En entrevista con "El Líbero", la diputada se refiere a los dichos de Francisco Chahuán, quien criticó la instalación del gobierno. "Es bueno que sepan que no fue solo la pataleta de un senador aislado", señala.
Publicado el 19.06.2018
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El gobierno de Sebastián Piñera cumplió sus primeros 100 días de gestión, con 32 iniciativas legislativas presentadas desde que llegó al poder, y goza de altos niveles de aprobación. Sin embargo, hoy se ha tensionado el ambiente en Chile Vamos tras los dichos del senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, quien criticó al Mandatario, cuestionó cómo ha sido la instalación del gobierno y, además, se refirió en duros términos a la ministra de Cultura, Alejandra Pérez.

Por otra parte, la semana pasada, la diputada de RN, Ximena Ossandón, publicó un documento titulado “Liberales, conservadores y verdad final” en el que critica al ala liberal de su partido y también a Evópoli. En conversación con “El Líbero” la legisladora explica su texto y ahonda sobre los dichos de Chahuán.

-Renovación Nacional reconoció que comparte las críticas del senador Francisco Chahuán al gobierno y pidió acelerar la instalación en regiones. ¿Cuál es su opinión de esta polémica?

-RN ha estado apoyando esta instalación del nuevo gobierno el Presidente Piñera. Y cuando aparecen estas críticas, que lamentablemente fueron hechas por el senador Chahuán en un ámbito privado -y salen a la luz pública- las reacciones son inmediatamente de dos lados. Él, primero que todo, dejó súper claro que sus palabras contra la ministra Pérez habían sido desproporcionadas. Es importante dejar de lado ese punto, porque él pidió las disculpas del caso, incluso se comunicó con ella. Dicho eso, el tema es que una gran mayoría de RN no salió a criticar el contenido final de Francisco Chahuán porque existe, a lo largo de todo Chile en RN, una molestia por el tema de la instalación de los cargos que no se han asignado hasta hoy en día.

No fue la forma más correcta probablemente, pero nadie puede negar que hay bastante de cierto en las palabras del senador Chahuán”.

Este no es el gobierno de Sebastián Piñera, es el gobierno de Chile Vamos, que se hizo antes de Piñera, y la idea es que esta coalición continúe, no sean solo 4 años si no que logremos perpetuarnos 8, 12 o lo que la ciudadanía estime conveniente. Entonces, es bueno que el gobierno sepa que no fue solo la pataleta de un senador aislado, que tal vez muchos se sintieron interpretados. Hoy vemos que todavía no se han hecho cambios, por ejemplo, en el Sename, en el mismo Ministerio de Desarrollo Social, bastante pocos cambios. Hay muchas jefaturas, la misma Junji todavía no tiene cabeza. O sea, hasta cuando vamos a estar esperando, porque cuatro años son muy cortos en un tiempo político. No fue la forma más correcta probablemente, pero nadie puede negar que hay bastante de cierto en las palabras del senador Chahuán.

-Además, el presidente del partido, Mario Desbordes, dijo que “el gobierno no entiende la cultura de coalición”, ¿comparte estos dichos?

-Mario Desbordes es una persona que ha hecho un trabajo silencioso, muy potente, que no lo ha pasado bien. Pero la mayoría de los diputados están muy alineados con él. Es una persona muy de instituciones y defiende mucho la institucionalidad de Chile Vamos. Me parecieron injustas las personas que trataron de atacar a Mario. Vienen nuestras elecciones ahora y creo que va a ser ratificado de todas maneras. Él habla de Chile Vamos, que es una coalición que tiene que proyectarse más allá de estos primeros cuatro años, porque esta coalición se hizo antes de estar nombrado el candidato a la presidencia.

Allamand y Espina: “Hay que dejar a los regalones de lado, y tener conversaciones abiertas y sinceras con todos los actores”

-¿Usted cree que, de cierta forma, el gobierno esta repitiendo los mismos errores de la primera administración?

-Creo que aprendimos. Veo un Presidente más empoderado, que ha tomado más la bandera de la derecha social, con el tema de la primera infancia, de la gratuidad, con el tema del metro a La Pintana, cosas que ni siquiera estaban en su programa. Efectivamente las caras que vemos son las mismas, pero el Presidente hoy día tiene un discurso distinto. Pero efectivamente ha faltado un diálogo entre parlamentarios y La Moneda. Pienso que estas cinco comisiones que se hicieron eran para ver bien estructuralmente y transversalmente los temas, y de ahí sacar proyectos de ley. La idea es que no dejen a los parlamentarios fuera de esta conexión que debería existir, absolutamente automática, con La Moneda, porque los que ponemos la cara, pasamos la vergüenza, los que no sabemos de repente qué contestar, somos nosotros mismos. Ahí hay mucho que perfeccionar.

-El Presidente Piñera pasó el fin de semana con el senador Andrés Allamand y el ministro de Defensa Alberto Espina, dos figuras claves de Renovación Nacional. ¿Espera que ellos cumplan un rol para limar las asperezas?

-Ojalá hubiera sido con Mario Desbordes porque es el presidente de RN. Hasta el minuto no he sabido la bajada que haya existido de parte del senador Allamand y del ministro Espina, pero creo que hay que dejar a los regalones de lado, y tener conversaciones abiertas y sinceras con todos los actores. Porque en RN y en todos los partidos no existen ni senadores ni diputados de categorías distintas. Estamos todos con muchas ganas de entrar en este diálogo abierto, concreto y sincero con La Moneda.

-¿Considera que los partidos tienen un grado de responsabilidad en esta crítica que hace RN de “falta de cultura de coalición”?

-Las personas que realmente creen en una coalición saben que es para perpetuar no solo este periodo presidencial sino que para continuar en otro. Pero después de ganar, viene un minuto de laxitud, donde se discute cuál de los tres partidos va a mandar más en este periodo. Y eso se relaciona con la carta que yo envié donde digo que no existen partidos de primera, segunda y tercera categoría. Aquí estamos todos detrás de un proyecto, es responsabilidad de todos sacarlo adelante, y las cosas que nos diferencian no debe ser lo que marca la agenda, si no todas las cosas que, por el contrario, nos unen en objetivos comunes, buscando el bien común de la gente.

El Presidente ha visto que es importante el crecimiento económico, pero que no sirve de nada si no está al servicio de las personas”.

-¿Y por qué surgen estas criticas que elabora en su documento, hacia el ala liberal de su partido y también a Evópoli?

-Para mí, si es ser moderno estar mirando las redes sociales, que hoy sabemos que hasta el 70% de lo que se dice en redes son noticias falsas, y nuestra agenda está guiada solo por las redes sociales, bueno, a mí no me gusta entonces esa modernidad. Creo que un país moderno, un partido moderno, es uno que está en la calle y sabe interpretar los tiempos de ese minuto que se está viviendo. Hoy tenemos temas que parecen añejos, pero que son los que más les preocupa a la gente, como pensiones, salud, seguridad, educación. Y la agenda del último tiempo, en la que hemos estado revueltos, y con hartas entrevistas, es la de los temas valóricos. No estoy diciendo que no sean importantes, pero un adulto mayor que tiene que ir a atenderse al consultorio, que no tiene como llegar, no sabe si lo van a atender, ¿tú crees que le importa mucho el tema de matrimonio igualitario o el protocolo en el aborto? Creo que la modernidad tiene  que tener otra mirada, la modernidad está en el tiempo actual.

-A pesar de toda esta polémica, ¿qué balance hace de estos 100 primeros días de gobierno?

-Estoy bastante contenta. Las críticas que te hago son de forma, no de fondo. El Presidente Piñera ha tomado en serio la bandera de la derecha social. Ha visto que la cosa va por ahí, que es importante el crecimiento económico, que es fundamental, pero no sirve de nada si no está al servicio de las personas. En eso siento que hay un discurso un poco distinto. El hecho que haya puesto a un empresario en el ministerio de Desarrollo Social es una señal potente porque quiere unir, tal vez, dos mundo que estaban muy disociados en el ultimo tiempo, y que sería fantástico que resultara. Y hay temas como la primera infancia, el Sename, la ley de fármacos, el tema de la delincuencia en los que se está haciendo cargo personalmente. Eso me tiene muy contenta. Tenemos que limar algunas asperezas, mejorar algunos canales de comunicación, y que La Moneda se dé cuenta que tiene que dialogar con todos, que no pueden existir algunos regalones o regalonas y los otros como que no existieran.