En "Gran diccionario del discurso políticamente correcto", el sociólogo indaga sobre las palabras que son usadas con descuido tanto por chilenos comunes como por políticos. Además, critica al caricaturista Malaimagen y responde a la chapa de "anarquista de derecha" que le puso el precandidato de Chile Vamos: "Probablemente el señor Ossandón no sabe cuál es el origen del anarquismo, así que menos mal que no entré a preguntarle eso, porque tal vez me hubiera dicho 'no sé'".
Publicado el 11.06.2017
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Fernando Villegas, sociólogo, escritor, columnista, conductor de radio y televisión, estrenó otro libro: “Gran diccionario del discurso políticamente correcto”. En esta publicación, cargada de su habitual ironía, desglosa en 191 páginas las palabras más usadas tanto por el chileno común como por los políticos. “Todos tienen un discurso preparado, pero el problema es que ni siquiera saben el verdadero significado de las palabras”, explica en entrevista con “El Líbero“.

Prueba de ello, dice Villegas, es el comentado paso que tuvo Manuel José Ossandón el domingo pasado en “Tolerancia Cero”. Ahí el precandidato de Chile Vamos pasó un momento bochornoso al acepar que no sabía qué era el Acuerdo de París (cuando lo había firmado como senador) y tampoco cómo actuaría ante un fallo adverso de La Haya en el litigio con Bolivia. De hecho, el propio Villegas lo emplazó en vivo y lo desafió a hablar de cocina, pidiéndole la receta del “Pollo Marengo”. “Yo sí sé cómo se prepara, sé cuál es el origen, quién lo inventó y en qué momento, perfectamente”, dice en esta entrevista entre risas.

Del discurso de Ossandón y Beatriz Sánchez, que son los candidatos que hasta la fecha han pasado por el programa que ahora conduce junto a Daniel Matamala, Mónica Rincón, Fernando Paulsen y Catalina Parot, Villegas asegura que hay muchas palabras que aparecen en su publicación. “Este es un libro que siempre tenía en la cabeza y lo hice porque es algo que siempre estamos escuchando, las palabras repetidas sin saber su significado. Es un libro que es el resultado de lo que uno lee o escucha todos los días, de todo el montón de frases hechas clichés que abundan y que son peligrosas, porque las palabras determinan un poco la manera como la gente ve la realidad y una mala conceptualización lleva a una mala comprensión”, explica el sociólogo.

Autocrítica, acogedor, digno, progresista, pueblo y regularizar son partes de las palabras que según Villegas son usadas con descuido. Y en el libro, explica los por qué, su verdadero significa, cómo se usan en Chile y hasta se atreve a bromear en algunos casos.

— ¿Están los candidatos usando el lenguaje políticamente correcto?

— Es que esto es como un juego de autitos para niños, que pones al niño solo y no pasa nada, caen, se dan vuelta y se tropiezan unos con otros, no sé si has visto esos juegos, creo que todavía existen. Los políticos hacen lo mismo, están ahí las palabras, las frases hechas, y se suben a ellas y se dejan llevar a donde los lleve las frases. Entonces reina una confusión y un cantinfleo de la grandísima puta en el país, esa es la verdad. Nadie entiende nada, todos se conforman con las frases hechas, las repiten y se empieza a convertir en dogma, en axioma, de tanto repetirse. En política entran por definición los ambiciosos que quieren llegar arriba, y ellos están dispuestos a degollar a su abuela si fuera necesario para obtener un voto más  o un punto de rating y, qué mejor que usar estas frases políticamente correctas. Ya ni saben lo que están diciendo. Llega un momento en en que hay tal confusión en que tú ni siquiera sabes si están mintiendo, porque para mentir tienes que saber cuál es la verdad para distorsionarla y llega un momento en que no saben cuál es la verdad, cuál es la mentira y llega un momento que incluso no saben cuál es la diferencia, que todo depende en cómo dicen las cosas, hay todo una teoría sobre esto, de la construcción del mundo con palabras.

— ¿Cómo cree que le ha ido con ese discurso a los candidatos en “Tolerancia Cero”?

— A los dos que han pasado no les ha ido muy bien que digamos, por lo menos a Ossandón le fue pésimo, todo el mundo lo carneó, todo el mundo corrió a darle hachazos al árbol caído, al árbol político caído, aunque la verdad es que la mayor parte, sino todos los que estaban con el hacha, eran tan ignorantes como Ossandón y posaron de cultos tratando de ignorante a Ossandón. El viejo lema del cordero de Dios que paga los pecados del mundo, eso por un lado. En cuanto a la señora (Beatriz) Sánchez, pues se movió en el mundo palabrero en que se mueve la izquierda no más, que son todas las grandes frases hechas que están ahí en el libro. Es eso, se dan vuelta, se dan vuelta, como Cantinflas y todo esto con una postura así de elevación moral, de que ellos están en otro plano, de que ellos están en otro plano y nos miran a nosotros los viejos, los ancianos, como los reaccionarios que no entendemos nada. Nada especial, nada nuevo.

— Ossandón dijo que usted es un anarquista de derecha, ¿lo es?  

Pueden decir lo que quieran, en un momento dado dicen cualquier cosa, eso no es nada con otras cosas que han dicho de mi algunas personas, da lo mismo. Anarquista de derecha, de centro, ¿qué significa eso? Probablemente el señor Ossandón no sabe cuál es el origen del anarquismo, así que menos mal que no entré a preguntarle eso, porque tal vez me hubiera dicho: “No sé”.

— ¿Ha visto las caricaturas que ha hecho “Malaimagen” de usted en “Tolerancia Cero”?

— Lo he visto, y opino que este caricaturista siempre ha hecho lo mismo. Yo lo encuentro un humorista bastante ahí no más, porque distorsiona mucho, inventa lo que se le da la gana. Claramente hace dibujos y pone textos para satisfacer ciertas barras bravas que lo celebran mucho. Yo la gracia nunca se la encontré, los monos… se encaramó al borde de “Tolerancia cero” y le sirvió. Vi ese mono, en el que yo aparezco ahí (ver caricatura al final de la nota). Yo no dije ninguna de esas cosas. Yo lo encuentro más que “Mala Imagen”, yo lo encuentro que es “Mala leche”, esa es la caricatura de él, está repleto de mala leche como tantos en este país en este momento.

— ¿Cuál es su pronóstico electoral? 

— Yo creo que las matemáticas favorecen a Alejandro Guillier, eso es todo. No es cuestión de gustos o no, es una cuestión de matemáticas, es cuestión de sumar a las militancias, es cuestión de sumar el hecho de que los jóvenes hoy en día andan del lado revolucionario una vez más, porque caen siempre en lo mismo con el puñito en alto, sumemos a las señoras que dicen “oye, yo jamás votaría por la derecha”, sumemos todo eso y la gente beneficiada con la gratuidad en la educación. Anda sumando, sumando, sumando y lo único que ellos necesitan para ganar, y van a llegar sin duda a eso, es un arreglo para llegar juntos y eso lo van a hacer en segunda vuelta de todas maneras, así que yo veo como próximo presidente con por los menos 70% de probabilidades o más, a Alejandro Guillier. Eso es lo que creo que va a suceder.

Caricaturas de Malaimagen