"Reconozco que soy de derecha, la centro derecha no existe", dice el ex candidato presidencial en conversación con "El Líbero". Además, se refiere a "Acción Republicana", el nuevo movimiento que lidera.
Publicado el 13.05.2018
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El 19 de abril fue el lanzamiento del nuevo movimiento liderado por José Antonio Kast “Acción Republicana”, ocasión en la que el ex diputado y candidato presidencial dijo que buscaba “dar la cara para despertar a una gran mayoría silenciosa”.

En conversación con “El Líbero”, José Antonio Kast se refiere a las agresiones que ha sufrió en algunas universidades y comenta sobre la agenda del gobierno. Además, explica de qué se trata Acción Republicana, clarifica sus objetivos y, aunque reconoce que ahora no buscan transformarse en partido político, no descarta que en “dos años o en un tiempo más, algunos adherentes de Acción Republicana puedan querer construir uno”.

 

-¿Cuáles son los principales objetivos que busca con su movimiento Acción Republicana?

-El nombre dice bastante de lo que queremos, Acción Republicana. Queremos que la gente se mueva. Por eso siempre decimos que esa mayoría silenciosa de la que hablan siempre todos los políticos no nos sirve, mientras sea silenciosa no influye en nada. Queremos que la gente empiece a influir, que tome las banderas del medio ambiente, transporte público, de la salud, educación. Que las levante y defienda los puntos de vista desde el sentido común. Y “republicano” porque queremos que la república se haga palpable en las personas, en la moralidad pública. Porque las instituciones están. Queremos que las personas empiecen a valorar el servicio púbico como la herramienta para facilitarle el día a día a las personas.

No negamos que en dos años o en un tiempo más, algunos adherentes de Acción Republicana puedan querer construir un partido político”.

-Llama la atención que usted fue candidato presidencial y militó durante mucho tiempo en la UDI, pero ha dicho públicamente que no quiere que Acción Republicana se transforme en partido, ¿a qué se debe esto?

-Hoy queremos reunir distintas sensibilidades políticas y si constituimos un partido político al inicio esto va a generar tensión, van a pensar que estamos peleando los cupos de senadores, alcaldes, diputados y que queremos ser parte del gobierno activamente. Y nosotros no queremos eso. Queremos influir en que los diputados, senadores, alcaldes, concejales, los ministros y subsecretarios tengan insumos para enfrentar el día a día desde sentido común, y eso va en contra de la lógica del poder que tiene cada partido político. Lo que sí, nosotros no negamos que en dos años o en un tiempo más, algunos adherentes de Acción Republicana puedan querer construir un partido político, que es legítimo, sobre todo en el nuevo sistema electoral. Pero hoy día lo que estamos haciendo es tratar de ser un vaso comunicador entre la sociedad civil y los partidos políticos.

Ya tenemos casi 12 mil adherentes a lo largo de todo Chile”.

“Nuestra meta es llegar a los 100 mil adherentes”

-¿Cuántas firmas tiene y a cuántas quiere llegar?

-Somos un movimiento virtual, porque no hay una firma física, salvo cuando alguien nos da una donación a través de un PAC. Pero lo que nosotros estamos buscando son adherentes. Ya tenemos casi 12 mil adherentes a lo largo de todo Chile, que es un número muy importante. Nuestra meta es llegar a los 100 mil adherentes, y una vez que tengamos ese número vamos a ser quizá la fuerza social y política mas fuerte de este país. Además, con esta característica de que queremos que los mismos adherentes vayan sintiéndose parte y financien Acción Republicana, no como partido político que recibe fondos del estado para moverse.

Estamos en una especie de transición (…) que mi figura de a poquitito se vaya diluyendo respecto de la potencia que tiene que tomar Acción Republicana”.

-¿Dentro de sus adherentes se encuentran Cristián Labbé, o el ex diputado Arturo Squella, que ha trabajado con usted anteriormente?

-Está Arturo Squella efectivamente, Cristián Labbé, María José Hoffman, Renzo Trisotti, Javier Macaya, Cristóbal Urruticoechea, y así, un sin número de personas que tienen una vida pública electoral más vigentes. Está la alcaldesa de San Bernardo, hay como unos 30, 40 concejales más o menos ayudando con ideas. Alcaldes como José Manuel Palacios también es cercano, el alcalde de Paine. Hay una serie de personas que son públicas, pero nuestro interés no es resaltar a las figuras políticas, sino que al ciudadano común, al que usa el metro, el Transantiago, la bicicleta. Esa es nuestra principal potencia. Hoy día el mas político soy yo, porque fui diputado, concejal, candidato presidencial, entonces estamos en una especie de transición, que mi figura, de a poquitito, se vaya diluyendo respecto de la potencia que tiene que tomar Acción Republicana.

-¿Está haciendo un trabajo de reclutamiento en universidades, por ejemplo, o en los partidos políticos?

-Más que de reclutamiento, de dar a conocer o que nosotros queremos hacer. Y la gente después libremente se adhiere. Estoy recorriendo Chile junto con Antonio Marquesi que es el director ejecutivo, con José Mesa, que es el director territorial y los jóvenes que están a cargo del tema universitario secundario. En esa línea, hemos recorrido las universidades de Arica, de Iquique…. que fue un poquito mas complicada. Hemos estado en Antofagasta, Valdivia, Temuco ahora seguimos en el sur, en Santiago en varios lugares, en Valparaíso…

Si me pongo los anteojos la gente me dice Felipe, y si me los saco José Antonio. Hay una confusión, que es evidente”.

-Usted y Felipe Kast comparten no solo el apellido, ambos fueron candidatos, son de derecha… De acuerdo al sondeo mensual de figuras políticas hecho por Cadem, la gente tiende a confundirlos o asociarlos. ¿Esto lo perjudica a usted o cree que perjudica la imagen del senador Felipe Kast?

-Había un juego antes que se llamaba “nadie sabe para quien trabaja”, y aquí se da un poco eso, porque efectivamente los dos llevamos el mismo apellido, o físicamente tenemos el mismo parecido… Si me pongo los anteojos la gente me dice Felipe y si me los saco José Antonio. Hay una confusión, que es evidente. Pero no sé a quién le favorece o a quién le perjudica más. Yo tengo una muy buena relación familiar, Felipe es mi sobrino, y le tengo aprecio, creo que ha hecho algo importante con su partido político Evópoli. Claramente hay temas que nos diferencian, sobre todo en temas valóricos. Pero creo que son dos miradas que le hacen bien a Chile, dan más opciones a que las personas para que puedan elegir.

-Para que el Presidente Piñera ganara la elección fue clave tanto su participación como la del senador Manuel José Ossandón, ¿Qué le parece que el Mandatario estétomado la agenda del legislador en temas como gratuidad o ley de pesca?, ¿Qué ha pasado con su agenda en el gobierno?

-Primero, decir que el Presidente ganó porque él era el que iba a ganar. Nosotros podemos haber colaborado de distintas maneras. Lo que tratamos de aportar en la segunda vuelta fue toda la mística que le infundimos a nuestra campaña en la primera vuelta, y logramos colaborar mucho con la presencia de apoderados a lo largo de todo Chile en las mesas, que evitó un fraude que se había dado en la primera vuelta. 

Me alegro de que se estén tomando ideas de las distintas candidaturas presidenciales, porque son aportes al desarrollo de Chile”.

Valoro que haya tomado el tema del Sename al inicio, como una urgencia social, tal como nosotros lo planteábamos, que haya tomado el tema del cambio y la reforma a la ley antiterrorista, que era una necesidad. Que se haya hecho presente en La Araucanía, cosa que yo generalmente hablaba de terrorismo y no de delitos comunes. Me alegro que se estén tomando ideas de las distintas candidaturas presidenciales, porque son aportes al desarrollo de Chile.

-¿Y qué otros puntos le gustaría que el presidente Piñera incluyera de tu programa presidencial?

-Nosotros levantamos mucho el tema del Estado austero y eficiente. Y hay que tomar con más fuerza el tema de los operadores políticos. Después de algunos errores no forzados, como por ejemplo haber intentado nombrar a su hermano como embajador en Argentina, se toma una lección, y en base a eso, el Presidente hoy día tiene muchas más posibilidades de decirle a los senadores, diputados, alcaldes que apitutaron a sus familiares, que los saquen. 

Esas personas que se auto definen como centro derecha, muchos de ellos en algunos términos son mas de derecha que yo, pero no se atreven a decirlo y ahí está la diferencia”.

“No existe la centroderecha”

-Patricio Navia escribió una columna para “El Líbero” donde decía que usted “era el mejor aliado de Piñera”, porque por su postura más de derecha o más conservadora, el Presidente queda mas al centro y finalmente la izquierda lo enfrenta  a usted… ¿Que opina de este análisis?

-Valoro que existan analistas políticos como Navia, de hecho le hace bien a la discusión política, porque además él le pone una mirada, un foco más de derecha. Estoy cansado de los opinólogos de izquierda. Él es como de centro. No comparto el análisis completo que él hace. Pero yo no me siento de extrema derecha como tratan de tildarme. Soy una persona de derecha con conciencia social bien desarrollada y con mucho sentido común y eso hace que, en la calle, la gente a uno se le acerque. Entonces, Navia, como todo análisis, tiene parte de razón, pero creo que en lo que no tiene razón es en señalar que yo puedo ser alguien de extrema derecha, porque claramente no me siento así. Sí reconozco que soy de derecha, a diferencia de muchos otros que siempre hablan que son de centro derecha. ¿Qué es la centro derecha? No existe la centro derecha. Esas personas que se auto definen como centro derecha, muchos de ellos en algunos términos son mas de derecha que yo, pero no se atreven a decirlo y ahí está la diferencia.

-¿A qué cree que se deben las agresiones que sufrió en las universidades? ¿Ha pensado dos veces antes de ir a ciertos lugares?

-Esto se debe a la organización de grupos pequeños, generalmente dirigidos o por el Partido Comunista, porque en Iquique tenemos claro de que varios de los que estaban ahí agrediendo eran militantes del PC, o del FA. Ellos se organizan y radicalizan la posición en las universidades y esto, sumado a estos centros “pseudo” culturales que quemaron una imagen mía, exacerban a esta minoría que está radicada en las universidades. Voy a todas las invitaciones que me hacen, en algunas no se ha podido concretar, porque la amenaza que han sufrido los alumnos ha sido tan alta que uno también dice “por qué voy a poner en riesgo a los alumnos para ir a dar una charla”.