Luego de reunirse en Buenos Aires con Mauricio Macri, el senador de RN señaló que la alternativa de transportar gas desde el puerto chileno hacia el vecino país, va a estar en la agenda del nuevo gobernante.
Publicado el 24.11.2015
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Fue uno de los pocos políticos chilenos invitados al búnker de Mauricio Macri, en medio de la efervescencia tras el triunfo del ex alcalde de Buenos Aires en las elecciones presidenciales de Argentina. El senador Andrés Allamand, que compartió muy de cerca las primeras horas del próximo mandatario argentino, analiza desde Buenos Aires el escenario político de “Cambiemos”, el conglomerado político que tomará el poder en Argentina durante los próximos cuatros años: “A ellos se les viene por delante una situación extraordinariamente compleja. En los próximos meses van a tener que sincerar la situación de la economía, van a tener que configurar una alianza de gobierno que les permita realmente avanzar”.

Otro de los temas que Allamand analiza detalladamente con “El Líbero” en Buenos Aires es el asunto energético y puntualmente el “plan Mejillones”, que consiste en que Chile, a través del puerto nortino, reciba gas proveniente de Asia y lo traslade hacia Argentina. De resultar, Macri aliviaría su dependencia energética con Bolivia y eso le ayudaría tanto en términos económicos como políticos.

– Este fin de semana han trascendido las posibilidades de integración energética entre Argentina y Chile. Se habla de un proyecto en Mejillones para el tema del gas. ¿Ha escuchado algo de eso? ¿Tiene sentido para usted alguna integración en términos de gas, siendo que es un tema que no hablábamos desde hace décadas con Argentina?

– Sin duda que eso va a estar en la agenda. Yo lo que he conversado con personas del futuro equipo de gobierno de Macri. Ellos pretenden efectivamente avanzar al máximo en la integración con Chile. Efectivamente la posibilidad de Mejillones es una alternativa significativa que va a tener que retomarse. Y creo que también va a ser importante sincerar qué es lo que pasa con el resto de los pasos fronterizos. Nosotros seguimos hablando de los pasos que todo el mundo conoce -como Los Libertadores, La Serena- y si uno mira la cordillera, tenemos un conjunto de pasos que deberían impulsarse de mejor manera. Pero creo que para que ello ocurra, hay que tener una visión común de lo que es la integración en el mundo, de cuáles son las claves del desarrollo económico, cómo traer inversiones que vengan a apoyar los procesos de crecimiento tanto de Argentina como de Chile. Todo ese escenario sin duda va a ser positivo.

Pienso que debiera existir una integración energética, y también deberíamos tener una integración en infraestructura aún más fuerte de la que tenemos hoy día. Y creo que en esta nueva etapa es perfectamente posible comenzar a pensar en complementariedades entre Chile y Argentina, de cara a los mercados mundiales. Hasta ahora, siempre hemos visto esto como si tuviéramos una suerte de competencia, pero creo que hoy día también se puede mirar en qué cosas ambos países pueden hacer esfuerzos comunes en aras de alcanzar futuros mercados.

“Ganar acá es muy importante y personalmente creo que esto es muy bueno para Chile”

– ¿Cómo se vivió la noche del domingo la gesta histórica de Mauricio Macri en su comando?

– Todo el equipo de Macri estaba en una dinámica de mucha alegría. Ellos han trabajado más de 10 años por este proyecto, pero simultáneamente con una sensación de responsabilidad. Ellos llegan al Ejecutivo con minoría en ambas cámaras y teniendo que configurar una coalición política que aquí en Argentina desde hace 70 años no se producía. Desde hace 70 años que ganaban peronistas y radicales. Por lo tanto tienen eso por delante, una situación compleja, pero se han preparado bien, han obtenido un muy buen triunfo y hay que ver cuál será la reacción del peronismo.

Todos los diarios argentinos este fin de semana se preguntaban cuál sería la reacción del peronismo, de qué manera iban a facilitar o complicar la futura gobernabilidad de Argentina. Ganar acá es muy importante y personalmente creo que esto es muy bueno para Chile.

– Usted ha tenido la oportunidad de observar de cerca este proceso de 10 años. ¿Cree que hay lecciones para Chile o alguna manera de comparar con nuestro país lo que acaba de ocurrir acá en Argentina?

– Primero debo decir que el triunfo de Macri en verdad es muy bueno para Chile y para América Latina. Por lo pronto el próximo Presidente de Argentina tiene una muy buena opinión de lo que hemos hecho durante los últimos 25 años en nuestro país. Él no sólo tiene buenas relaciones con el presidente Lagos, con el presidente Piñera, con el presidente Frei y con la propia Presidenta Bachelet.

Cada vez que a él le han preguntado en estos años, dice que tiene una visión optimista sobre Chile. Entonces, con una Argentina y un Chile, que de alguna manera empujen el carro del progreso económico y del manejo serio de la economía y de la apertura, todo eso le hace bien a América Latina. Dicho en simple: una Argentina que, por supuesto, va a seguir teniendo una relación muy fuerte y muy estratégica con Brasil, pero que va a estar más cerca de México, Colombia, Perú y Chile, que de Venezuela. Eso le hace bien a Chile.

En la elección de Macri también hay lecciones específicas. Para la centroderecha chilena aquí hay una lección clarísima. Macri ganó porque juntó gestión con una buena tarea política. La centroderecha en Argentina no es más del 25%, con suerte un poquito más. Entonces la pregunta es cómo se llegó a más del 50%. Y lo que hizo Macri fue generar una alianza política amplia, que congregó a toda la centroderecha, pero que fue capaz de ir hacia el centro y a la centroizquierda. Logró que todos aquellos que querían que hubiera un cambio en la forma en que se estaba haciendo la política en Argentina, tuvieran un lugar para llegar. A veces siento que en Chile hacemos exactamente lo contrario.

-¿Se puede hacer eso en Chile? ¿Existe el espacio?

-Por supuesto que sí. Y la palabra correcta, entre paréntesis, es espacio. En Chile lo que estamos haciendo después del pésimo resultado que tuvimos al final del gobierno anterior es continuar con una acción política que pone por delante el re perfilamiento de los partidos tradicionales de la centroderecha, junto con algunas expresiones nuevas, por así decirlo. Yo creo que ese camino no llega a puerto. Al revés, aquí en Argentina lo que se ha hecho es poner por delante una plataforma amplia, distinta, opositora, con un perfil claro, dialogante, capaz de concitar fuerza. Si lo que hubiera hecho aquí Macri es poner por delante el PRO, yo creo que jamás habría sido Presidente.