El gestor del crédito del Banco de Chile y del negocio de Caval critica el fallo que rechazó su demanda y lo obliga a pagar $500 mil en costas. “Es imposible que en un juicio laboral le den el 110% al empresario”, acusa.
Publicado el 24.04.2015
Comparte:

Felipe Salas, juez del Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, falló a favor de la empresa Caval, propiedad de la nuera de la Presidenta Michelle Bachelet, Natalia Compagnon, y rechazó en todas sus partes la demanda laboral por $200 millones que presentó en octubre del año pasado Sergio Bustos Baquedano, alegando el no pago de sueldos, indemnizaciones, cotizaciones previsionales, de salud y cesantía y de un premio por desempeño. Incluso, lo obliga a pagar $500 mil por las costas del juicio.

Bustos, de 68 años y residente en Chillán, fue el encargado de tramitar el crédito por $6.500 millones que otorgó el Banco de Chile, solicitó y coordinó la reunión con el vicepresidente del banco, Andrónico Luksic, solicitó tasaciones comerciales de los terrenos, entre otros trámites que dijo realizar para la empresa, en las que acompañó boletas del pago de hoteles, autos y comidas; 15 páginas de chat y 50 de los 700 correos que tiene sobre su relación con diferentes empleados y/o asesores de Caval.

Tras el adverso fallo, que anuncia que apelará, Sergio Bustos entrega sus impresiones a “El Líbero”.

– ¿Cómo toma el fallo?

– Creo que lo que resolvió el juez está equivocado. En el fallo le da totalmente la razón a Caval, en todo, hasta en las costas. Mis abogados ven que es muy extraño que en un juicio laboral al trabajador, inclusive, aparte de no concederle nada de lo que está pidiendo, más encima lo obliguen a pagar las costas. Se fue al chancho el juez conmigo. Yo trabajé todos esos meses. Tengo probado que trabajé. Los mejores testigos míos son el gerente general de Caval, y Victorino Arrepol, su principal asesor comercial en los últimos tres años, quienes me dieron la razón. Arrepol dijo que yo ganaba $4 millones mensuales, y Valero dijo que ellos me pagaban los hoteles y autos, y me pedían informes. Qué más quiere el juez. Y los 700 correos que ofrecí en la audiencia preparatoria, la jueza exigió solo 50. Juntamos los 50 más relevantes y en todos está la relación laboral, cómo me ordenan, me piden rendición de cuentas, si eso no es dependencia, no entiendo qué es. Me pidieron informes, hice trámites comerciales, tasaciones, etc.

– ¿Y cómo se explica este resultado?

– Es imposible que en un juicio laboral le den el 110% al empresario. No sólo desconocieron la relación laboral sino que me obligan a pagar las costas. A mí hace un año y medio no me pagan. Estoy en serios problemas monetarios, me están rematando mi casa. Más encima el juez me condena en costas. Creo que es una locura.

– ¿Por qué no pudo probar la relación laboral ante el juez?

– Creo que la relación laboral está probada. Habría que preguntarle al juez. Abiertamente y, en contra de lo que piensan mis abogados, de que no hay que criticar un fallo, pero cuando uno ve una injusticia tan grande en un país donde le damos tanta importancia a lo laboral, donde la ministra Javiera Blanco defiende a los trabajadores en forma tan fuerte, tendría que salir a defenderme ante los patrones que yo tenía. Alguien tendrá que levantar la voz de que se vulneraron mis derechos como trabajador. Yo trabajé con ellos. No soy un encopetado. El trabajo fue arduo. Lo que ellos ganaron, era para que me hubieran pagado lo que me ofrecieron.

– ¿En el fallo pudo haber consideraciones pensando quiénes están detrás de Caval?

– Creo que sí. No descarto absolutamente nada, porque me parece ilógico.  Muchos me han llamado para darme apoyo porque ven que hay una injusticia del porte de un buque. Siempre dije la verdad. La otra gente se arrancaba y nunca dio la cara. Yo no tenía nada que esconder. Hay que leer los correos que presenté y que muestran que hay una relación laboral, dependencia, y una pega que hice tan bien, que los predios de Machalí los compraron y revendieron. ¿Quién trabajó con ellos? Yo andaba en sus Lexus, dormía en los hoteles que me pagan ellos, y después dicen que no hay relación. Al principio decían que no me conocían, y después me empezaron a conocer. El fallo es sólo una batalla porque la guerra no ha terminado. Con los abogados decidimos presentar un recurso de nulidad del juicio. No se olvide cómo partió este juicio, en la audiencia preparatoria la jueza tuvo que anular cosas que se habían hecho mal. La primera audiencia fue el 26 de diciembre, después hubo dos audiencias más, y después las echaron abajo y cambiaron el juez. Hay muchas cosas que se notan raras. Si no hubieran cambiado la jueza habría ganado el juicio. Lo critico abiertamente porque vulneró mis derechos de trabajador.

– ¿Ve algún error en su defensa?

– Ninguno, su pega la hicieron bien, pero según el juez la hicieron mal. Otro juez nos habría dado la razón.

– ¿Mantiene todas las declaraciones, denuncias y afirmaciones que ha hecho antes?

– Todas y con la misma fuerza porque dije la verdad. La dije desde que partí y se ha dado como lo dije. El tema con Caval no va por este conflicto laboral, sino, como está demostrando la investigación del fiscal, va con temas de hospitales y de otros negocios y compras en diferentes partes de Chile. ¿A quién le creemos, a los que escondieron las cosas o al que dijo las cosas y destapó la olla? Voy  a sacar luego mi libro “La verdad sobre el caso Caval” para ver si el juez lo entiende.

– Ayer (el miércoles) se hicieron públicas las declaraciones de Sebastián Dávalos al fiscal, quien dijo que decidió ir a la reunión con Andrónico Luksic luego de que su señora se lo pidiera la noche anterior.

– Él puede decir lo que quiera, pero lo que yo vi está plasmado en los correos. Es cosa de mirar a qué hora se pidió la reunión con Dávalos y Compagnon el 6 de noviembre y compararlo con la hora que dice Dávalos. Es un hecho de la causa.

– Dávalos también dijo al fiscal que desconocía el negocio de Machalí y la solicitud del crédito.

– Si trabajaba como gerente de proyectos, ¿cómo no iba a saber que el negocio de Machalí era un proyecto de la empresa? Si él no sabía, a lo mejor tenga la razón y lo tenían puesto de gerente de proyectos y lo tenían de figura representativa. Tendría que aclararlo Caval. Si lo dice Dávalos quiero creerlo. Es más extraño y enredado de lo que uno piensa. Aquí alguien no dice la verdad.

– ¿La identidad de “la señora”, “la mami” y “la madrina” quedará en el misterio o se conocerá algún día?

– Lo daré a conocer en mi libro, ahí diré quién es la señora.