La doctora en astrofísica dice que su principal preocupación del proyecto de ley "tiene que ver con la forma en que se modifica sustancialmente la manera en que se ha financiado la ciencia". Además, asegura que hay discriminación en el mudo de la física: "Es más difícil para las mujeres ser reconocidas por sus pares", admite.
Publicado el 19.05.2018
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Esta semana el proyecto que crea el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que fue presentado en el segundo mandato de la ex Presidenta Michelle Bachelet, fue discutido en comisión mixta del Congreso donde vive sus últimos pasos de tramitación. También la ciencia hizo noticia en otra área: un equipo internacional de científicos detectó las moléculas de oxígeno más lejanas del universo, utilizando el observatorio ALMA, ubicado en el norte del país.

En conversación con El Líbero”, la doctora en astrofísica y profesora de la Universidad de Chile, Mónica Rubio, comenta sus reparos con respecto al futuro ministerio, habla de los nuevos hallazgos en ALMA, se refiere al rol de la mujer en el mundo de las ciencias y explica por qué Chile es un país privilegiado para el desarrollo de laboratorios naturales.

-¿Qué significa este nuevo descubrimiento en ALMA donde se detectaron los rastros de oxígeno más distantes del Universo?

-Para ponerlo en contexto, todos los átomos se formaron al interior del corazón de una estrella, salvo el helio y el hidrógeno. Entonces, que se haya encontrado tan cerca de los inicios de la vida del universo una galaxia que está emitiendo oxígeno, y que había oxígeno en ese momento, significa que mucho más temprano de lo que nosotros creíamos, el universo formó nuevas estrellas, que es el campo al cual yo me dedico, al nacimiento de nuevas estrellas.

-¿Y qué implicancias tiene este descubrimiento para la ciencia?

-Es muy importante porque, hasta ahora, no conocíamos cómo se habían formado las primeras estrellas, y todavía no lo sabemos, ni las primeras estructuras, es decir, estrellas, gas, polvo, que conforman una galaxia. Teníamos modelos basados en la explosión del Big Bang, que predecían cuando se podrían estar formando. Resulta que, con este descubrimiento que ha hecho ALMA, estos modelos ya tienen que ser modificados, y hay nuevos modelos que estarían indicando que todo este proceso por el cual las primeras estrellas se formaron, y por lo tanto como producto de esa vida se formó oxígeno, fue mucho más temprano en el universo.

-También en ALMA un grupo de científicos descubrió una concentración de galaxias antiguas a punto de fusionar, y se dieron cuenta de que no fue 3 mil millones de años después del Bing Bang como se creía, sino cuando el universo tenía la mitad de esa edad… ¿Qué significa este descubrimiento para la ciencia?

-Justamente, estos dos resultados son complementarios, y nos están mostrando cosas que antes nunca habíamos podido ver, gracias a este tremendo instrumento que es ALMA, tan sensible y tan poderoso. Lo que significa eso es que se formaron estrellas mucho más temprano, y las estrellas, a su vez, formaron estas estructuras. Y aquí estamos viendo evidencia de que se formaron galaxias que al comienzo de universo ellas se juntan, se fusionan, para formar galaxias más grandes. Eso también implican que esto ocurrió mucho más tempranamente en el universo. Y es empezar a ver qué es lo que pasó entre la explosión del Bing Bang que da origen al universo y cuando se forman las primeras estructuras, cosa que hasta ahora era totalmente desconocida.

Dudas sobre financiamiento de la ciencia básica

-En marzo usted escribió una columna en “El Mercurio”, en donde decía que existían ciertas dudas sobre la efectividad del proyecto que crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología. ¿Cuáles son estos reparos que hace usted?

-Mi principal preocupación del proyecto de ley, que en ese momento estaba siendo presentado, tiene que ver con la forma en que se modifica sustancialmente la manera en que se ha financiado la ciencia básica, que es la generadora de conocimiento en el país. Por 35 años hemos tenido muy buen sistema, en el cual solamente por mérito científico, y con un comité que estaba definido en la ley de 1981, se usaban los criterios de méritos científicos, con evaluaciones internacionales por pares, que es la forma mundialmente aceptada y usada por todos los mecanismos que financian las ciencias básicas. Esto se modifica drásticamente en el nuevo proyecto de ley y por eso mi preocupación.

-Usted planteaba también otros reparos con respecto al financiamiento…

-Todos sabemos que la situación económica del país es aún más débil de lo que se imaginaba y si no hay una decisión de aumentar la cantidad de recursos para ciencias, tecnología e innovación, resulta que es muy difícil implementar un ministerio. La preocupación que tengo, específicamente en el tema de las ciencias fundamentales, es que signifique que haya menor cantidad de recursos para las ciencias. Ya tuvimos  para este año un recorte de 21% en todos los proyectos de Fondecyt regulares que se aprobaron para el año 2018, y eso ha afectado indudablemente la generación de conocimiento futuro.

“Hay discriminación, y es más difícil para las mujeres llegar a las promociones y ser reconocidas por sus pares”

-Existía un prejuicio de que los hombres se dedicaban más a las ciencias y matemáticas en general. ¿A usted le ha tocado romper ese mito? ¿Cómo ha sido su experiencia como mujer en el mundo de la astrofísica?

-Creo que no es un mito. Es una realidad el hecho de que la sociedades ha impulsado todo lo que tiene que ver con materias de ciencia y tecnología, y carreras como ingeniería, hacia el mundo masculino. Eso es un hecho comprobado. A mí siempre me gustaron las matemáticas y mi interés por estudiar el cielo fue tan grande que no pensé en los otros factores que circundaban eso. Cuando entré a la universidad, era una de 20 mujeres entre 800 alumnos que entraban a la Escuela de Ingeniería, en la Universidad de Chile. Eso fue algo que no me impactó ni me molestó, y seguí estudiando porque quería ser astrónomo. Quizás esa misma vocación, orientación, tozudez u obstinación por querer ser astrónomo me protegió de algunas situaciones que vemos que son ahora más comunes. Si bien debo decir que he tenido una carrera bien exitosa y estoy muy contenta con ello, he sentido que hay discriminación, y es más difícil siempre para las mujeres llegar a las promociones y ser reconocida por sus pares como un experto en ciencia, eso se mantiene.

Laboratorios naturales: “No es el conocimiento de Chile, si no que es el conocimiento para la humanidad”

-Usted encabezó un seminario sobre laboratorios naturales en Chile. ¿Cómo funcionan los laboratorios naturales en el país?

-Creo que para un país es muy importante que la ciencia se realice al mejor nivel a nivel mundial, porque lo que uno está haciendo es crear conocimiento, y el conocimiento no es local. No es el conocimiento de Chile, si no que es el conocimiento para la humanidad. En ese sentido, Chile tiene ciertos laboratorios que hemos definido naturales. El ejemplo más evidente es la astronomía y el conocimiento del universo. Todo el mundo se ha volcado a Chile, y vamos a concentrar el 70% de toda la infraestructura mundial, por una inversión de más de 6 mil millones de dólares para estudiar el universo.

-¿Por qué Chile es un buen ejemplo de desarrollo de este tipo de laboratorios naturales y cómo se pueden potenciar aún más?

-Chile tiene los cielos más claros, más nítidos, más tranquilos, el mayor número de noches despejadas que en el resto del planeta, y tiene planicies a 5 mil metros de fácil acceso, donde se han podido desarrollar todos estos nuevos instrumentos, como ALMA, que es un proyecto de mil 300 millones de dólares operado por un consorcio mundial, para estudiar el cielo. Esa es una infraestructura que es difícil para un país como Chile financiar. Quizás usando como ejemplo la astronomía se pueda favorecer o impulsar la instalación de laboratorios extranjeros co financiados tal vez, ojalá con recursos nacionales, para hacer investigaciones. Se han identificado alrededor de cinco o seis laboratorios naturales, como la Antártica, sobre sismología, energía solar y también, por supuesto, sobre astronomía.