El coordinador de políticas sociales del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Universidad Católica (Clapes UC) aseguró en entrevista con Radio Infinita que hay un gran desconocimiento en materia de fórmulas económicas con el proyecto de gratuidad. "No hay posibilidad de que el país, con la estructura productiva y la carga tributaria actual, haya alcanzado esos niveles adicionales que se necesitan", específico el economista.
Publicado el 07.07.2016
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Sergio Urzúa, coordinador de políticas sociales del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Universidad Católica (Clapes UC), hizo un duro cuestionamiento -en entrevista con el programa “Panorama” de Radio Infinita- al proyecto de la reforma educacional, que presentó el pasado martes el gobierno en un texto de 177 páginas. “Mi evaluación si tuviese que resumir en dos líneas, es un texto muy complicado que está generando expectativas que no van a ser cumplidas, yo creo que la gratuidad no se va a poder cumplir. Yo tengo niños de 7 y 8 años y creo que ellos no van a poder disfrutar de la gratuidad”, aseguró.

“Estamos tratando de parar un elefante en un alfiler (…) No hay recursos para lograr la gratuidad, no basta con crecimiento, porque esto no tiene que ver con el precio del cobre. No hay recursos”, aseguró el experto.

También criticó los supuestos con los que se pretende lograr la gratuidad. “Lo que plantea la fórmula es que los ingresos del fisco deberían ser aproximadamente un 29,5% del producto por dos años consecutivos para efectos de gatillar lo que sería la gratuidad. A valores del PIB actuales, eso significaría que en 2015 Chile debió haber generado ingresos fiscales adicionales por 18.000 millones de dólares. No hay posibilidad de que el país, con la estructura productiva y la carga tributaria actual, haya alcanzado esos niveles adicionales que se necesitan”, especificó el economista.

Urzúa también criticó la reforma en una columna de opinión publicada ayer en Caples UC, en la que plantea que hay mucha desorientación por parte del Gobierno con este proyecto. “Quizás existió un trabajo técnico laborioso tras el diseño del nuevo sistema de educación superior propuesto por el Gobierno. Quizás se sopesaron los múltiples efectos sobre la oferta y demanda que tendría un eventual desmantelamiento del sistema actual. Quizás durante los dos años de trabajo prelegislativo se evaluaron todas las alertas respecto de las inmensas dificultades de fijar aranceles, las consecuencias de discriminar entre instituciones y los enormes costos de la reforma. Sin embargo, de haber sido así, nada de esto se reflejó en el texto del proyecto de ley conocido ayer”, escribió.

Puede escuchar la entrevista completa aquí: “Panorama” en Radio Infinita