Nacionalización de recursos naturales, creación de una empresa estatal del litio y rechazo al modelo neoliberal, son algunas de las razones que entrega el abogado para definir el domicilio de la colectividad y que, dice, lo tienen "muy contento". Esto, a diferencia del presidente del Partido Socialista, Álvaro Elizalde, quien señaló que se ubicaban "al centro de la izquierda".
Publicado el 28.06.2018
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El viernes 15 de junio fue el lanzamiento de la “Fundación Casa Común”, impulsada por el ex candidato a diputado y abogado constitucionalista, Fernando Atria (PS), que busca reunir a distintas personalidades políticas, del mundo cultural y académicos. Entre las figuras que ya se sumaron se encuentran las diputadas Maya Fernández (PS), Camila Vallejo (PC) y el senador Francisco Huenchumilla (DC). 

Y, este fin de semana, el Partido Socialista realizó su Conferencia Nacional de Programa y Organización donde se establecieron los lineamientos que seguirá la colectividad. Tras esa ocasión el presidente del PS, Álvaro Elizalde, declaró que el partido se ubicaba “al centro de la izquierda”. Otra es la opinión de Atria quien afirmó que el partido había establecido definiciones “mucho más a la izquierda”.

En conversación con “El Líbero“, el académico constitucionalista explica su postura y entrega las razones de por qué, a su juicio, el PS se “izquierdizó”. Además, habla de su fundación “Casa Común”, de la relación del PS con el Frente Amplio, y de los problemas internos al interior de este bloque.

“Su figura (Bachelet) está más vinculada a lo que ya está hecho que a las oportunidades que se abren hacia el futuro”

-Se ha dicho de “Casa Común” que es un espacio transversal, que busca convocar a personalidades del mundo político y cultural. ¿No habría sido más fácil atraer desde los mimos partidos políticos?

-Nosotros le dimos mucho énfasis, al construir Casa Común, en que ahí estuvieran no solamente políticos, sino también personajes vinculados al mundo artístico, a la cultura, al arte, a la literatura, etc. Y ese mundo no político no está hoy día disponible para ser convocado por partidos políticos, y eso es parte de nuestro problema. Los partidos políticos simplemente no convocan a esas personas. De hecho, en la mayoría de las conversaciones que tuvimos aparecía la pregunta de si esto era un espacio vinculado a un partido político, como una razón de reticencia. Aunque algunas de las personas que estamos ahí tenemos militancia, no es de un partido político. Y esa es una de las razones por las que pudo tener la convocatoria amplia y transversal que tuvo.

-En el lanzamiento estuvo presente, entre otros, Pedro Güell, principal asesor de la ex Presidenta Bachelet, ¿se podría interpretar esta iniciativa como una plataforma para el bacheletismo?

-No, la “Casa Común” no es una plataforma de nada, de hecho una de las condiciones para el éxito es que no sea tratado como una plataforma. Es más bien un espacio de convergencia de todos quienes creen en la necesidad de un proyecto transformador para Chile, de poder conversar y construirlo en conjunto. No hay muchos otros espacios donde estén involucrados personas que representan desde la antigua Nueva Mayoría hasta el Frente Amplio, y también a deportistas, escritores, artistas, etc. Todos quienes creemos en la necesidad de una transformación de salida del modelo neoliberal hacia un Chile post neoliberal, estamos encontrando o tratando de armar un espacio de convergencia y conversación.

-¿Y cuál cree que debiera ser el rol de la ex Presidenta en la oposición?

-No creo que tenga un rol especial en términos de ella misma, de su figura. Por supuesto que su gobierno y lo que ella hizo, va a ser parte de todas estas conversaciones. Creo que no se puede negar, sin prejuicio de muchas otras cosas que haya que decir, que el gobierno de la Presidenta Bachelet fue el primer gobierno, desde 1990, en que hubo un claro esfuerzo por comenzar un proceso de salida del neoliberalismo. Que resultó más o menos exitoso, esa es otra cuestión. Mi impresión es que su figura está más vinculada a lo que ya está hecho que a las oportunidades que se abren hacia el futuro.

Conferencia Nacional del PS: “Se vio una marcada distancia entre las bases de militantes y la cúpula del partido”

-Tras el encuentro que tuvo el PS el fin de semana, usted valoró que el partido haya hecho definiciones “mucho más a la izquierda”, ¿cuáles son estas definiciones? 

-Me refería a cosas bastante obvias, como la nacionalización de recursos naturales, la creación de una empresa estatal del litio. Son cosas que están en un sentido bien obvio, un poco más a la izquierda de las posiciones que el PS y otros partidos de la Nueva Mayoría han asumido hasta ahora. Creo que lo que eso muestra es algo bien interesante, y es que la base militante del PS siempre ha tenido una posición de rechazo al modelo neoliberal y corresponde que entonces el partido articule eso como un proyecto político, que es lo que no ha hecho de modo eficaz. De hecho, una de las cosas que se manifestó en la conferencia del fin de semana fue una marcada distancia entre las bases de militantes y las autoridades, la cúpula del partido. Y es correspondiente a la distancia que hay entre la ciudadanía y lo que hoy se llama la clase política.

Son posiciones que están más cercanas a lo que hemos venido diciendo en los últimos años, no quiero decir que es un éxito de nosotros pero, ciertamente, estamos muy contentos con esas definiciones”.

-¿Y puntualmente qué hace que hoy exista una definición distinta del PS?

-Son posiciones que están más cercanas a lo que hemos venido diciendo en los últimos años, no quiero decir que es un éxito de nosotros pero, ciertamente, estamos muy contentos con esas definiciones. También el PS se declaró un partido feminista, esa es una cuestión importante hoy día. Por supuesto, estas son, hasta cierto punto, declaraciones. La pregunta crucial es cómo la acción del PS, en lo que viene, va a mostrar que esas definiciones se hicieron de verdad y no solamente de palabra. Ese es el desafío que hay ahora.

-Pero eso es distinto que lo que postuló el presidente del partido Álvaro Elizalde, que dijo que el PS se ubica “al centro de la izquierda”, ¿porqué cree que dice esto?

-No tengo idea. Habría que preguntarle a él. Yo encuentro que es una fórmula bien pintoresca… “Al centro de la izquierda”. Y eso quiere decir, ¿es de izquierda, pero al centro?. Estrictamente “al centro de la izquierda” es una posición dentro de la izquierda. ¿Cuál es el afán de intentar rizar el rizo de esa manera? El Partido Socialista es un partido anti neoliberal, que es un modelo supone un modo de desarrollo extractivista y de alta dependencia en materia de recursos naturales que ha tenido un alto costo medioambiental y que además están privatizados, etc. Eso es lo que creo que, hoy día en Chile, cuenta como posiciones de izquierda, y es indudable que, después del fin de semana, el PS está más claramente vinculado con posiciones como esa.

Creo que dentro de la DC hay también desacuerdos de este tipo, cuán comprometidos con un proyecto de salida del neoliberalismo está el partido”.

-Esa postura de izquierda que usted plantea, ¿aleja al partido de la DC?

-Esa es una pregunta que tiene que ver con la DC. Pero uno pensaría que interpretar la tradición demócrata cristiana como una tradición que termina en compromiso con la mantención de un modelo neoliberal, con modificación de derechos sociales y cosas de ese tipo, es una manera bien peculiar de interpretar esa tradición. En todo caso, esa es una decisión para ellos. Creo que dentro de la DC hay también desacuerdos de este tipo, cuán comprometidos con un proyecto de salida del neoliberalismo están. En el desayuno en el que se lanzó “Casa Común”, el senador Francisco Huenchumilla dijo, y a mi juicio tiene toda la razón, que no hay nada más claramente incompatible con el cristianismo que el neoliberalismo. Eso es lo que él piensa, lo que yo también pienso, pero claro, esa es una discusión para los demócrata cristianos, que tendrán que definir su postura al respecto.

Me llama la atención cómo una controversia en el contexto de una federación estudiantil pueda llevar a un congelamiento en las relaciones entre RD y el Movimiento Autonomista a nivel nacional. Ellos tienen que hacer un aprendizaje sobre contención de conflictos”.

-¿Y cuál cree que debiera ser la relación del PS con el FA?

-Una de las cosas que deberíamos haber aprendido después del primer gobierno de la NM es que, para los efectos de asegurar unidad de acción, es decir, convergencia en la acción, no basta con que las cúpulas partidarias firmen un documento llamado programa. Si ese programa no da cuenta de proyectos políticos que puedan ser asumidos por cada uno de los participantes de una coalición, entonces llegado el primer momento de debilidad del gobierno, van a empezar a salir los que dicen que no leyeron, que firmaron sin leer, etc. Un programa común y una coalición, en la medida en que ese horizonte de convergencia se realice tendrá que llegar, pero tiene que llegar como un segundo momento. El primer momento es tener un proyecto político común , del cual el programa, la coalición, etc, sean consecuencias. Y un proyecto político común es lo que creo que hoy no tenemos, y es urgente ir construyéndolo.

-Usted fue un referente en los comienzos del FA. ¿Cómo ha visto su desempeño en el Congreso y sus liderazgos?

-Creo que han tenido un desempeño razonable. Me llama la atención cómo una controversia en el contexto de una federación estudiantil pueda llevar a un congelamiento en las relaciones entre RD y el Movimiento Autonomista a nivel nacional. Ellos tienen que hacer un aprendizaje sobre contención de conflictos. Es decir, puede haber una relación entre dos fuerzas, a pesar de que hay un conflicto local en el caso de la FECH, por muy icónica que sea la federación. Pero no veo ninguna razón por la que ellos no van a ser capaz de hacer esos aprendizajes, y desarrollar capacidades de acción con capacidad de contener conflictos, solucionarlos. En eso soy relativamente optimista respecto de la suerte del FA.

-El PS se ha ausentado de las comisiones que ha convocado el Presidente Piñera. ¿Cree que ese es el camino correcto?

-Sí, creo que fue una decisión correcta. La primera manifestación al respecto fue la de la diputada Maya Fernández, que después afortunadamente recibió el apoyo del partido. Aquí la cuestión importante es notar el tipo de comisiones a las que estaban siendo invitados, porque no todas las comisiones son iguales. Una cosa es convocar una comisión de expertos en una materia determinada, con la finalidad de que un determinado proyecto que el gobierno quiere llevar al Congreso esté técnicamente validado. Esa es la lógica de las comisiones que se habían realizado antes, pero ahora son de otro tipo donde invitan a las personas no por sus características o conocimientos técnicos, sino por su representatividad política. Que el gobierno decida quiénes son los parlamentarios de un partido de la oposición que van a ser invitados, creo que es completamente impertinente. O hay una conversación política pre legislativa que el gobierno hace con las directivas o autoridades de los partidos, o hay una discusión política en el Congreso. Pero crear comisiones para validar políticamente proyectos con invitados elegidos unilateralmente, me parece totalmente impropio, y en ese sentido ha sido una buena decisión no participar de ellas.