ese cuadro pone a Guillier en una situación muy difícil, donde quedan en evidencia debilidades propias y una crisis de liderazgo”. Sin embargo, Carlos Correa discrepa de la tesis: “no coincido en que Guillier esté en fase terminal. Su candidatura está sostenida por cuatro partidos que tienen votantes e infantería que demostró su nivel en los procesos de refichaje”.

Pero además, por estos días dentro del oficialismo ha comenzado a surgir preocupación porque el candidato no ha logrado subir en las encuestas; en la Cadem publicada el lunes retrocede de 16% a 15%. Es por eso que el académico de la UAI  dice que “no sólo se frena en las encuestas, sino que también comienza a retroceder y eso ha incentivado un cierto pesimismo que le juega en contra. Hay una sensación en la Nueva Mayoría de que las elecciones están prácticamente perdidas, entonces se está reforzando la lógica de fortalecer la parlamentaria”.

Lo anterior, según Navia, tiene que ver con que “Guillier en cierto modo, es este amigo que te cae mal, que no es muy atractivo, pero que tiene un auto súper bueno y que si vas a la playa te puedes ir con él; y resulta que ahora el auto no funciona, hay que mandarlo a arreglar y es caro. Entonces este amigo te dice ‘vamos en tu auto o en micro’ y tu le dices ‘no, yo soy tu amigo porque tenías auto para ir a la playa y ya no tienes, entonces no soy tan amigo tuyo’. No es que a Guillier lo vieran como un líder, sino que lo veían como alguien que le podía ganar a Piñera”.

Para el ex ministro de Educación de Ricardo Lagos Sergio Bitar (PPD) hay que “revertir la dinámica”, porque “no se puede desconocer que hay debilidades, pero los políticos tienen por misión empujar para cambiar las cosas, se necesitan buenos diagnósticos, pero esos diagnósticos no pueden usarse solo para deprimir, ni para paralizar, hay que transformarlos en un desafío”.

El plan B de la centro-izquierda

Las dudas que han aflorado en los últimos días han hecho imposible que en en las conversaciones subterráneas del oficialismo no se plantee si es que en el caso de no prosperar la opción del candidato -que igual sigue siendo la opción más competitiva frente a Sebastián Piñera- quién podría reemplazarlo. José Joaquín Brunner dice a “El Líbero” que “me temo que, como otra expresión más de la espiral descendente en que está envuelta la Nueva Mayoría, ella carece de un plan B. Amarró su suerte a un candidato y el candidato apostó la suya a una coalición que hace rato había perdido toda ilusión y ahora mismo está en fase crepuscular. Es difícil imaginar por tanto que exista un plan B. Igual como es difícil que la Nueva Mayoría pueda reinventarse durante los pocos meses que restan para la elección”.

Max Colodro, en tanto, sigue una línea similar y cree que en el caso de que la opción de Guillier no llegue a puerto “no hay plan B, porque ni siquiera hay plan A”, y agrega que si bien Carolina Goic podría ser una opción el “problema que tiene es que le está yendo peor aún en las encuestas. Ella partió hace dos o tres semanas cuando su partido la proclamó con tres puntos y sigue pegada en eso”.

Sin embargo, Patricio Navia  entrega más opciones y comenta que “plan B siempre hay, porque hay otros candidatos con ganas de asumir ese rol y creo que hay cuatro nombres que pueden ser alternativa. Uno es Carolina Goic, que tiene costos y beneficios; el segundo es Beatriz Sánchez, que significa rendirse ante el Frente Amplio; la alternativa tres es “resucitar” a Ricardo Lagos, que contra Piñera siempre puede tener chances de ir; y el cuarto es Marco Enríquez-Ominami”. Lo anterior, sostiene Navia, es porque “Guillier no le gana a Piñera, y por lo tanto, la Nueva Mayoría tiene que decidir ahora si van a perder con Guillier o si hacen un intento de sacarlo y poner a otro, que tal vez sí le pueda ganar a Piñera”, y añade que “Guillier no le gana a Piñera y como no le gana, se va a caer antes”.

A eso Colodro agrega que “yo a lo de Lagos no le veo ninguna chance, creo que jamás se prestaría para una cosa así. Pero de los cuatro escenarios (que plantea Navia), me quedo con dos. Con Guillier hasta el final, ya que me parece el más razonable, porque a pesar de todos los problemas que hay, todas las señales apuntan a que él es el candidato que pasaría a segunda vuelta  y no Beatriz Sánchez. Creo que el peso de los partidos todavía juega un rol, la lógica indica que ningún otro candidato alternativo podría tener ese nivel de respaldo. Y en el peor de los casos, en un escenario extremo, si se llegara a desistir de la candidatura de Guillier, es que la Nueva Mayoría unida apoye a Carolina Goic”.

En tanto, Carlos Correa piensa que Guillier tiene posibilidades de reinventarse. “Si abandona su letanía de que él es ‘independiente’ y alejado de los partidos -hechos que no son reales, pues los partidos son los que le están juntado las firmas y sosteniendo su candidatura- va a repuntar y, sin duda, dará reales garantías de gobernabilidad”, dice.

Por último Sergio Bitar dice que “todo esto se puede mejorar, no nos olvidemos que Guillier recién tiene el apoyo de los partidos hace algunas semanas y por lo tanto todo este proceso de decisiones en los partidos ha tomado un tiempo y eso ahora ya se logró”, y puntualiza que “ahora, eso nada quita ni agrega la calidad de Carolina Goic que es una gran candidata y por lo tanto, si mi amigo Brunner tiene esas críticas que vote por ella”.