El experto electoral evalúa la gestión del Ejecutivo a días de la cuenta pública, y señala que el Mandatario "aprendió la lección y está dispuesto a romper con la parte más conservadora de sus apoyos". También se refiere a las elecciones de su ex partido. "El PPD necesita más a Heraldo, que Heraldo al PPD", afirma.
Publicado el 26.05.2018
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Con 15 días de diferencia, la Democracia Cristiana y el PPD vivirán elecciones internas. En ambas colectividades, los comicios se dan en medio de un ambiente de crisis y recriminaciones tras las malos resultados obtenidos en las pasadas presidenciales y parlamentarias. 

En conversación con “El Líbero”, el diputado Pepe Auth, experto electoral y ex dirigente histórico del PPD, analiza estos procesos y entrega su visión sobre el panorama político nacional. En particular, se refiere al cambio que observa en el Presidente Sebastián Piñera, en relación a su primera administración.

-Este domingo son las elecciones de la DC y pronto serán las del PPD. ¿Qué implican estos comicios dentro de la oposición? ¿Cree que van a significar un cambio en los partidos?

-La verdad significan poco, porque en ninguna de las elecciones está en juego ni el camino ni la orientación política del partido. La Democracia Cristiana tiene una elección con un resultado muy predecible. Hay una candidatura, la de Fuad Chahín, que tiene apoyo abrumadoramente mayoritario de la bancada, de los alcaldes, de concejales, etc. El problema es lo que viene después, que es la gobernabilidad de la DC, y eso no se juega este domingo, sino que en los meses venideros.

Lo que prima en el PPD es la desconfianza generalizada respecto de su futuro”.

En el PPD hay una disputa de dos grupos que se pelean quién es más girardista que el otro, y la oposición al girardismo plantea una candidatura testimonial, sin que se hayan involucrado de verdad sus dirigentes. Ni Felipe Harboe ni Ricardo Lagos Weber están en la papeleta. Lo que prima en el PPD es la desconfianza generalizada respecto de su futuro. No tiene mucha relevancia quién gane y es bastante predecible su resultado. Tengo la impresión que se están disputando los desechos, porque no hay una disputa de ideas.

Creo que el PPD necesita más a Heraldo, que Heraldo al PPD”.

-Hay quienes sostienen que el senador Guido Girardi mantiene mucha influencia dentro del partido, ¿qué le parece esa situación?

-Prefiero no comentar eso. Por supuesto que tengo una valoración personal alta de Heraldo Muñoz, creo que es lo mejor que le podría pasar al PPD, dentro de lo que es posible, pero visualizo la dificultad de gobernanza con el nivel de descomposición interna que existe. Creo que el PPD necesita más a Heraldo, que Heraldo al PPD, y tengo la sospecha de que el PPD le puede hacer daño a Heraldo Muñoz y a su proyección futura.

“Es una completa equivocación restarse de los espacios de diálogo convocados por el gobierno”

-¿Cree que la oposición debería volver a rearmarse en un bloque opositor, como lo fue la Concertación o la Nueva Mayoría?

Lo peor sería anticipar burocráticamente una unidad que no existe en el contenido. Lo que debe ocurrir en este primer año es la redefinición de la orientación política de cada uno de los partidos por separado. Eso vale para el PPD, para el PS, por supuesto para la DC, para los radicales. Todos deben afirmarse en sus propias convicciones y, después, pensar en coaliciones. Imagino que se va a reconstituir necesariamente una coalición de centro izquierda, pero para enfrentar la alternativa futura, y eso es varios años más tarde.

Lo que le falló a la NM en la última elección fue la falta de afirmación de sus convicciones propias y la búsqueda de la unidad de todos, pero sin contenido”.

-¿Y cómo cree que debiéramos llamar a esta coalición de centro izquierda futura? Algunos la llaman “ex Nueva Mayoría”…

-A uno siempre le molesta cuando lo caracterizan por sus ex, por sus condiciones pasadas. Creo que debiera caminarse hacia una coalición nítidamente de centro izquierda. Los partidos debieran definirse a partir de un programa alternativo para Chile. Y a partir de ahí, puedes hacer cualquier acuerdo con otras fuerzas, pero desde tu convicción. Lo que lo que le falló a la Nueva Mayoría en la última elección fue la falta de afirmación de sus convicciones propias, y la búsqueda de la unidad de todos, pero sin contenido.

-El Partido Comunista defendió las elecciones de Venezuela, lo que causó disputas en la oposición. ¿Cuál es su opinión al respecto?

-Es difícil entender que alguien que vivió la dictadura, el término de la libertad de expresión, el encarcelamiento por razones políticas, el manejo de campañas electorales por la vía de los medios de comunicación masiva, etc, pueda simpatizar con un régimen político como el de Maduro, que es un régimen populista, heredado del autoritarismo militar más bien. Chávez era un militar que primero dio un golpe, ganó las elecciones, y luego se constituyó una burocracia con un discurso de izquierda, pero con una práctica mafiosa. Y eso es la Venezuela de hoy. Es bien incomprensible que partidos de izquierda tradicionales solidaricen son ese tipo de política.

-¿Y cómo cree que se puede hacer una oposición unida con partidos como el PC o con algunos integrantes del Frente Amplio que sí le dieron apoyo?

-Nunca las alianzas en Chile se han definido por razones internacionales, salvo cuando había guerra fría. Uno no se organiza ni hace política aquí por la proximidad o distancia que tenga respecto de una posición internacional. Me preocuparía si el PC quisiera proyectar las ideas y el estilo de gobernar de Venezuela hacia Chile, pero hasta el momento no he visto atisbos de eso.

-¿Y cómo observa la decisión del PS de restarse de las mesas de trabajo convocadas por el Presidente Piñera?

-Para mí es una completa equivocación restarse de los espacios de diálogo convocados por el Gobierno. Eso pone al PS en una posición muy distante de lo que debiera aspirar, que es articular la mayoría como fuerza mayoritaria de la oposición. Y no se articula desde el margen, sino desde el centro de la política y, obviamente, restarse de esos debates lo pone en el margen.

“Piñera se sube a la ola en pro de la igualdad de género con inteligencia”

-¿Qué evaluación hace del gobierno de Piñera, ad portas a la cuenta pública del 1 de junio?

-Tiene luces y sombras, como todos los inicios de gobierno. Por supuesto que muy superior que el comienzo de su primer período. Lo que hizo hace unos días, a propósito de la protesta social por igualdad de género, contrasta muchísimo con lo que hizo en 2011 frente a la propuesta estudiantil. Es cierto que el concepto de fin al lucro en la educación le era más difícil digerirlo que el concepto de igualdad de género, pero muestra, de todas maneras, que aprendió la lección, y que está dispuesto a romper con la parte más conservadora de sus apoyos, para mirar el conjunto del país. Y se sube a la ola en pro de la igualdad de género con inteligencia, cosa que no hizo en 2011 y creo que eso marcó el fracaso de su gobierno.

Aquí hay un ministro del Interior que está dispuesto a poner el pecho a las balas para proteger al Presidente”.

También lo veo mucho más flexible, con capacidad táctica para retroceder cuando se equivoca, como lo que ocurrió con el anuncio del nombramiento del hermano como embajador. Lo veo menos ansioso por aparecer permanentemente en los medios y sus apariciones son más reflexionadas, mejor preparadas. Quizá en esto contribuye que tiene un “pánzer” en Interior, lo que contrasta mucho con el rol del ministro del Interior de Bachelet. Aquí hay un ministro que está dispuesto a poner el pecho a las balas para proteger al Presidente. 

Muchos dicen que cómo se toma esta agenda del feminismo, que es una agenda izquierdista… Bueno, porque se convirtió en agenda país, y él (Piñera) quiere sintonizar con el país”.

-¿Cuál cree que es el relato de este gobierno?

-No tiene mucho relato. El relato inicial se degradó en la campaña de la segunda vuelta, quer era revertir las reformas, y eso le funciona para un 35% – 40% de la población. Pero para la segunda vuelta deshizo ese relato o lo guardó en el clóset. Muchos dicen que cómo se toma esta agenda del feminismo, que es una agenda izquierdista… Bueno, porque se convirtió en agenda país, y él quiere sintonizar con el país. Probablemente decepcionará a su electorado duro. Y creo que José Antonio Kast va a crecer, va a lograr configurar un 10% o 15% de la población que es conservadora o que es ideológicamente de derecha, y que este gobierno no la va a identificar, porque la intención de Piñera es hacer un gobierno de carácter nacional, más que un gobierno estrictamente derechista.