Los hechos habrían ocurrido este año y tendrían como víctimas a dos alumnas de la institución, quienes acusan a otros estudiantes del delito. Desde la Secretaría General afirman que cada año reciben, en promedio, cinco denuncias por posibles casos de abuso sexual.
Publicado el 26.04.2016
Comparte:

El prosecretario general de la Universidad Católica, Rodrigo Urzúa, confirmó que está  investigando dos presuntos casos de abuso sexual ocurridos durante este año y que tendrían como víctimas a dos alumnas de la institución.

Según Urzúa, uno de los casos habría ocurrido a fines de marzo durante una fiesta organizada por el centro de alumnos de Ingeniería. “Efectivamente, tomamos conocimiento de que una alumna de esta facultad habría sido abusada por personas no identificadas todavía, en un baño del campus San Joaquín. Se sabe el nombre de la afectada y la Secretaría General ya ha iniciado un proceso de responsabilidad en ese caso”, afirmó a Radio UC.

La víctima, quien aún no presta declaraciones en forma oficial a la autoridad, se encuentra en un tratamiento psicológico otorgado por la universidad. “No la hemos citado porque aún necesitamos el visto bueno de Salud Estudiantil. Hay que ver si la persona finalmente va a querer declarar, o si tendremos que sobreseer temporalmente el caso”, explicó Urzúa, quien añade que la máxima sanción que han aplicado a un estudiante por este tipo de delito ha sido la suspensión de un semestre de actividades académicas.

El prosecretario agregó que también está investigando un segundo caso de posible abuso sexual, pero cuyos detalles prefiere reservar por el momento “para no identificar a las personas involucradas”.

Urzúa reconoció que este tipo de hechos han ocurrido anteriormente en la UC: “Al año tenemos, en promedio, cinco casos de presuntos abusos sexuales, los que por lo general ocurren en situaciones de ingesta de alcohol. En lo que va de 2016 ya hay dos casos de abuso sexual y cuatro de acoso sexual”.

El tercer caso en Ciencia Política

Otro caso  fue revelado la semana pasada a través de las redes sociales, donde una estudiante de Ciencia Política relató cómo había sido víctima de un abuso sexual por parte de un compañero de carrera hace cuatro años.  “Jamás le conté esto a nadie, porque en el momento en que sucedió no dimensioné la gravedad del asunto, lo bloqueé en mi memoria como esas cosas que se esconden y nunca más se encuentran”, publica en una página de Facebook. Y agrega: “Mi silencio se ha llamado culpa todo este tiempo, porque sí, siempre sentí que fue mi culpa”.

El subdirector del Instituto de Ciencia Política UC, Alfonso Donoso se contactó con la víctima y aseguró que llevará el tema a las autoridades universitarias en los próximos días para tomar medidas. “La conversación que tuve con la involucrada fue recién el día viernes, por lo que aún estamos procesando la información. Esto ocurrió en un contexto de ingesta de alcohol, entre estudiantes, en un evento social que habría sido fuera de la universidad”, explicó Donoso al mismo medio.

La FEUC condenó los hechos y señaló a través de un comunicado: “Estamos conscientes que son muchos los casos de acoso y abuso sexual en la UC, situaciones inaceptables que han sufrido estudiantes y trabajadores, por lo que se hace necesario trabajar la temática de manera concreta y ardua”, haciendo un llamado a los estudiantes a denunciar estos casos. La consejera superior de la UC, Andrea Parra, en declaraciones a Radio UC concluye: “Al tratarse de hechos que califican como delito, las suspensiones académicas no me parece que sean sanciones efectivas. Yo creo que esto debería pasar a la justicia, con sanciones reales. La universidad tiene que hacerse cargo”.

Pero la Universidad Católica no es la única que ha debido enfrentar problemas similares. En la Universidad de Chile han ocurrido casos de hostigamiento y acoso laboral en las últimas semanas en la Facultad de Humanidades y Filosofía, y en la Facultad de Medicina (ver nota), pero en ambos los acusados son profesores.