Según Francisco Irarrázaval no ha existido un compromiso por parte del gobierno con la ciudadanía para terminar con el proceso de reconstrucción, tanto del 27F, como del sismo en el norte y el incendio en Valparaíso.
Publicado el 09.02.2015
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Según el último informe entregado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, aún quedan 2.756 viviendas por iniciar su construcción tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010. Si bien la catástrofe ocurrió durante el primer período presidencial de Michelle Bachelet, fue el gobierno de Sebastián Piñera el encargado de llevar adelante la reconstrucción.

A casi cinco años del 27F, nuevamente es la administración de Bachelet la que tendrá que cerrar el capítulo. Sin embargo, no sólo tendrá ponerle punto final a esta reconstrucción post, sino que también al sismo que afectó a las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá que dejó a 13.125 familias damnificadas y al incendio en Valparaíso que tuvo un catastro total de 3.583 inmuebles destruidos.

“Debemos entender la reconstrucción como un proceso complejo y que debe considerar diferentes factores”, fueron las palabras de la Mandataria el pasado 27 de enero. No obstante, para el ex subsecretario de Vivienda y Urbanismo Francisco Irarrázaval, para este gobierno la reconstrucción, en ninguno de los episodios, no ha sido tema. “Cada uno tiene sus problemas, cada uno tiene que resolverlos como pueda. Pero lo que uno pide es algo más básico: que exista el compromiso de resolverlos”, dice.

– ¿En qué etapa quedó la reconstrucción al finalizar el gobierno de Sebastián Piñera?

– El terremoto fue el 27 de febrero de 2010, así que como gobierno estuvimos prácticamente los cuatro años dedicados a la tarea de reconstruir. Los primeros catastros que hicimos contabilizamos 222.400 familias que requerían del apoyo del Estado para reconstruir sus viviendas, además de escuelas, ciertos hospitales, infraestructura, aeropuertos, entre otras cosas. De esas 222.400 viviendas, nosotros dejamos prácticamente 200.000 entregadas. Para eso se certificó el número con la Universidad Católica. Prueba de ello es que en la Casen, recientemente publicada, uno ve que el resultado de la habitabilidad mejoró.

– ¿Qué quedó pendiente?

– Habían 222 mil viviendas afectadas y 200 mil ya estaban entregadas, donde las familias ya estaban viviendo en ellas. Nos quedaron 22 mil casas pendientes, de las cuales prácticamente todas ya se habían iniciado las obras y quedaban cerca de de mil por comenzar su construcción. De esto se tuvo que hacer cargo el gobierno actual, sumado por supuesto a la catástrofe de menor intensidad en el norte, donde cayeron un poco más de 13 mil viviendas, y del incendio en Valparaíso, donde se destruyeron un poco más de 3.500 casas. Por lo tanto, la preocupación de la administración es de cerca de unas 30 mil viviendas.

– ¿Aún no se ha realizado la entrega de estas viviendas? 

– Las cifras han sido bien pocas la verdad, no ha habido una publicación mensual como había antes de los avances, por lo que es muy es difícil analizar. Lo que sí parece ser es que van muy lento en la asignación de subsidios. En el caso del norte, se han asignado 4 mil de las 13 mil viviendas que necesitan, por tanto hay 9 mil familias que aún no saben si el gobierno les va a ayudar o no en su reconstrucción y todavía están con la duda de cuál es el camino para la solución.

Cuando el gobierno del presidente Piñera entrega 200 mil subsidios a los damnificados, en muy poco tiempo, hace un compromiso muy fuerte. Incluso pone su capital político al decir “yo a usted lo voy a ayudar y me comprometo hoy día”. Eso en este proceso yo no lo he visto, no he visto una señal política fuerte de la Presidenta donde diga “vamos a apoyar a estas familias, a cada una de ellas y el plazo es este”. Aunque el proceso sea más largo o más corto, debe existir un compromiso, voluntad política y que sea un tema país. Este es un gobierno que se olvidó del norte, se olvidó de Valparaíso y se ha olvidado ciertamente de terminar lo poco que quedaba de la reconstrucción del 27F.

– Algunos han dicho que existe un “frenazo” en la reconstrucción. ¿Coincide con este planteamiento?

– Lo del frenazo es una cuestión indiscutible, ellos mismos lo publican en sus números. Cuando uno entra el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y descarga los reporte , se puede analizar que venían entregando del orden de 5 mil viviendas mensuales y hoy, entiendo, cerca de mil. De hecho, en agosto del año pasado se entregaron 470 viviendas, esa cifra antes era 10 veces mayor. Lo anterior obedece a un cambio en el equipo que se hizo apresuradamente. Se echó a mucha gente que tenía mucha experiencia. Se quiso refundar la reconstrucción como si eso pudiese tener algún sentido. Se ha contratado a mucha gente en cargos “rimbombantes” como los delegados presidenciales, con un sueldo de $8 millones mensuales, y una nómina de 52 funcionarios, de alto nivel, con una remuneración de $2 millones al mes; y con resultados muy poco medibles.

Si uno ve en la práctica los números duros, en Valparaíso hay 700 viviendas entregadas, en el norte hay cerca de 700 entregadas y, claramente, habiendo pasado tanto tiempo algo indica que esto no va rápido. Y pienso que porque no existe una voluntad política, no hay un compromiso de la Presidenta de hacerse cargo de la reconstrucción, de al menos decir a través de un certificado de subsidio firmado por ella “yo a usted señora la voy a ayudar”. Tampoco he visto plazos.

– ¿Cómo evalúa al gobierno y qué nota le pondría en el proceso de reconstrucción?

– Este es un gobierno donde la reconstrucción no ha sido tema. Es más, si yo le pusiese un uno te aseguro que no le importa. Si la Presidenta no va al norte, no va a las aldeas, no da cifras, no se compromete, yo le pondría nota baja. Lo que más me duele es que este es como un alumno que tiene un ramo que le da lo mismo y creo que los vecinos de Iquique y Valparaíso no van a aguantar mucho más con esta situación.

Durante el gobierno de Piñera, ¿establecieron algún plazo de cuando debía terminar la reconstrucción?

– El Presidente Piñera muchas veces dijo públicamente que su gobierno iba a terminar la reconstrucción y puso mucho capital político. Reconocemos que no se terminó la reconstrucción, pero llegamos al 99% o 98%. Hubieron hartos errores y han existido los momentos para reconocerlo. Lo que uno pediría ahora es que, siendo un problema mucho más pequeño del orden de un décimo o un veinteavo quizás que el problema del 27F, hubiese un compromiso y una especie de promesa del gobierno de hacerse cargo de este tema.

¿En qué escenario estamos hoy día? No hay informes, no hay números, no hay compromiso. Entonces una persona que está actualmente en una aldea viviendo en Iquique, ¿qué puede esperar de su intendente, ministro o seremi? Si no tiene ni si quiera asignado el subsidio.

– ¿Cuándo ve que se cerrará el capítulo del 27F?

– Las reconstrucciones en general toman tiempo. La vivienda es lo más urgente, creo que cuatro o cinco años es razonable, pero como máximo, más aún si es un problema más pequeño. En Chile se hacen cerca de 100 mil viviendas bajo las mil UF al año. Por lo tanto, hacer 10 mil o 13 mil es una cuestión relativamente simple, tiene complejidades, pero no es muy difícil. No así parques urbanos, infraestructura, que son obras donde hay menos especialistas y son más costosas y lentas.

FOTO: EL LÍBERO

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