De los compromisos adquiridos por la Mandataria en su campaña presidencial, casi la mitad no está en el proyecto de ley. Sin embargo, las polémicas indicaciones que dividen a la Nueva Mayoría fueron incorporadas a solicitud de la gremial de trabajadores que dirige Bárbara Figueroa.
Publicado el 15.03.2016
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La  emblemática reforma laboral del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet ha generado una fuerte polémica al interior de la Nueva Mayoría por el rechazo de la DC en el Senado a indicaciones que ingresó el Ejecutivo, lo que obligó a llevar al proyecto a la comisión mixta.

La principal discrepancia es la negociación interempresa, respecto de la cual el presidente del Senado, Patricio Walker, dijo enfáticamente que “no estaba en el programa presidencial ni es parte del acuerdo y había libertad de acción”.

Y es que, tal como señala el senador, el programa de Bachelet no hace ninguna mención explícita o implícita a la obligación de que las empresas deban negociar con sindicatos de otras compañías, como sostiene el proyecto de ley del Ejecutivo que envió la ministra del Trabajo, Ximena Rincón (DC).

De hecho, de los ocho compromisos en materia laboral adquiridos por Bachelet durante su campaña, sólo cuatro están incluidos íntegramente en la reforma laboral, dos están a medias y cuatro no están en dicho programa, según un informe realizado por el investigador de Libertad y Desarrollo (LyD), Sergio Morales. Sin embargo, en el texto del Ejecutivo hay tres cambios exigidos por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), entre ellos, la cuestionada negociación interempresa.

El 2 de diciembre, en una reunión con Bachelet, la líder de la CUT, Bárbara Figueroa, señaló que “buscamos garantizar el compromiso de que el programa en materia laboral va a cumplirse y que los actores vamos a bregar para que este programa se cumpla”.

Las exigencias de la CUT incluidas en la reforma laboral

La primera en exigir la polémica negociación interempresas fue Figueroa, quien el 18 de octubre de 2013, en plena campaña electoral, pronunció el discurso “Mejores condiciones laborales para avanzar en un Chile justo”  en la ENADE, en el que señaló: “Respecto de la negociación colectiva lo que hemos dicho y quizás hay otros elementos, pero no nos miren con temor, no se asusten cuando hablamos de estas cosas: Garantizar a todos los trabajadores el derecho a negociar, tanto públicos como privados, reconocer la negociación interempresa, sectorial o ramal, validar al sindicato como único elemento negociador, garantizar que los beneficios que se obtienen vía negociación sean de derecho de titularidad para el sindicato”.

La negociación interempresa permite a los sindicatos de diferentes compañías negociar obligatoriamente a nivel de empresa, es decir, el empleador no puede excusarse de negociar con ese sindicato.

“Con esta disposición se abre la puerta para que la negociación interempresa tenga lugar con un conjunto de empresas o a nivel ramal, cuestión que atenta contra el espíritu de la Constitución, la cual circunscribe la negociación colectiva como derecho sólo al ámbito de la empresa” explica Sergio Morales.

Así, pese a que no será necesario exigir que los empleadores negocien unidos, sí podrán los sindicatos interempresa ir negociando individualmente con cada uno de ellos, “lo cual implica camuflar una negociación ramal realizada en distintos procesos, pues nada obsta a que se negocie paralelamente con todas las empresas a que pertenecen los afiliados al interempresa”, agrega el abogado de LyD.

Las otras dos propuestas de la CUT que están en la reforma son la eliminación del descuelgue y la ampliación de las prácticas antisindicales, ambas fueron incorporadas como indicaciones en el Senado por la ministra Rincón.

El descuelgue se refiere a que los trabajadores que hayan participado de la negociación colectiva para ejercer su legítimo derecho a la libertad de trabajo, no podrán descolgarse y volver a sus funciones en la empresa.  Ello podría provocar, según Morales, que los trabajadores quedarán cautivos de las mayorías y de las dirigencias sindicales para poder manifestar su voluntad de volver a su puesto de trabajo y recibir la contraprestación convenida por los servicios prestados.

Lo que prometió Bachelet que está en la reforma laboral

En su programa presidencial, la Mandataria dijo que terminarían con el multirut en las empresas, lo que cumplió durante 2014. También prometió impulsar la negociación colectiva con titularidad sindical, simplificar el proceso de negociación colectiva y regular que según la situación económica de la empresa la negociación parta desde las condiciones anteriores, situaciones que están incluidas íntegramente en el proyecto de ley.

Sin embargo, los anuncios de ampliación de permisos sindicales sólo se acogieron en parte, al igual que el reemplazo en caso de huelga, dado que en el programa no hizo mención a reemplazos internos. Por lo que la adecuación que plantea la ley cumpliría a medias lo prometido.

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