El ex director ejecutivo de Chilevisión comienza esta noche un nuevo desafío televisivo. Encabeza “Alerta Temprana”, un programa de conversación muy del estilo de “Tolerancia Cero” (pero distinto, dice), que tendrá como primer invitado al ministro del Interior, Jorge Burgos.
Publicado el 15.11.2015
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Fue la única personalidad del mundo político que nunca se sentó en el panel del desaparecido “Tolerancia Cero”. Ni como Presidenta ni como candidata. Michelle Bachelet forma parte de los “deseos no cumplidos” de las 16 temporadas del tradicional programa político de los domingos por la noche, que Chilevisión puso fin hace dos meses.

Jaime de Aguirre ya no encabeza Chilevisión pero no olvida “Tolerancia Cero” y por lo mismo aceptó la propuesta de los ejecutivos del Canal Vía X, para encabezar un proyecto televisivo de características similares, que parte esta noche a las 22:30 horas (VTR Canal 24). Se llama “Alerta Temprana” y, claro, intentará tener como invitada a la Presidenta Bachelet. “Claro que me encantaría, vamos a hacer todo el esfuerzo por traerla, pero nos vamos a ir con calma. Por lo pronto, nuestro primer invitado será el ministro del Interior, Jorge Burgos”, señala Jaime de Aguirre sentado en el estudio donde se realizará el programa.

“Alerta Temprana” será un espacio político, de conversación y de debate, que tendrá como conductora a la periodista Cony Stipicic, de larga trayectoria en Radio Duna.  Los panelistas serán el economista, columnista y director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, Luis Larraín; el director de “The Clinic” y panelista de Radio Zero, Patricio Fernández; y el abogado, ex rector de la Universidad de Valparaíso y también columnista, Agustín Squella. Jaime de Aguirre destaca que “la gran diferencia que creo vamos a ver acá son los panelistas, que vienen de muy diversos mundos. Son distintos, hay una mezcla distinta, pero que aspiran a la misma cosa: tener diversidad, puntos de vista diferentes, experiencias distintas. Este es un país diverso y hemos tratado de reproducir eso y lo iremos complementando con los convidados que tengamos todas las semanas”.

– Cuando le ofrecieron hacerse cargo como productor ejecutivo de “Alerta Temprana, ¿le entusiasmó el hecho de que venía a cubrir ese vacío que dejó “Tolerancia Cero” en la audiencia?

– Yo no sé si dejó un vacío. Lo que sí te puedo decir es que desde mi punto de vista me entusiasma participar en programas de conversación acerca de la agenda pública, por la sencilla razón de que el país está lleno de temas y este tipo de programas no abundan. Entonces hacer el aporte, contribuir con un panel interesante como el que creemos que tenemos, para discutir temas de la agenda pública, me parece que es una contribución a la televisión. Además, es una contribución a la vida social de este país, a la conversación social.

– ¿Por qué el programa se llama “Alerta Temprana”?

– Lo que se sugiere es que nuestra audiencia esté “alerta” a los temas importantes. Siempre se sugiere y se puede descubrir algo nuevo de lo que viene en la semana, por ejemplo, en lo que dicen los empresarios a la hora de invertir. Yo no sé cómo viene la mano, hay mucha incertidumbre. Este programa pretende ayudar a la ciudadanía en general, a poder mirar el país descifrando las claves, las indefiniciones o dudas, lo antes posible.

– En ese sentido, ¿el programa está orientado a un público similar al que tenía “Tolerancia Cero”?

– Podríamos decir que sí. Siempre uno aspira a cubrir el máximo público posible. Les pasa a ustedes como medio de comunicación, le pasa a la televisión abierta, nos pasa a la televisión de pago. Lo que uno aspira es a que los temas que propone y a los cuales se refiere sean escuchados por el máximo de audiencias posible. Entendemos que la audiencia de televisión de pago es un poco más segmentada, pero bueno esto es un proceso, un desarrollo. Además, a la gente que le gusta este tipo de temas, busca este tipo de programas.

– Se habla mucho de la crisis de credibilidad de la política y los programas de este tipo no tienen mucha audiencia en relación a otro tipo de programas. La televisión abierta va más hacia la entretención. Tengo entendido que Tolerancia Cero había bajado sus promedios de rating…

– Por el contrario. El año 2015 fue de los años con mayor rating de su historia y el año pasado también fue muy bueno. Este tipo de temas que son más segmentados, evidentemente –y es bueno que en la televisión convivan distintos programas- no tienen la masividad que puede tener un espacio como “Primer Plano”. Es evidente que eso es así. Este es un tipo de programa que requiere un poquito más de atención y sobre todo de la gente que le interesa esta temática. Es gente de todos los sectores sociales, de toda la geografía del país y que es muy particular. Y me parece que no porque sean minoría tenemos que desatenderlos. Es al revés, hay que contribuir a que esa gente tenga el servicio público de la conversación informada, de la reflexión política, de la agenda pública, lo mejor que se pueda.

“La masividad no es un pecado, el rating no es un pecado”

– Como ex director ejecutivo de Chilevisión y también como ex director de programación de TVN ¿cómo ve la industria de la TV pensando en la irrupción de las nuevas plataformas? ¿Cree que la televisión abierta está en buen camino o tiene que definitivamente pensar en transformarse y captar audiencias de otra manera, sin pensar simplemente en la masividad?

Todo aquel que tenga algo que decir y lo quiera comunicar, aspira a la masividad. Lo hacen los políticos, los curas, los canales de TV. La televisión lo que hace es participar de manera muy activa en el diálogo social, en la reflexión, en la generación de culturas masivas. Entonces, no hay que tenerle miedo a la masividad, que no es otra cosa que simplemente ojos de personas que miran un determinado tema, o un espacio de entretención o de información. Por lo tanto, la masividad no es un pecado, el rating no es un pecado. Nos estamos refiriendo a personas, a gente que sufre, que se alegra, que se ríe. Hago este punto porque me ha tocado durante muchos años defender la vocación de la televisión por llegar al máximo de personas posible. Lo que yo veo es una gran confluencia, lenta pero segura, de contenidos a ser distribuidos en distintas plataformas, ya sean de televisión abierta, de televisión de pago, o de televisión que se ve a través de los computadores y de los aparatos móviles. Las plataformas se han ido multiplicando, las carreteras se han ido multiplicando, pero los contenidos, la capacidad de contar cuentos, de generar historias, eso no cambia. Es igual a lo que hacían probablemente los juglares de la Edad Media y que se ha ido sofisticando. En la historia llegó el libro y a éste se le sumó la radio mucho tiempo después y la radio no mató al libro y la televisión no mató a la radio, y esperemos que tanto la televisión abierta como la de pago no sea desplazada por las nuevas plataformas, sino que simplemente se vea complementada y requiera una evolución razonable al respecto. Pero lo que nunca ha pasado de moda es el énfasis en la capacidad de generar contenidos, la capacidad de contar cuentos, de contar historias.

-Pero ¿hay capacidad para poder generar dividendos?

– Quedarán los mejores.

– Pero antes la torta publicitaria se repartía en menos canales…

– Pero la “torta” era más chica, esto va creciendo con el desarrollo del país. Ahora, que se incorporan otros comensales a la mesa, eso sí está ocurriendo. Algunos van a quedar, otros no, otros van a ser vendidos, pero la esencia, la actividad audiovisual va a depender de la capacidad de quienes están detrás de ella de generar historias, cuentos, de interpretar identidad local, de ser una ventana hacia afuera, hacia lugares que no se conocen, etc. Y eso transitará por una pantalla de 60 pulgadas o por un reloj digital.

“Mega no habría sido lo que es si el dueño no hace una fuerte inversión de dinero”

Usted dijo en una entrevista que Canal 13 y Mega son dos canales protegidos…

– No lo he dicho con esas palabras. Lo que digo es que el cambio de propiedad que tuvieron ambos canales significó para ellos un aporte de capital que el mercado de la televisión habitual no necesariamente genera y eso obviamente los ayudó. A Mega le tengo particular respeto -a la gente que trabaja, a los dueños-, no es una falta de respeto lo que estoy diciendo, simplemente estoy constatando que Mega no habría sido lo que es, si el dueño no hace una fuerte inversión de dinero, para cambiar gente, cambiar los estudios, comprar teleseries turcas, comprar los derechos del fútbol, que no son baratos. En ese sentido, la llegada a Canal 13 de Andrónico Luksic y a Mega de Carlos Heller, ha significado una inyección fuerte de recursos y respaldo que de alguna manera los protege y esto que estoy diciendo no es una crítica, sino una constatación. Me atrevería a asegurar que ninguno de ellos quiere estar perdiendo plata para toda la vida y que se incorporarán a la bicicleta normal de una industria que tiene que sobrevivir al mercado, igual que todo el mundo.

– ¿Ese escenario de alguna forma explica la crisis que está viviendo TVN?

– De alguna manera probablemente en algo contribuye, porque no hay que olvidarse y hay que hacer memoria de cómo TVN sufrió el manotazo de Canal 13 cuando se llevó todo el equipo de marketing, los directos comerciales y de prensa de su competencia. O cuando Mega levantó al equipo del área dramática encabezada por Kena Rencoret, en fin.

– Pero TVN ¿también tiene una responsabilidad interna en la actual crisis que está viviendo?

– Por supuesto. En el sentido de no haber tenido en su minuto la visión de haber podido defender a sus ejecutivos con más trayectoria, a su área fundamental que sostenía gran parte del canal, que era el Área Dramática. Pero no soy comentarista de lo que hacen mis colegas ni mis ex colegas, eso es un tema que tienen que analizar ellos con su propia libertad e independencia.

– Hace varios meses que usted salió de Chilevisión. ¿He pensado cuál fue su gran logro, su gran “hijo” en Chilevisión?

– Hay muchos hijos pero ninguna de estas cosas se hacen personalmente. Todas se hacen en equipo.

-A propósito de Chilevisión ¿ha tenido nuevas citaciones por el tema de las boletas que emitió y que fueron investigadas como “ideológicamente falsas”?

– No. No hemos recibido ni citaciones, ni recados, ni nada. Esto fue un hecho muy desafortunado, ocurrió en abril y estamos a noviembre y hasta aquí no ha pasado nada. Hoy lo único que me preocupa es “Alerta Temprana”.