Durante este segunda administración de Bachelet la formación bruta de capital fijo ha tenido desplomes de hasta -12,1%, la manufactura y la minería han caído -0,5% y -0,2%, respectivamente, y la confianza empresarial ha estado siempre en zona de pesimismo.
Publicado el 06.10.2015
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La situación económica del país  no es de vacas gordas ni flacas… Es de vacas diet”, fue la pintoresca frase que utilizó ayer el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en la comisión mixta de Presupuesto del Congreso que analiza el proyecto de ley del presupuesto fiscal de 2016.

La metáfora se suma a otras de “brotes verdes” y “punto de inflexión” que utilizó su antecesor en el cargo, Alberto Arenas, para describir puntuales IMACEC durante el último año que no terminaron de germinar.

Y es que durante el primer año y medio de gestión del Gobierno la economía apenas ha crecido un 2%, cifra que es menos de la mitad de lo que crecía el país en 2013 (4,8%), en 2012 (5,7%) y 2011 (6,3%).

El brusco desplome comenzó el año pasado cuando la economía subió un magro 1,9%, tendencia que se ha mantenido casi idéntica durante este año, que acumula entre enero y agosto un 2,1%.

Las causas del bajo crecimiento

El bajo crecimiento durante este segundo gobierno de Michelle Bachelet se explica porque los principales indicadores macroeconómicos han mostrado cifras rojas. Así ocurre con la formación bruta de capital fijo –el principal indicador de la inversión- que llegó a desplomarse en -12,1% el año pasado y éste ha tenido variaciones de -1,9% y -3% en los dos primeros trimestres.

Entre marzo de 2014 y agosto pasado, la manufactura y la minería han caído en -0,5% y -0,2%, respectivamente,  y la confianza empresarial ha estado siempre en zona de pesimismo, según los indicadores de Icare-Universidad Adolfo Ibáñez y de la Universidad del Desarrollo-Diario Financiero.

En el mismo período el consumo minorista ha variado sólo en 2,1%, coincidiendo con el crecimiento económico del país.

“La inversión ha tenido virtualmente ocho trimestres consecutivos de caída y continúa débil, ya que los indicadores de confianza empresarial siguen en zona de pesimismo. Se requiere restaurar la confianza para que la inversión vuelva a crecer en forma sostenida” explica Juan Bravo, investigador de Clapes-UC.

Débil IMACEC de agosto

El complejo escenario económico fue ratificado con el IMACEC de agosto de 1,1% que entregó ayer el Banco Central, cifra que está muy por debajo de lo que esperaba el mercado en un rango de 1,5% y 2%. El indicador, además, es preocupante dado que en el mismo mes del año pasado la variación fue de 0,5%, por lo que la base de comparación era muy baja.

El factor que más pesó en el crecimiento de agosto fue el desplome de la minería en 9,3%, y el índice de producción industrial, que cayó 5,2% en 12 meses debido a la menor producción de cobre, que se explica por mantenciones en plantas y paralizaciones, según el reporte mensual del Instituto Nacional de Estadísticas.

Ministro Valdés rebaja crecimiento

En su exposición, Valdés rebajó nuevamente el crecimiento de este año a 2,25%, inferior al 2,5% pronosticado en julio pasado. El precio del cobre estaría en US$2,53 este año y US$2,50 en 2016, según sus estimaciones.

“Estas proyecciones son realistas y están dentro de los márgenes razonables”, indicó el secretario de Estado ante la comisión mixta de presupuesto, quien estimó un déficit fiscal efectivo de 3,3% del PIB para este año y de 3,2% para 2016.

Imacec enero-agosto 2009-2015