Quedan sólo horas para que se concrete el “anunciado” cambio de gabinete, ya que este sábado 19 de noviembre es la fecha límite para remover a las autoridades con aspiraciones parlamentarias. Por eso en La Moneda ya se barajan las fórmulas para hacer el ajuste.
Publicado el 18.11.2016
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Quedan sólo horas para que se concrete el “anunciado” cambio de gabinete, ya que este sábado 19 de noviembre es la fecha límite para remover a las autoridades con aspiraciones parlamentarias. Después del ajuste realizado en octubre, donde salieron Máximo Pacheco, Javiera Blanco y Víctor Osorio, los partidos de la Nueva Mayoría han sido enfáticos en decir que se necesita un “cambio más profundo”, apuntando directamente al comité político de La Moneda, compuesto por Marcelo Díaz (Segegob), Nicolás Eyzaguirre (Segpres), Rodrigo Valdés (Hacienda) y Mario Fernández (Interior).

Hasta ahora, lo único seguro es la salida de la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, quien renunció a su cargo, ya que sería una carta para llegar al Senado por la región del Maule, cargo que abandonó en marzo de 2014 para participar del gobierno.

Una influyente fuente de La Moneda, asegura que el cambio se ha retrasado por dos razones; la primera es “que hay casos en que los partidos quieren que sus ministros salgan para que compitan en la elección, pero ellos están cómodos en el lugar donde están, como ocurre con los comunistas y Badenier”. Claro, y es que se ha especulado que los PC Marco Barraza, ministro de Desarrollo Social, y Claudia Pascual, ministra de la Mujer, serían candidatos a dejar sus carteras, lo mismo que el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier.

La segunda razón tiene que ver “con que es muy difícil reemplazar a los que quieren salir, se ha caído gente, entonces no se ha podido hacer el ajuste”, confidencia un personero con oficina en La Moneda.  “Por eso se ha conversado con los partidos para pedirles que sugieran nombres y también con el fin de que participen más en la negociación, para poder disminuir un poco las tensiones que se han vivido entre los partidos y la Nueva Mayoría las últimas semanas”, agrega.

Uno de los nombres que se ha escuchado en el oficialismo en los últimos días es el del actual embajador en Argentina, José Antonio Viera-Gallo, como carta para ingresar al comité político. También se ha mencionado a José Miguel Insulza y Claudio Orrego.

Lo cierto es que más allá de los nombres, se ha conversado sobre la “intensidad” que va a tener el ajuste ministerial y qué objetivos buscará. Ya sea hacer un cambio más acotado, uno mixto o uno definitivamente drástico.

Cambio “acotado” o “soft”

Una de las alternativas que se barajan en La Moneda es hacer un cambio “austero y acotado”. Quienes conocen a la Presidenta creen que este es el escenario más “probable, a ella no le gusta que la pauteen, ya le han mandado muchos mensajes sobre a quién cambiar”, dicen. Además una de las personas que estuvo en uno de los últimos consejos de gabinete sostiene que la Mandataria habría señalado a sus ministros que “estén tranquilos, porque sólo saldrán los que tengan aspiraciones parlamentarias”.

En este escenario asumirían “subrogantes o gente del mismo gobierno”, haciendo una especie de interinato extendido en lo que queda del mandato de la Presidenta Bachelet.  “Es muy difícil que se produzca un cambio fuerte, Fernández está tranquilo y cree que no va a salir; por otra parte la única forma de que Eyzaguirre deje la Segpres es que sea decisión de él, la Presidenta no lo va a sacar”, asegura un cercano a ambos.

Un ajuste “Mixto”

Uno de los escenarios que también se manejan, es hacer un cambio “mixto”, donde podrían ocurrir dos alternativas. La primera, donde nombres fuertes ingresen en los cupos que dejen los que se van. O sea, no cambiar el comité político, sino que potenciar otros ministerios. De esta forma personalidades como Mario Fernández, que asumió recién en junio en el cargo, y Nicolás Eyzaguirre, uno de los pocos ministros cercanos a la Presidenta Bachelet que siguen en el gobierno, podrían mantenerse en sus carteras.

Y la otra, es que sólo ingrese una persona que “sea fuerte políticamente” directo al comité político. “Ese cambio tan específico, puede traer muchos réditos”, dicen desde el oficialismo. Además agregan que “eso sería un destrabe completo, porque eso permite la interlocución de primera línea, y la centro izquierda se vería en la posibilidad de ganarlo todo. Se puede cambiar mucho de estado de ánimo con un liderazgo fuerte”. Este escenario se abre ante la posibilidad de que el ministro vocero Marcelo Díaz, opte por salir para postular al senado el próximo año.

Un ajuste “large”

Desde el oficialismo han pedido un cambio “contundente” en el comité político. Por lo que “si la Presidenta realmente quiere enviar un mensaje a los partidos oficialistas, vamos a ver salir a Eyzaguirre y Fernández”, dice un senador de la NM; pero agrega “quizás la movida no va a ser sacarlos definitivamente, pero sí cambiarlos de ministerios. De todas maneras sería una señal”, ya que una de las debilidades es la “comunicación con el oficialismo”.

Claro, y es que a pesar de que la Mandataria no haya dado señales de un ajuste “drástico”, el hecho de que se hablara de José Antonio Viera- Gallo encendió las luces entre los partidos oficialistas, ya que “el vendría a Interior o a la Segpres, no sería vocero”, sostienen.

Lo cierto, es que hacer un “remezón fuerte” sería con el afán “de decir, hacemos movimientos profundos, con el fin de potenciar el gobierno, la comunicación con los partidos, terminar el mandato con un gobierno sólido y fuerte; y ayudar a ganar la elección del próximo año”, dicen desde Palacio. Quienes son partidarios de este modelo imaginan a José Miguel Insulza o a Carolina Tohá ingresando a La Moneda, pero hasta anoche ambas opciones se veían lejanas.