Este 1 de julio son las elecciones presidenciales en México y la carta de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, es quien está mejor posicionado en las encuestas. El Doctor en Filosofía Política, Roberto Salinas-León, explica por qué podría triunfar: "Ha sido muy hábil en capturar el voto antiestablishment".
Publicado el 17.06.2018
Comparte:

En dos semanas más, serán las elecciones mexicanas, y hoy los candidatos Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Ricardo Anaya lideran las encuestas para suceder al presidente Enrique Peña Nieto. Además, en la ocasión se renovará el Congreso y también los gobiernos locales.

Desde el inicio formal del proceso electoral mexicano, en ese país se ha registrado un número alto de agresiones contra actores políticos y sus familiares, también asesinatos a candidatos, precandidatos o autoridades. En conversación con “El Líbero“, el Doctor en Filosofía Política y presidente del Mexico Business Forum, Roberto Salinas-León, explica las razones de la violencia y el narcotráfico, y cuenta por qué López Obrador se podría instaurar como ganador.

-¿Cómo se explica que México haya llegado a este tipo de violencia tan alta?

-Hay un gran descontento social con diversos temas, entre ellos ciertamente este círculo vicioso de crimen, corrupción, y violencia. Algunas zonas del país prácticamente han sido abandonadas por el Estado y tomadas por grupos de crimen organizado, y cualquier ataque que venga por fuera es, en parte, lo que provoca este tipo de asesinatos. Entonces, es una guerra para manifestar el control sobre ciertos territorios, que tienden a estar muy ligados a centros de distribución de estupefacientes y de narcotráfico. Eso está combinado con un descontento con los niveles obscenos de impunidad y corrupción. Este enojo es el que está detrás de la efervescencia política que existe de los ataques, de lo que podríamos llamar la víscera y el veneno que hoy está predominando dentro de los debates públicos y la contienda política.

“(López Obrador) es el típico populista latinoamericano o caudillo”.

-En estas elecciones el nombre mejor posicionado es Andrés Manuel López Obrador.  ¿Existen posibilidades reales de que la izquierda llegue al poder en México?

-Sí, claro que cuando hablamos de izquierdas no sabemos exactamente de qué izquierdas estamos hablando. Hay mucha gente de una izquierda radical que se ha unido con el partido de López Obrador, pero yo no considero a López Obrador un ideólogo de izquierda tradicional. Él es una criatura nata del Partido Revolucionario Institucional (PRI), patrimonialista y corporativista del pasado. Después se unió al Partido de la Revolución Democrática, que era la alternativa de izquierda al partido revolucionario institucional. Y luego abandonó el PRD y fundó su propio partido que se llama Morena, el Movimiento Regeneración Nacional. Entonces él se ve hoy en día más que de izquierda como un transformador, es el típico populista latinoamericano o caudillo. Y un día, asesorado por unos empresarios reconocidos por su moderación y sensatez, puede despertarse, y le decimos “es el mejor Lula”. Pero a veces se despierta como el peor Chávez, y la gran incertidumbre es que no sabemos exactamente qué López Obrador va a predominar.

-¿Las preferencias de la gente por López Obrador responden a que comparten su programa o por un descontento por la actual situación del país?

-Por tres situaciones. Una, porque se presenta como redentor. Y hay un gran enojo y un gran descontento, entonces se presenta como alguien que cambia la historia, como San Benedicto que va a eliminar la corrupción el día de mañana, y mucha gente se lo cree. Por otro lado, lleva 18 años en campaña, y ha generado un gran resentimiento de lucha de clases. Entonces, cualquiera que lo ataca es automáticamente la mafia del poder, y ha sido muy hábil en posicionarse y en poder capturar el voto que llaman el “anti establishment“. Y el tercer factor es por escándalos en donde se sabe muy bien los vínculos de empresas como Odebrecht que dieron dinero a altos funcionarios dentro del gobierno de Peña Nieto y no han hecho absolutamente nada. 

-¿Cuánto afecta en estas elecciones el nivel de violencia y el narcotráfico que se vive en el país?

-Creo que afecta de forma considerable, sobre todo en aquellas zonas que son zonas fallidas, donde la policía no ha logrado entrar ni poner orden ni ejercer el monopolio del gobierno. Es un tema de seguridad nacional que tiene que ver con Estados Unidos, porque si bien hay canales de distribución y una oferta que se está distribuyendo a través de México, el margen en un producto comercial siempre está en el último punto de venta, y el retail está en Phoenix, en Los Angeles, en Nueva York. Entonces, es ambas parte, si dejan de consumir tanta cocaína, metanfetamina, y tanta droga en USA, una gran parte del problema que hoy sufrimos con la violencia, el narcotráfico en México disminuiría.

Relación con Trump: “No se necesita un muro, se necesita mucha mayor colaboración”

-Se ha comparado a López Obrador con Hugo Chávez, ¿cuales son sus similitudes?¿Puede llegar México a una situación como la de Venezuela?

-Es un gran temón. Yo en lo personal soy más optimista del contrapeso de ciertas instituciones y ciertos cambios que se han dado en México, que van a evitar, o más bien, van a orillar a López Obrador por la vía del pragmatismo. Y el propio López Obrador se ha manifestado a favor del Tratado de Libre Comercio porque no le queda otra. Creo que va a tratar de acomodar su programa político alrededor de lo que ya existe y de las consecuencias de estas reformas. México es el segundo socio comercial de Estados Unidos después de Canadá, eso tiene que ser un candado político que seguramente va a orillar a Lopez Obrador a que no despierte algún día como el peor Chávez.

-Gane quien gane, ¿cuál debe ser la postura del país frente a un Estados Unidos que ha hablado de un muro con México y que ha dificultado el ingreso de los migrantes?

-No solo me parece una idiotez monumental por parte de Trump de hablar de construir un muro, sino que, además, la gran mayoría de inmigrantes ilegales de México, lo que hacen es que vuelan por avión. No se necesita un muro, se necesita mucha mayor colaboración. La narrativa ha sido muy dañina porque además es muy indignante que a los mexicanos se nos compara con las drogas, con violadores y criminales, y no es cierto. ¿Quién nos vende las armas? Estados Unidos. Trump ha metido leña a un fuego extraordinariamente peligroso y ha dañado una relación que siempre ha sido complicada, pero que gracias al comercio se había empezado a sanar. El próximo Presidente de México tiene que capitalizar las alianzas.