Según LyD, el informe encargado por el ex ministro Arenas no considera el traspaso a precio de toda alza tributaria, supone que la mayoría de las empresas usará el sistema de renta atribuida -que será modificado por el Gobierno-, y no entrega evidencia sobre el impacto del alza impositiva en tabaco y bebidas en la salud de las personas vulnerables.
Publicado el 08.11.2015
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En julio de 2014, en medio de la discusión de la reforma tributaria y dos meses antes de su aprobación en el Congreso, el entonces ministro de Hacienda, Alberto Arenas, le encargó al Banco Mundial realizar el estudio “Efectos distributivos de la reforma tributaria de 2014”, estableciendo los términos de referencia de lo que quería evaluar.

Los resultados del voluminoso estudio se dieron a conocer la semana pasada ante la presencia del ex ministro Arenas, quien después de ser reemplazado en mayo pasado por Rodrigo Valdés había mantenido un bajo perfil público.

Un sonriente Arenas dijo tener una “gran satisfacción de escuchar los resultados de este estudio, que corroboran y confirman lo que fue uno de los grandes objetivos de la reforma tributaria 2014 que fue recaudar y mejorar la distribución del ingreso. Va en la dirección correcta porque mejora la distribución del ingreso y genera equidad”.

estudio del banco mundialEn síntesis, el estudio del Banco Mundial, que fue realizado por 13 economistas internacionales, hizo varios supuestos de proyección y estimó que con la reforma tributaria aumentará la “carga efectiva del impuesto a la renta del 1% de los contribuyentes de mayores ingresos que pasa de 12,7% antes de la reforma a 18,5% después de la reforma. Esto significa que el 1% de la población con mayores ingresos pagará 1,1% del PIB adicional por concepto de impuesto a la renta”.

También mostró que los efectos distributivos del aumento en las tasas de los impuestos correctivos a bienes como tabaco, bebidas alcohólicas y azucaradas, son limitados. “El aumento a la tasa de estos impuestos correctivos reduce el ingreso real de los hogares más pobres en un 0,4% a 0,45% del gasto. Mientras que para los hogares de mayores ingresos la reducción del ingreso real debido a estos impuestos se sitúa entre 0,17% y 0,25% del gasto”.

Los cuestionamientos al estudio sobre la reforma laboral del Banco Mundial

Sin embargo, el informe del Banco Mundial fue objeto de un extenso editorial de El Mercurio que, entre otros cuestionamientos, advirtió que el organismo internacional basó su análisis en una “una metodología no convencional y plagada de problemas técnicos. Además de las habituales encuestas de ingresos, recurre a información tributaria facilitada por Impuestos Internos para ‘atribuir’ las utilidades devengadas por las empresas a sus socios o accionistas”.

El diario agregó que ello puede sobreestimar la actual desigualdad. “Tal vez por eso el estudio arriba a la sorprendente conclusión de que en Chile los 120.000 adultos más ricos tendrían una mediana de ingresos personales de $48 millones mensuales y exhibirían entonces una inusitadamente alta propensión al ahorro”, sentencia.

En la misma línea, el Instituto Libertad y Desarrollo, identificó tres problemas esenciales que tiene el estudio encargado por el ex ministro Arenas, según explica a “El Líbero” su investigadora y economista Cecilia Cifuentes.

1- Estudio desconoce un principio básico tributario: El efecto se propaga a los precios

Cifuentes explica que dentro de los supuestos de la publicación se desconoce un principio básico de la ciencia económica en materia tributaria: “la incidencia de un impuesto no recae en el sujeto gravado, sino que sus efectos se propagan a precios de bienes y factores, en función de elasticidades de oferta y demanda”.

Es así, agrega la profesional, como un aumento significativo del impuesto a la renta afectará los precios de los  bienes, los salarios y empleo, y a través de su impacto en el crecimiento económico generará un efecto negativo en toda la economía, señala la investigadora.

“Estos efectos además no se producen en el corto plazo, sino que se prolongan en el tiempo, y suelen ser crecientes, en la medida en que normalmente las funciones de oferta y demanda de bienes y factores son más bien inelásticas en el corto plazo, pero muy elásticas en el largo plazo, lo que permite que los efectos se traspasen entre los distintos mercados”, señala Cecilia Cifuentes.

Según LyD, el estudio del Banco Mundial hace simulaciones de mediano plazo, pero sin un contrafactual, que muestre cómo habría sido el comportamiento de las distintas variables sin la reforma tributaria. “Esta es la forma correcta de medir el impacto de la misma en la redistribución del ingreso. Se debe considerar también (sobre este punto hay creciente consenso) que la reforma tributaria, a través de su efecto negativo en el ahorro y la inversión, reduce el crecimiento económico en el corto plazo y también el crecimiento de tendencia. Este menor crecimiento puede impactar en forma negativa la distribución del ingreso, especialmente si como consecuencia de la reforma el capital tiende a salir del país”.

A su juicio, es evidente la dificultad técnica de medir estos efectos, pero su existencia exige de parte de los autores un mayor grado de recato en la confiabilidad de los resultados. “Estos efectos de segunda vuelta de la reforma sin duda existen, y no son despreciables, por lo que deben ser señalados como un factor que puede alterar significativamente los resultados del estudio”, sostiene la ex economista del Banco de Chile.

2- Estudio supone que las empresas usarán el sistema de renta atribuida, que será modificada en la reforma que impulsaría el Gobierno

“Llama también la atención que el estudio supone explícitamente que la mayor parte de las empresas optará por el sistema de renta atribuida, aunque este aspecto de la reforma será prontamente modificado, y por lo tanto, el supuesto deja de ser válido”, dice Cifuentes.

El estudio señala que el concepto de atribución de rentas (que finalmente sólo será aplicado a un grupo menor de empresas en relación a sus ventas) tiene un impacto muy relevante en el efecto en redistribución de ingresos, pero ese efecto ya no se dará en la práctica.

3- Falta evidencia de impacto en la salud de alzas tributarias en tabaco y alcohol

El estudio concluye que los llamados impuestos a los males (tabaco y bebidas azucaradas) son bastante regresivos. Sin embargo, supone que esta regresividad es compensada con los beneficios de salud que tendrían los grupos de bajos ingresos: “La reducción esperada en el consumo de éstos bienes tiene efectos positivos en el mediano plazo, que deben reflejarse en mayor capacidad productiva de la población consumidora de menores ingresos y menor gasto en salud para el tratamiento de enfermedades asociadas al consumo de estos bienes”.

Este punto no es demostrado con ningún estudio al respecto, lo que resta seriedad a la conclusión. Por otra parte, los sectores de bajos ingresos no asumen el gasto en salud, ya que ésta es pagada por el Estado.

“En conclusión, sin desmerecer el trabajo realizado, sería necesario un mayor grado de humildad sobre la validez de los resultados”, plantea la investigadora de LyD.

FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIA UNO