María Laura Liscano cuestiona el rol que han tenido los organismos internacionales, destaca la visita de Piñera y se refiere al año que lleva preso el líder opositor, Leopoldo López.
Publicado el 16.02.2015
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Hace casi cinco años que María Laura Liscano dejó su vida en Caracas y se trasladó hasta Chile. Desde entonces que ha sido la vocera y encargada de organizar a la colonia venezolana para manifestar su rechazo ante la conducción del gobierno que llevó, en su momento, Hugo Chávez y ahora encabeza Nicolás Maduro.

P1060703“Me vine huyendo de la situación política y económica que es lo que produjo que actualmente dos millones de compatriotas estemos fuera del país”, cuenta a “El Líbero” la mujer que es analista política internacional.

La última actividad encabezada por Liscano fue el pasado jueves cuando conmemoraron un año desde la protesta estudiantil que ocurrió en Venezuela y que terminó con 43 personas fallecidas, además de “800 heridos y 3.500 detenidos, de los cuales 60 aún siguen presos”.

A pocos días de que el líder opositor venezolano Leopoldo López cumpla un año encarcelado -quien a juicio de Liscano es un “secuestrado del gobierno”-, la vocera de los venezolanos en nuestro país critica el rol que han jugado los organismos internacionales y cree que Chile podría ayudar a generar un cambio positivo sin necesidad de intervenir en las políticas internas, sino que sólo haciendo valer los tratados.

– ¿Ha cambiado la situación en Venezuela en comparación a lo que ocurría un año atrás cuando murieron los 43 jóvenes?

– La situación ha empeorado, porque se criminalizó la protesta. Se empezó a perseguir más radicalmente a los líderes políticos de la oposición imputándoles cargos nada más que para sacarlos del campo político. A la par, generaron decretos como el 008610, que autoriza a las Fuerzas Armadas a hacer uso de armas mortales y tóxicas contra cualquier tipo de manifestación.

El lado positivo es que estas manifestaciones, donde hay venezolanos en las calles, han logrado que la comunidad internacional vuelque su mirada a lo que es Venezuela y se dé cuenta que hay una violación constante de derechos humanos, donde no hay una democracia. Hemos logrado poco a poco que esa comunidad que estaba ciega, sorda y muda; empiece a moverse en pro de los intereses del pueblo venezolano.

– ¿Le sorprendió la resolución 008610 del gobierno?

– En las protestas del año pasado usaron armas de fuego contra manifestantes y no estaba autorizado. Ahora lo que están haciendo es legalizar lo que ya vienen implementando, pero con este tipo de cosas también buscan amedrentar a la gente diciéndoles: “Si ustedes salen a manifestar, nosotros los vamos a matar”. Evidentemente me sorprende, porque yo soy una fiel luchadora por la libertad y la democracia y creo en los derechos humanos; por lo que este tipo de acciones me indignan.

– El 18 de febrero próximo se cumple un año desde que Leopoldo López está en prisión…

-Leopoldo López, más allá de ser un preso político es un secuestrado del gobierno. Es un hombre a quien le han violado el debido proceso. Lo han tenido aislado, donde la familia no lo ha podido visitar por semanas. Incluso llegan a verlo ex presidentes y no logran hablar con él, constatando que le están violando sus derechos. El Presidente Nicolás Maduro ha tenido la desfachatez de dar a entender que podía hacer un intercambio entre Leopoldo López, un dirigente político, por un terrorista. Ahí es cuando ves la bajeza del Estado.

– ¿Qué le parece la postura que ha tomado Chile frente al tema?

– El gobierno chileno no es intervencionista, ni siquiera Sebastián Piñera en su momento tuvo una postura muy fuerte en relación al tema venezolano. Ahora menos, porque dentro del gobierno chileno ciertamente hay un sector, como el Partido Comunista, que apoya abiertamente el chavismo. Para ellos, esas violaciones de derechos humanos sí valen, pero cuando a ellos se les violaron el mundo entero pidió por los derechos humanos en Chile, ahí sí se agradece.

– Pero, ¿hubo un cambio con la visita de Sebastián Piñera a Venezuela?

– Hubo un cambio bueno y positivo. De hecho, a mí nadie me saca de la cabeza que la reunión que sostuvo Michelle Bachelet con Nicolás Maduro fue para pedir por Leopoldo López.

– En ese sentido, ¿cómo ha visto a Michelle Bachelet?

– Chile tiene una postura histórica de no intervenir. Cada país tiene derecho de llevar sus relaciones internacionales como quiera. Pero más allá de ver cuál es la postura que tiene Chile frente a la situación, me gustaría que Chile hiciera valer los tratados y convenios internacionales que ha suscrito con Venezuela, como la Carta Interamericana Democrática y otros documentos que existen. Más allá de hacerlos valer, implementarlos.

– Entonces, ¿le gustaría que Chile tomara un rol más protagónico?

– Claro. No en tema de injerencia de política interna, porque cuando hablamos de derechos humanos y democracia estamos hablando de tratados y convenios internacionales firmados entre dos o más estados. Ahí no hay asuntos internos, son temas generales que le competen a todas las naciones.

– Hace algunos días Lilian Tintori, la señora de Leopoldo López, se reunió con José Miguel Insulza en la Organización de Estados Americanos (OEA). Él se comprometió a poner todos los antecedentes en conocimiento. ¿Cuál cree que ha sido el comportamiento de los organismos internacionales ante la situación que se vive en Venezuela?

– La OEA ha tenido un papel lamentable, porque debería haber sido el primer órgano en pronunciarse ante la situación venezolana y no lo hizo en abril o mayo del año pasado y así se podría haber evitado llegar donde estamos ahora. Siguen habiendo personas heridas en las manifestaciones. Entonces me pregunto, cuántos heridos, muertos, personas torturadas, necesita un órgano como la OEA para que hagan valer las herramientas que ellos tienen.

– ¿Por qué cree que la OEA toma esa actitud que describe?

– En la OEA, si tú sacas por porcentaje, está la mayoría de los países chavistas, donde se colocaron las fichas del chavismo. Pero más allá de eso, es conocida la práctica de los petrodólares que corrieron por América Latina durante estos 16 años. Convenios de petróleo con Centro América, donde Venezuela casi le regala el petróleo y Centro América le paga en 20 años nada más el 40% de lo que se les dio. Ese tipo de tratados es una cantidad de compra de conciencia que tenemos en el continente.

– ¿Cómo ve a Venezuela en un año más?

– Esa es la pregunta que como venezolana me duele, porque no sabría qué decirte. Lo único que sé es que el año pasado la salida de este problema era urgente para nosotros, pero hoy en día es impostergable. Ese es el lema que está usando ahora la oposición y es así. Necesitamos salir de este problema político, pero también del problema social y económico, y empezar a construir un país. Pero de momento, se está destruyendo y si esto sigue de la forma que va, no quiero ni pensar en dónde va a parar.

– ¿Cree que el Estado chileno puede ayudar para generar un cambio?

– Claro. Si Chile hace uso, como Estado, de las herramientas internacionales, de los tratados y convenios, evidentemente puede generar la presión necesaria para que en Venezuela se dé el cambio positivo sin necesidad de hacer injerencia en los asuntos internos.

– ¿Ve interés en la Presidenta Bachelet de hacer eso?

– No lo sabría decir, es la política de Chile no meterse en los asuntos de otros países, es una cuestión de la estructura del Estado chileno no intervenir y ser más observador.