El veto presidencial será votado hoy en la sala de la Cámara y luego pasará al Senado, donde los únicos votos en duda para aprobar la iniciativa eran los de la bancada DC. Si bien algunos siguen pensando que no era el camino correcto, lo apoyarán porque "es el mal menor".
Publicado el 22.06.2016
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El pasado lunes, durante el tradicional comité político de La Moneda, el ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, pidió la palabra para dar a conocer una importante información. El secretario de Estado les comentó a los partidos de la Nueva Mayoría (NM) que se pediría a la Comisión de Trabajo de la Cámara que pusiera urgencia al veto presidencial a la reforma laboral, que busca eliminar del proyecto la adaptabilidad laboral y el quórum para formar sindicatos. La idea del gobierno era que el veto pudiese ser aprobado en esa instancia y luego en la Sala durante esta semana. Y así fue.

Ayer en la mañana, durante la sesión de la comisión, se aprobó el veto por ocho votos a favor y cinco en contra, según confirma a “El Líbero” el diputado DC y presidente de la instancia, Patricio Vallespín. De esta manera, está contemplado que el veto se vote hoy en la Cámara.

Para la aprobación del veto supresivo presidencial se necesita mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los diputados presentes en la Sala. Los parlamentarios del oficialismo incluidos los independientes de izquierda suman 64, por lo que el gobierno, si no ocurre nada extraño, tendría asegurada la votación en la Cámara Baja. “No debería haber problemas para su aprobación”, dice Vallespín.

Según un sondeo realizado por “El Líbero”, el gobierno cuenta con los 21 votos de la bancada DC; con los 14 del PPD; con los 16 del PS; y con los seis de la bancada del PC. En tanto, los siete diputados independientes de izquierda, también apoyarán el veto, según confirman fuentes del oficialismo.

Si bien en un inicio existían dudas en torno a la eventual votación de Gabriel Boric y Giorgio Jackson, quienes los conocen aseguran que respaldarán al gobierno. De hecho, ayer Boric durante la comisión de Trabajo, de la cual es parte, votó a favor del veto. De esta manera, el gobierno contaría con los 64 votos de la NM de la Cámara. “Sólo la derecha votará en contra”, comentan diputados del oficialismo

En el Senado -donde también se tiene que aprobar el veto-, la situación ahora es similar. Si en un principio algunos senadores DC habían manifestado cierta resistencia a apoyar la medida, ahora el Ejecutivo contaría con el voto de esos indecisos.

“Yo era más partidario de una ley corta, pero finalmente estamos en presencia de un veto presidencial y creo que, en definitiva, la fuerza de la Nueva Mayoría lo va a aprobar. Frente a esta opción, antes de seguir pagando costos políticos, se va a aprobar, por lo menos con votos de la NM. Al interior de la DC, hay una postura favorable en términos de dirimir la situación que nos ha mantenido por casi dos meses paralizados en esta materia”, explica a “El Líbero”, el senador DC Manuel Antonio Matta.

Para la aprobación en el Senado también se necesita mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los senadores presentes en la Sala. Con un senador desaforado (Jaime Orpis), el total disminuye de 38 a 37 parlamentarios en ejercicio. De esta manera, La Moneda requiere 19 votos para la aprobación del veto.

De los 37 senadores, 16 son de oposición y 21 del oficialismo. La bancada de senadores PS ya entregó su apoyo unánime al veto, de manera que el Ejecutivo ya cuenta con seis votos seguros. En la misma línea está el PPD. Desde la directiva de la tienda, confirman a este medio que la bancada votará a favor, por lo que La Moneda suma seis votos más. A estos 12 votos se sumarían también los apoyos de los senadores independientes Pedro Araya y Alejando Guillier y los de la bancada DC que son seis, de manera que el veto podría aprobarse con más de los votos requeridos.

Una vez aprobado, la Presidenta Michelle Bachelet puede promulgar el proyecto de reforma laboral, sin los elementos impugnados por el Tribunal Constitucional (TC).

El voto clave de la DC: apostaron por el “mal menor” y senadores presentarán nuevos pactos de adaptabilidad

Hasta hace un mes, el gobierno sólo contaba con 12 votos y dos respaldos de senadores DC: Jorge Pizarro y Carolina Goic, quienes se habían mostrado más afines con la postura del Ejecutivo. De hecho, la senadora y presidenta de la tienda afirmó a mediados de mayo que “tras el fallo del TC la reforma laboral corre un riesgo, que los sindicatos queden en una posición de desmedro frente a un grupo negociador, tanto como para hacer un pacto, como para poder negociar. Son esos los dos aspectos que ha vetado el Ejecutivo en una decisión de restablecer un equilibrio básico en esta reforma”.

Y en una posición diferente a la de Goic y Pizarro estaba el resto de la bancada, compuesta por Ignacio Walker, Patricio Walker, Andrés Zaldívar y Manuel Antonio Matta, quienes apostaban por una ley corta y que durante la tramitación de la reforma laboral marcaron notorias diferencias con La Moneda.

“Es contradictorio vetarse en cosas que uno mismo ha propuesto. Es errático, no me gusta”, explicó el senador Zaldívar en una entrevista en “El Líbero” a principios de mayo.

La bancada de senadores de la tienda acordó en ese entonces analizar el veto en profundidad y anunciar una decisión más cerca de la fecha de votación. Hoy, influyente fuentes de la DC dicen que “por supuesto que lo vamos a aprobar, pero como un mal menor”, advirtiendo que siempre estuvieron en contra del veto, al igual que los tres ministros del comité político: Nicolás Eyzaguirre (Segpres), Rodrigo Valdés (Hacienda) y el entonces titular de Interior, Jorge Burgos.

Sin embargo, explican que cuando se tiene sobre la mesa diferentes alternativas al mismo tiempo como veto, ley corta y además una reforma constitucional para destrabar la reforma laboral, se debe despejar luego un sólo camino. “Había que terminar con este capítulo, vamos a jugarnos por el veto como un mal menor”, señalan desde la DC.

Además, agregan que los pactos de adaptabilidad del proyecto, que fueron declarados inconstitucionales por el TC, nunca fueron totalmente creíbles para el gobierno ni tampoco eran del total agrado del partido, por lo que el veto no influye en gran medida en este tema. Por esto, es que el partido va a proponer una fórmula de pactos de adaptabilidad en los próximos meses, según confirman senadores de la tienda.

FOTO: AGENCIA UNO