Este académico estadounidense ya suma un poco más de siete años estudiando y analizando la debacle que llega tras un gran auge económico, lo que lo llevó a escribir en 2011 "Boombustology", un libro que da las claves para detectar cuándo una economía está por quebrarse. Llegará por primera vez a Chile el 10 de enero, fecha en la que expondrá sus conocimientos en el Hotel W.
Publicado el 04.12.2016
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Vikram Mansharamani es un experto en lo que los conocedores del mundo económico llaman “burbujas financieras”. Es decir, la debacle que llega tras un gran auge económico. Con un profundo análisis sobre el tema este académico estadounidense -que llegará a Chile el próximo 10 de enero al Hotel W a dictar una conferencia, abierta al público con previa inscripción en la web del Consejo Minero– se hizo popular en 2011 con su el libro “Boombustology: Spotting Financial Bubbles Before They Burst” (Detectando burbujas financieras antes de que exploten). En esa publicación, el profesor titulado en Estudios de Asia Oriental, Ética Política y Economía de la Universidad de Yale en 1996, presenta casos de gran éxito y de gran fracaso en un mundo que “está muy turbulento”. Pero lo realmente relevante de la publicación es que le ha servido a empresarios del mundo para detectar las claves para anticipar el momento en que los precios empezarán a descender tras una gran euforia económica.

Las páginas escritas por este investigador residenciado en Brookline, Massachusetts, son una síntesis del ramo que dicta en la Universidad de Yale desde 2009 en el pregrado de Economía. Se llama “Financial Booms & Burst” y ahí justamente se encarga de hacer una cronología histórica de los ciclos de auge y estallido de varios países. Y en los últimos años ha señalado que la economía de China justo ahora está mostrando varias “advertencia sobre burbujas”. Según el profesor, las pistas son dadas por la microeconomía, la macroeconomía y la política principalmente; sin dejar de pasar por alto la psicología y la biología de un país. “Hasta el detalle más mínimo es importante, es necesario siempre observar”, dijo en una charla TED que realizó en 2012.

“Estamos en un mundo que está demasiado especializado. Por eso necesitamos gente con más conocimientos generales, que ayuden a ver el mundo desde varias perspectivas y no con un foco único”, explicó Mansharamani en una de las presentaciones de “Boombustology”. Tal consideración se debe a que, según lo explicado en su libro, existen tres indicadores muy particulares que pueden ayudar a predecir las llamadas burbujas financieras. La primera es la construcción de rascacielos en exceso, es decir, cuando la oferta habitacional sobrepasa las necesidades. En segundo lugar, está en los movimientos extraños y en alza en el mercado de las obras de arte. Por último, está la proliferación de portadas en revistas y medios que muestran un excesivo optimismo sobre el futuro. Todo relacionado con la especulación que se empieza a generar cuando una economía no está en su mejor estado.

La experiencia profesional de Mansharamani también incluye consultoría, banca de inversión y gestión de activos, por lo que en 2012 fundó Kelan Advisors, LLC, empresa que presta servicios a los inversores. Antes, fue director del consejo Empresarial de Estados Unidos –Pakistán, Interelate Inc. y de Managed Ops Inc. Y entre sus múltiples estudios de especialización en materia financiera, también tiene un PhD y maestría en la escuela de administración del Massachusetts Institute of Technology.

Chile brillante como un centavo

Mansharamani también es columnista de diversos medios financieros como Bloomberg, Forbes, Fortune, The New York Times, The Wall Street Journal, The Atlantic y Yale Global, entre otros. Ahí ha escrito sus consideraciones, con un particular enfoque en China y cómo su economía puede impactar hasta en la calidad de la comida a nivel global. Pero en agosto del año pasado dedicó algunas líneas a Chile, con una columna que se publicó en varios portales y que se encuentra en su Linkedin. “Su industria del cobre se despuntó, pero el futuro de Chile sigue siendo brillante como un centavo”. 

Ahí describe cómo el país ha enfrentado algunas dificultades debido a que el precio del cobre se ha mantenido bajo desde el gobierno del ex presidente Sebastián Piñera. Pero advierte que hay otras riquezas. “Las minas de cobre del país pueden tener un futuro nublado, pero tienen otras materias primas. Chile contiene más de la mitad de las reservas mundiales de litio y es el productor de menor costo del mundo. Y debido a que el litio es un ingrediente clave en las baterías, que se utilizan en todo, desde teléfonos inteligentes a coches eléctricos, está previsto que la demanda explote, potencialmente triplicándose para el año 2025. Aunque la explotación de estos recursos ha visto un hipo significativo en Chile, podría ser una fuente de prosperidad en los próximos años”, advierte en su texto.

Casos como el de SQM no son pasados por alto en la publicación, como un agregado a los bajos precios del cobre y el bloom de algas que a principios de año mató un 20% de la cría de salmones de Chiloé, uno de los principales productos que exporta el país. “En medio de esta turbulencia política y económica, la confianza empresarial ha descendido por debajo de los niveles observados en la crisis financiera mundial, y el desempleo está aumentando”, escribe.

En tanto, resalta los buenos vinos del país y su valor económico. “La geografía chilena es casi ideal para viñedos, cuyo área de cultivo ha crecido un 25% en los últimos cinco años. El país suministra más vino a Japón que Francia, y sus ventas a China aumentaron en un 53% 2015”, resalta. Y cierra con palabras esperanzadoras: “Mientras el clima económico del país es sombrío, no debemos perderse el panorama: Chile es un país estable y libre, con oportunidades prometedoras de crecimiento”.