El director ejecutivo de la institución analiza los datos entregados por el Mineduc sobre el aumento de 2,3% en la matrícula universitaria. Plantea la necesidad de mejorar la educación técnico profesional y profundiza por qué la PSU "es una prueba que agranda la inequidad".
Publicado el 02.07.2018
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El martes pasado el Mineduc informó los datos oficiales de la Matrícula de Educación Superior 2018, que mostró que este año, un total de un millón 262 mil 771 estudiantes están cursando programas de pregrado, posgrados o postítulos en nuestro país, lo que significa un crecimiento de 2,3% en la matrícula universitaria. Además, reveló que la presencia femenina en las universidades creció, y que el número de alumnos matriculados en centros de formación técnica (CFT) e institutos profesionales (IP) se estancó.

En conversación con “El Líbero” el Director ejecutivo de Enseña Chile, Tomás Recart analiza estos datos y plantea que es urgente modificar la Prueba de Selección Universitaria (PSU), porque es un instrumento que, a su juicio, “agranda la inequidad” en el país.

“Muchos colegios técnico profesionales imparten instrucción en áreas que están totalmente obsoletas”

-¿Cuáles son las principales conclusiones que le llaman la atención de este informe del Mineduc?

-El número de personas que ingresa a la educación superior en Chile ha sufrido un crecimiento muy positivo, desbordante, en los últimos 10 años, creo que hemos aumentado más de 500 mil personas que antes no entraban a la educación superior, hoy día sí entran. Esas son buenas noticias. La mala noticia es que esta matrícula equivale más o menos al 40% de los egresados de cuarto medio y solo la mitad de ese grupo va a egresar, entonces no es muy sabio celebrar la cantidad de gente que entra, sino más bien la gente que sale. Y ahí es donde tenemos la gran brecha, la gran deuda. Personas de los quintiles de más bajos ingresos son los que sufren más esta falta de preparación para la educación superior. Es gente que le vendemos la pomada de que “felicitaciones entró a la educación superior”, pero ya sabemos que casi la mitad no va a egresar, y eso es, a mi juicio, algo que nos debiera tener con suma urgencia.

-¿Como se explica el estancamiento de estudiantes que se matriculan en centros de formación técnica (CFT) e institutos profesionales (IP)?

-Hoy las diferencias no son significativas, pero sin duda hoy hay más facilidades para entrar a las universidades que a un CFT, producto de la gratuidad. Puede ser que la gente, por la gratuidad, se está yendo a estudiar una carrera profesional a una universidad, sin tener claro que es una mejor alternativa un CFT. Desde el punto de vista de ingreso, de permanencia, de egreso de esas carreras, es mucho mejor que muchas universidades que no necesariamente son muy buenas.

Estamos perdiendo tiempo, recursos, y estamos metiendo al 44% de nuestros estudiantes en un sistema que agranda la inequidad”.

-El documento del Mineduc informa que es indispensable fortalecer al sector Técnico Profesional, ¿a su juicio cuál es la medida principal que se debe hacer en esta materia? 

-La medida más urgente para fortalecer la educación terciaria a nivel técnico profesional tiene que ver con la educación secundaria en lo que es los CFT. El 44% de los estudiantes en tercero y cuarto medio va a un colegio técnico profesional. ¿Y porqué esto me preocupa mucho? porque solamente un 15% de ese grupo va a trabajar en algo similar a lo que estudió en esa etapa. Esto significa que el 85% básicamente está perdiendo el tiempo. El estudiante que entra a la educación técnica profesional reduce sus horas de matemática y de lenguaje de seis a tres horas. Estamos hablando de competencias fundamentales. Muchos colegios técnico profesionales imparten instrucción en áreas técnicas que están totalmente obsoletas. En vez de fortalecer a nuestros estudiantes en las competencias fundamentales para cualquier trabajo de una economía que cambia, les estamos enseñando a ocupar un torno que seguramente ya no existe en ninguna fábrica que antes lo ocupaba. Estamos perdiendo tiempo, perdiendo recursos, y estamos metiendo al 44% de nuestros estudiantes en un sistema que agranda la inequidad, y eso es preocupante. Deberíamos tener mucha más alarma.

-¿En ese sentido cómo considera el anuncio del gobierno para extender la gratuidad en los CFT e IP?

-Los grandes títulos pueden ser buenos o malos dependiendo de cómo se implementa el tema. Más del 95% de los colegios en La Pintana es técnico profesional, en Vitacura no hay ninguno, o sea nosotros pensamos que el origen determina tu capacidad profesional.  Esos grandes anuncios finalmente se juegan en la implementación, y para que la educación técnico profesional sea fructífera tiene que ser una educación que uno elija por opción, no porque te tocó, no porque no pudiste hacer otra cosa, que es lo que está pasando hoy en Chile.

“La PSU es una prueba que agranda la inequidad”

-El Demre envió al Mineduc una propuesta con ocho modificaciones a la PSU. ¿Qué problemas cree usted que tiene esta prueba?

-Pocos chilenos saben que la PSU es una prueba que agranda la inequidad. Porque el currículum de la prueba es uno que los colegios técnico profesionales no tienen, no ven. Lo que estamos haciendo es que un 44% de la matrícula de los estudiantes que egresan de cuarto medio va a dar una prueba que nunca vio la materia. Ese es el nivel de injusticia.

Hay motivos económicos para no mejorar la PSU y obviamente los más perjudicados son los estudiantes de los colegios mas vulnerables de Chile”.

-¿Entonces cuál es el problema del sistema educacional actual?

El sistema de educación no es un sistema que ayude a equiparar la cancha, porque la gente ya viene con un capital cultural distinto, se invierte menos por persona. Según tu nivel de origen si tu ingreso es más bajo, hay menos plata para ti. Debiera ser, por último, la misma cantidad o en un sistema que quiere discriminar positivamente más. Segundo, tiene profesores menos preparados, los mejores profesores no están yendo a los colegios con más necesidad. Tercero, tienen la educación técnico profesional. Después de todo eso, además, les damos la PSU. Y quiero relevar algo que me parece muy delicado. El año 2013 la agencia internacional Pearson advirtió esto al gobierno, y dijo que la PSU es una mala prueba que agranda la inequidad. Se han hecho oídos sordos a esto, y el responsable es el CRUCH. El Consejo de Rectores sabe qué es lo que está pasando, y ha hecho oídos sordos a este tema por motivos económicos. ¿Cuál es la solución? Hay distintas alternativas. Hay motivos económicos para no mejorar la PSU y obviamente los más perjudicados son los estudiantes de los colegios mas vulnerables de Chile, algo totalmente inaceptable para el país que queremos.

Lo que me da rabia es que sabemos que el sistema está aumentando esa inequidad, nos dijeron por varios lados, y nos estamos haciendo los locos.

-¿Cómo establecer un sistema justo que les permita a la gente que da la PSU competir sin que su origen o educación sea determinante? 

-Antes de la PSU, a mi juicio hay tres cosas que uno debiera poder corregir para poder dar igualdad de oportunidades. Uno es derechamente la cantidad de recursos por estudiantes. Hoy la gente con más capital cultural tiene más recursos, no tiene sentido. Segundo, que ojalá los mejores profesores vayan a los sectores de mayor vulnerabilidad, que haya una estructura de incentivo, no solamente económico, si no también que los profesores puedan tomar decisiones en terreno. Hoy los niveles de autonomía en nuestro sistema educacional es muy precario, es muy poco atractivo para gente de altas competencias, porque no son tomadores de decisión. Tercero, es la educación técnico profesional, esta educación en Chile es una de las que más aumenta la brecha en el sistema. Y cuarto es la PSU. Son esas cuatro cosas que uno debiera enfrentar para poder tener un sistema educacional un poquito más equitativo. Lo que me da rabia es que sabemos que el sistema está aumentando esa inequidad, nos dijeron por varios lados y nos estamos haciendo los locos.

-¿Cuándo cree que es necesario que el gobierno implemente el cambio de la PSU?

Todos los cambios difíciles requieren liderazgo. Creo que esta administración puede hacerlo, y por eso los animo a hacerlo. Creo que el incentivo más perverso que había en contra de esto era el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), una marraqueta económica para ciertos puntajes en la PSU. Hoy el AFI ya no existe, entonces, uno podría corregir con esos aportes basales que se están haciendo en las universidades algo para que efectivamente los incentivos estén mejor puestos. Entiendo que las universidades peleen por plata, pero no puede ser a costa de los estudiantes más vulnerables de nuestro país.