La madrugada del 1 de enero ocurrieron dos atentados incendiarios, uno de ellos fue a Cecilia Jara Llancavil, quien vive en la comunidad Ignacio Huina y se suma al restos de las familias que en los últimos dos años han sufrido ataques o amenazas.
Publicado el 03.01.2015
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“Fuera los latifundistas” es la frase que se distingue en uno de los lienzos que dejaron los responsables en ambos ataques incendiarios que ocurrieron el pasado jueves en la región de La Araucanía.

Alejo Vielma, de 45 años, y Cecilia Jara Llancavil, de 47 años, sufrieron la pérdida de su maquinaria de trabajo. A diferencia de otras ocasiones, esta vez los dos casos tienen particularidades. El primero ocurrió en Freire, una zona que en general no están acostumbrada a este tipo de actos. Mientras que en el segundo, no ha pasado desapercibido que la víctima sea parte de una comunidad mapuche llamada Ignacio Huina.

Sin embargo, Mirtha Casas, asesora técnica de la Multigremial de La Araucanía, explica a “El Líbero” que según las estadísticas del Barómetro de Conflictos de Connotación Indígena, desde hace dos años que cerca de 30 personas mapuches han denunciado ante la Fiscalía ser víctimas de este tipo de delitos.

Así comienza el año en una zona que por estos días vive dos aniversarios de muerte que han marcado al país. El primero de ellos es el fallecimiento del joven comunero Matías Catrileo. El hecho ocurrió el 3 de enero de 2008 en el Fundo San Margarita, propiedad en ese entonces de Jorge Luchsinger, en un enfrentamiento con Carabineros. Mientras que el 4 de enero se cumplen dos años del asesinato del matrimonio de Werner Luchsinger y Vivianne Mackay.

– ¿Cómo evalúan estos dos últimos ataques de la madrugada del 1 de enero?

– La gente de la región, y sobre todo de la Multigremial, hace años que venimos de manera propositiva y activa midiendo el tema de violencia y sabemos que los últimos días del año y el que se inicia, hay actividades de violencia que siempre esperamos que sean previstas de alguna manera y no sucedan. Lamentablemente este año no ha sido diferente y tenemos que lamentar, además de las acciones de usurpación que se están haciendo en la región, también dos atentados a personas bastantes sencillas. La señora Cecilia Jara Llancavil, de 47 años que vive y es de una comunidad indígena, tuvo un ataque incendiario a su maquinaria con la trabaja para la extracción de áridos. Es una mujer bastante esforzada y sin seguros, muy impresionada que también siendo una persona mapuche y viviendo en comunidad le hagan este atentado. Don Alejo Vielma, quien trabaja prestando servicios agrícolas, ha tenido que sufrir el atentado incendiario a tres camiones, a una máquina cosechera y han quedado cuatro personas con las que trabaja sin empleo en estos momentos. Es un hombre de 41 años y no entiende mucho qué sucede, pues le dejaron un lienzo que sale “Fuera los latifundistas” y él tiene una parcela de 7 hectáreas.

– Se encontraron panfletos alusivos a la causa mapuche en ambos atentados…

– Hay panfletos en ambos casos, donde se habla de “no más latifundistas”, aparece un cultrún y me manifiestan, que al parecer, son bastante parecidos e idénticos.

– Ha llamado la atención que se haya atacado a una persona que vive dentro de una comunidad mapuche, ¿cuál es su opinión?

– A nosotros no nos llama la atención, porque en el Barómetro de Conflictos de Connotación Indígena en La Araucanía hemos visto ya hace dos años que hay violencia que se ejerce también a personas mapuches de comunidades y en el próximo barómetro vamos a denunciar delitos respecto a incendios de casas de personas de comunidades indígenas. Está sucediendo hace bastante tiempo y son de las personas buenas, que son miles, que no quieren participar en actos violentos y son finalmente amenazados y/o violentados de distintas maneras.

– ¿Cuántas personas miembros de una comunidad indígena han sufrido atentados?

– Hasta el momento alrededor de 30 personas mapuches en los últimos dos años han denunciado distintos tipo de delitos.

– Esta es una fecha sensible, es el aniversario de la muerte de Matías Catrileo y también del matrimonio Luchsinger-Mackay. Por lo mismo, el Gobierno reforzó la seguridad…

– La impresión que tenemos es que los esfuerzos que está haciendo el subsecretario Aleuy, Carabineros en general, son positivos. Sin embargo, y esto la ciudadanía tiene que entenderlo como las autoridades también, estos grupos existen en diversas zonas. Aquí no está focalizado sólo en un sector, tienen un modus operandi concreto hace bastantes años. Su forma de organizarse, de planificar y desarrollar este tipo de actos, ya no es solamente de un grupo específico de delincuentes, lo hemos dicho en reiteradas oportunidades. Aquí hay carácter terrorista en ciertas acciones que se reivindican en ideologías indígenas, pero su modo de accionar está establecido en distintas comunas.

En la memoria de la región no se olvida el cruel asesinato del matrimonio Luchsinger-Mackay , como no se olvida la muerte de las personas mapuches, del parcelero, del carabinero Albornoz, etc; estamos siempre pendientes y recordando en la memoria porque no hay que olvidar y tratar de que se refuercen los derechos humanos y se responda con justicia y castigo a los autores de estos hechos.

– ¿Van a presentar alguna acción judicial por los últimos hechos que ocurrieron?

– La Multigremial no se querella, sólo como representante de gremios productivos, de empresarios y trabajadores de la región, está siempre tratando que las autoridades y los distintos estamentos del Estado competentes hagan su labor, para eso cada uno tiene sus abogados, etc. Nosotros estamos tratando siempre de apoyar, de estar al lado de las víctimas y proponer acciones para trabajar por el desarrollo de la región, pero tomar casos judiciales eso no lo hacemos.

FOTO: JULIÁN TAPIA/AGENCIAUNO